-Voy a subir mis cosas mami –le dijo Lyra a su madre –mi papi va conmigo.

-En un momento regreso cariño –le dijo Scorpius a su esposa y le dio un beso.

Lily miraba a su hija Lyra y no podía sentir más que orgullo. Al fin uno de sus hijos iría a la escuela mágica que ella y Scorpius habían ido. Hogwarts. Lily recordó brevemente cuando ella tenía once años y estaba a punto de abordar el tren, recordó también como había sentido nervios horribles y que sus hermanos se habían encargado de aliviarlos. Cuando aún tenía hermanos, recordó con amargura.

Hacia bastante tiempo de que ella y Scorpius no veían a ninguno de su familiares, no es que les importara, después de todo ellos mismos fueron los que habían causado que salieran de sus vidas, pero lo que les preocupaba en ese tiempo era el futuro que les esperaba ya que ninguno de los dos tenía un apellido al ser desterrados de su familia, por suerte ella había comenzado un plan desde que estaba en cuarto curso, precisamente desde que empezara a salir con Scorpius, ese plan incluía una cuenta en Gringotts en donde tanto como ella como Scorpius habían estado ahorrando una gran cantidad de oro por si se veían obligados a huir en cuanto le dijeran a sus familias sobre su relación así que cuando ellos escaparon no les falto nada y no pasaron carencias ni cuando sus hijos nacieron y todo era felicidad y ella esperaba que así fuera siempre.

-Vete de aquí idiota –la voz de su hija la atrajo a la realidad. Miro al niño que su hija había insultado y se le hizo muy familiar, a su lado se encontraba otro niño que se parecía bastante y que también se le hizo conocido, el segundo niño se burló del primero y se fueron de ahí, Lily iba a ver quiénes eran sus padres pero Lyra la distrajo –cada vez los hombres son más estúpidos –dijo la pelirroja con el ceño fruncido.

-No digas malas palabras Lyra –le reprendió Lily -¿Qué te hizo ese pobre niño?

-Me pidió una cita –contesto molesta –una cita –repitió con énfasis. Lily miro a su hija con ternura.

-No creo que lo dijera enserio cariño –trato de tranquilizarla –tal vez solo lo hizo como broma.

-¿De verdad? –Pregunto Lyra más tranquila.

-Por supuesto cariño -Lily se agachó y abrazo su hija, pudo sentir la mano de Scorpius acariciar su hombro -cuídate mucho mi amor -dijo a punto de llorar.

-Ni que no la fuéramos a ver por años Lily -dijo Scorpius divertido al ver que su esposa estaba a punto de llorar.

-Eres un insensible -dijo Lily con un puchero bastante tierno aun con su edad -mi bebe se va ir a Hogwarts por 3 meses y no la veremos hasta navidad.

Scorpius iba a seguir molestando a su esposa cuando una voz a sus espaldas le hizo dar un respingo, Lily se levantó como un gato al que le pisan la cola y escondió a Lyra con su cuerpo. Ambos voltearon y se encontraron de frente con Harry y Ginny Potter y con los dos niños que habían molestado a Lyra.

-Hola Lily -saludo Harry a su hija con la emoción brillando en sus orbes esmeraldas.

-Padre -contesto Lily con frialdad y sorpresa, a su lado Scorpius se puso tenso.

-¿No nos ves en 16 años y es todo lo que dices? –pregunto Ginny mirando a su hija con desilusión.

-Recuerden quienes fueron los que lo quisieron así –contesto Lily con los dientes apretados. Que sus padres le reprocharan eso era un golpe bajo y por el rubor en las mejillas de Ginny y Harry pensaron lo mismo.

-¿Es su hija? –pregunto a Lily y Scorpius mirando a la pequeña pelirroja de ojos grises como tormenta. Scorpius asintió.

-¿Quiénes son mami? –pregunto Lyra mirando con curiosidad a los adultos y después fulmino con la mirada a Adam y el niño solo le sonrió con cinismo.

