DISCLAIMER: TD no es mío.
Enjoy it :D

— ¿Qué hiciste?

Le costaba enormemente dormirse.

— ¿Qué hiciste?

Daba vueltas una y otra vez sobre su colchón, tratando de hacer que la almohada se convirtiera en su escudo contra aquellas voces que lo atormentaban.

—Por favor, dime qué hiciste...

Esas voces nunca se iban, hiciera lo que hiciera. Seguían allí.

— Duncan, por favor, ¿qué demonios hiciste?
—Cariño...no es lo que parece...

— ¡Váyanse!

—Y si no es lo que parece, ¡¿qué es entonces?
—Si te tranquilizas, te explicaré...estuve arreglando unos negocios, y...
—No de nuevo...no tus negocios...

¡Cállense!

— ¡Te vas!
— ¡No! No, espera, Gwennie...yo puedo explicarlo, te juro que puedo explicarlo...
— ¡Vete! ¡Y por amor a todos los cielos, llévate esa cosa!
— ¡Gwen!
— ¡Llévate tu estúpida arma!

¡Por favor, cállense ya!

— ¡Tú cállate! ¡¿Cómo pudiste...?

Les pedía una y otra vez que se callaran, desde la soledad de su cuarto, oscuro y cerrado. Un débil rayo de luz se escapaba por debajo de la puerta cerrada a propósito, para aislarse de...afuera.
Lloraba, gritaba hasta el cansancio; y no podía, no podía hacer que le oigan y que dejaran de pelear. Tampoco quería saber qué demonios había hecho su padre. Sólo quería que dejaran de pelear, y que dejaran de provocar un escándalo; y que su mamá dejara de llorar.
¿Era demasiado pedir que su padre dejara de salir a hacer sus negocios?

~:~:~:~

Bajó las escaleras en silencio, cuando daban las dos menos cuarto en el reloj de pared en el pasillo que conducía a todas las habitaciones de la casa. Pisó cada peldaño con suavidad, procurando hacer el menor ruido para no despertar a nadie. El miedo lo había obligado a bajar en busca de un frío pero reconfortante vaso de leche.
Notó una extraña sombra sobre cuya caía un frágil destello de luz proveniente de un aplique encendido en el baño. Él detuvo su paso al verla, se movía. El pequeño Tommy contuvo su aliento, asustado, y se pegó a la pared de la escalera.
La sombra repetía un constante movimiento, hacia atrás y hacia adelante, una y otra vez y aplicando fuerza sobre el suelo. Jadeaba. Estaba agachada, y no se despegaba del suelo.
Tommy no sabía qué hacer. Valientemente, decidió llegar al final de la escalera y encender la luz. Cuando lo hizo, la ahora visible figura se levantó, sorprendida, y lo miró asombrada. Era su madre, y estaba limpiando el suelo.
Detrás de ella había un rastro de jabón que iba desde la puerta semiabierta del baño hasta donde ella estaba, y a su lado, un balde de jabón.
Su madre se acomodó trabajosamente un mechón de cabello que se caía una y otra vez sobre su cara, cansada de limpiar.
Lo único que se le ocurrió preguntar a Tommy fue:

— ¿Qué es eso?
— ¿Qué es...qué? —dijo su madre. Él supo que ella intentaba esconder esa mancha escarlata brillante detrás de ella.
—...nada. Nada, ma, deja.

El pequeño Tommy se acercó a ella, y la abrazó por detrás con mucho amor. Miró su hombro y la volteó. Y mirándola a los ojos, le dijo.

— Tu herida sanará, mamá. Vas a estar bien.

Se las dejo picando x3
Tengo una especie de regla para escribir, la cual es: "Si el texto no se explica por sí mismo, entonces o el lector es estúpido o yo apesto como escritora". No creo que ustedes sean estúpidos :3 así que si no entienden...*llora* Soy una mala writeeeeeeeeer :(
Whatevah...los veo :)