Mi nombre es Irrelevante ahora…

Y el mundo donde vivo no es algo a lo que muchos llamarían "ordinario" o "común", este mundo es curiosamente especial, pero no del especial que es algo extraordinario o que muchos llamarían impresionante.

El mundo donde vivo es más como una maldición, suena raro, lo sé, pero tienen que leer mi relato para que se den cuenta de cuánta razón tengo…

Cuando venimos al mundo, lo hacemos con una paleta o gama de colores en específico, con un color de cabello, ojos y piel, dirán que eso es normal, pero no, nacemos con algún color del arcoíris, algún color primario, secundario o terciario.

Mi maestra Thalí, por ejemplo, su gama de colores al nacer fue el rosado, la perfecta combinación del blanco y el rojo, sus ojos eran el color del chicle y su cabello como el algodón de azúcar.

Cada gama de color tiene un don, y el don de mi maestra es la bondad, por eso siempre la preferí al resto de mis maestros, porque ella tenía una enorme bondad que la diferenciaba del resto, ella no me temía, ni mucho menos me maltrataba, siempre estuvo para ayudarme cuando las cosas no estaban bien en casa o en el salón de clases.

Mis compañeros y compañeras, todos y cada uno de ellos poseen una gama de colores increíbles, algunos son azules, otros verdes, amarillos o morados, pero nunca son iguales, algunos son colores más pálidos y otros más oscuros.

En cuanto a mí… sí, soy un chico bastante tímido, me gusta atraparme en la lectura, eso me hace olvidar un poco de quién soy, pero al escuchar cualquier sonido, me desconcentro rápidamente.

La mayor parte del tiempo me la vivo encerrado en la habitación, es suficiente con intentar ocultarme del resto de los demás, aún que lo único de lo que no puedo huir es del constante ruido que mis padres provocan al discutir.

Mi padre es rojo como el fuego, su don es la disciplina, por desgracia, ya que él quiere que todo sea y se haga a su manera, sin importarle opiniones ajenas.

Mi madre es amarillo como las flores veraniegas que nacen en el cultivo del jardín, su don es la inteligencia, pero aún con sus intenciones de lograr que mi padre la escuche, muy pocas veces logra convencerlo de que ella tiene la razón.

Constantemente viven un conflicto, unos dirían que es bastante normal en los padres de hoy en día, pueden discutir por problemas laborales, por el dinero o amor, pero yo sé la verdad de cuál es la razón por la que discuten.

Y yo soy esa razón…

Mi cumpleaños número 15 será dentro de 15 días exactamente, no siento emoción alguna, nunca la he sentido, no recuerdo la última vez que lloré o sonreí, o si llegué a sentir alguna emoción como el enojo o la tristeza.

Me consideran un huevo sin yema, algo vacío en su interior que ocupa un gran espacio.

Intento ser normal, acudir a la escuela, sacar buenas calificaciones, hacer sentir orgullosos a mis padres, pero la verdad es otra.

Fracaso intentando ser normal, mis compañeros me maltratan cada vez que se da la oportunidad, cuando un maestro está ausente o es la hora del descanso, ellos siempre buscan lastimarme, ya sea con golpes o insultos, pero después de un tiempo te acostumbras… no sientes dolor, ni siquiera odio hacia ellos, es como, si se volviese parte de tu vida, de seguro el día en el que ellos no me lastimen, iré rogándoles que lo hagan, porque me daría cuenta que las cosas están cambiando, y lo que más temor me da, es que las cosas dejen de ser como lo que ya estoy acostumbrado que sean.

Nunca he tenido la oportunidad de destacar entre los demás, lo he intentado pero vagamente me han dado la palabra, creen que alguien como yo, va a fracasar tarde o temprano, me ven como un fallo a futuro, algo que no logrará convertirse en alguien.

Por eso siempre me he mantenido al margen, nadie quiere ser amigo de alguien como yo, nadie quisiera intentar llegar a conocerme, por eso los libros son mis mejores amigos, dentro de su contenido, puedo encontrar una historia heroica donde el protagonista siempre gana, me imagino que tomo el papel del héroe y salgo victorioso, todos vitorean mis triunfos y nadie se atrevería a desafiarme, porque yo sería el más poderoso de todos…

Por desgracia, los libros solo incluyen novelas irreales, nada de eso puede ser real, y yo por supuesto, también soy un personaje irreal, tal vez por eso me identifico rápidamente con cada una de las historias, porque son cosas que yo quisiera vivir...

Me he imaginado mi propia gama de colores, un cabello de cualquier tonalidad brillante, ojos profundos y piel deslumbrante, alguna gama que pida a gritos ser el centro de atención para las demás personas…

Pero por desgracia… yo nací con la maldición más grande que puede existir en este mundo…

Soy triste como muchos piensan que se pone el cielo al llover, soy la ausencia de las tonalidades brillantes y colores vivos.

Soy el que expresa una existencia sin demasiado sentido u objetivo, soy aquel triste que pasa desapercibido.

Yo nací sin colores…

Mi nombre es Grey, que significa gris… y ese, es mi color.