Disclaimer: Nadie aquí mencionado es propiedad mía. A Mike y Bryan se les ocurrió primero y esto es una adaptación. Nada es real, ni éste mundo. Ni tú ni yo.
Hold your breath and count to ten
Feel the earth move and then
Hear my heart burst again
(Skyfall - Adele)
El polvo que había levantado la corta batalla comenzaba a caer. La joven Avatar se encontraba adormecida, ausente por la adrenalina, estaba agotada y sus músculos estaban entumidos. Pasaron unos minutos para que el zumbido en sus oídos se disipara así como la visión borrosa del mundo. Sintió una presión inusual alrededor de su cuerpo; intentó mover sus brazos pero fue inútil, había sido atrapada por la tierra control de la Gran Unificadora y no tenía energía suficiente para liberarse.
¿Tres años no fueron suficientes?
Le falló a Suyin, al Clan del Metal, al Reino Tierra... Al mundo.
Bajó la cabeza en señal de rendición. Buscaba consuelo entre cortos y tortuosos episodios de meditación pero no veía nada más que sus fantasmas burlándose de ella.
Es el fin.
Escuchó firmes pasos delante de ella. Podía ver la recta silueta de Kuvira acercarse, con el cabello desarreglado y esos ojos esmeralda clavados sobre ella como si pudiera apuñalar su espíritu por cada segundo que pasaba.
Los soldados detrás de ellas guardaron silencio. Suyin no podía seguir viendo, se negaba a aceptar que su esfuerzo se había esfumado y que ni siquiera el Avatar había podido detener ésta locura. Que los espíritus se apiaden del destino de la protectora del balance de éste mundo. Y que al menos la arena, que se resistía a volver al suelo, cubriera la desgracia y nublara los hechos.
Fue entonces que un chirrido dirigió las miradas de todos los presentes, incluso de las jóvenes maestras aire que estaban del otro lado intentando ver más allá de cortina arenosa. Kuvira desprendió dos placas metálicas de su uniforme y las afiló con un delicado movimiento, parecía que con sólo pensarlo lo había logrado. Se inclinó ante el montículo que había creado momentos antes y buscó la mirada de Korra.
Ésos ojos que le recordaban los tintes turquesa de las luces espirituales en Zaofu por vez primera. Que le hacían volver a la ilusión y sencillez de ser capitana de la guardia. Que de alguna extraña manera le habían hecho proponer una tregua por la ciudad.
Es el fin.
Atrajo las finas navajas al mentón de la chica y la escuchó respirar más profundo. El viento se sentía cada vez más helado. Podía sentir sus latidos vibrar por el suelo. Latidos agresivos, casi desesperados. Gritándole que terminara de una vez por todas con el remedo de Avatar en el que se había convertido.
—Conseguiré lo que quiero. —Su voz sonó suavemente y sonrió de medio lado.
Deslizó una de las navajas por la mejilla izquierda de Korra.
—Pero no eres obstáculo que valga. —Sentenció severa, despectiva.— Considéralo un regalo. —Y dicho esto, se acercó al delgado hilo de sangre y dejó un cínico beso al tiempo que sujetaba la cara de la temerosa joven quien se hundía en esos agresivos ojos.
Es el fin, Avatar.
La poderosa nota: Sí, súper cortito porque se me ocurrió gracias a LupitaAzucena y sus intentos de sacarme de mi bloqueo crónico. Espero que les agrade 3
Con el amor de siempre
-MelPocaSuerte