-Son los padres de tu madre hija –contesto Scorpius con indiferencia, indiferencia que hizo enojar a Harry pero se abstuvo de decir algo por respeto a su hija.

-Tú me dijiste que no tenías padres mami –dijo Lyra con el ceño fruncido.

-Y no tenía cariño –contesto Scorpius con frialdad y Harry le lanzo una mirada amenazadora.

-No te metas Malfoy –dijo Harry con enojo pero fue cortado por Lily.

-No permitiré que insultes a mi esposo -siseo con voz fría y sus padres la miraron sorprendidos.

-¿Esposo? -preguntaron con sorpresa y Lily rodo los ojos.

-¿Acaso creyeron que hace 16 años estábamos bromeando? -pregunto con sarcasmo pero los Potter no pudieron responder ya que Draco y Astoria Malfoy habían llegado.

-¿Scorpius eres tú? -la pregunta de Astoria causo la misma impresión que el saludo de los Potter ya que tanto Lily como Scorpius jadearon de sorpresa pues no se esperaban encontrara sus familias el mismo día.

-Hola madre -saludo Scorpius con una pequeña sonrisa que se esfumo al ver a su padre.

-¿Es tu hija? -pregunto Draco mirando a Lyra.

-Nuestra hija -corrigió Scorpius con una mirada desafiante.

-¿Cómo te llamas? -pregunto Ginny a su nieta la cual le lanzo una mirada calculadora antes de responder.

-Lyra.

-Es un bonito nombre -dijo Astoria con una sonrisa.

-¿Dónde estuvieron todo este tiempo? -pregunto Harry con semblante serio.

-Eso no es de tu incumbencia padre -contesto Lily con brusquedad y Ginny la vio con pena.

-No seas grosera con tu padre Lily -le dijo como si fuera niña pequeña.

-¿Dónde estuvieron Scorpius? -esta vez pregunto Draco con la esperanza de que su hijo si le respondiera.

-Como mi esposa dijo -Draco y Astoria se sorprendieron ante esa revelación -eso no es de su incumbencia.

-Somos sus padres así que si es de nuestra incumbencia -dijo Draco con enojo.

-Se acordaron 16 años tarde, ¿No creen? -dijo Lily sarcástica y tanto como Harry como Draco se movieron incómodos.

-Los estuvimos buscando por años -dijo Ginny con lágrimas en los ojos.

-Ve a buscar un compartimiento Lyra -le ordeno Scorpius a su hija. Lyra se despidió de sus padres con un beso y les dedico una sonrisa a sus dos abuelas y se fue de ahí.

-Vayan con sus padres niños -dijo Ginny a sus nietos.

-Un gusto tía Lily -dijo Adam con desfachatez y se fue corriendo con Harry.

-Hijo de James supongo -dijo Lily divertida y su madre asintió.

-Dejémonos de rodeos y digan a que vinieron -dijo Scorpius mirando a su padre y a Harry Potter con cautela.

Ginny y Astoria se miraron y asintieron, ambas mujeres dieron un ligero empujón a sus maridos los cuáles de repente se sintieron incómodos.

-¿Y bien? -pregunto Lily con impaciencia.

-Les queremos pedir perdón por lo de hace 16 años -dijo Harry con incomodidad -sé que nuestra actitud no fue la correcta y ambos dijimos cosas sin pensar.

-Tomen en cuenta que también ustedes no actuaron de forma correcta al no decirnos siquiera que estaban saliendo –dijo Draco con algo de reproche.

-Eso no justifica lo que hicieron –dijo Scorpius con la ira brillando en sus ojos grises –nos quitaron el apellido a ambos y nos corrieron de su vida sin importarles nada –dijo con los dientes apretados.

-En cuanto se fueron fuimos a buscarlos –dijo Harry mirando a su hija suplicante sin embargo Lily no cedió.

-No creo que lo hicieran por iniciativa propia –dijo Lily con una sonrisa irónica. Harry y Draco se volvieron a incomodar –apuesto que a nuestras madres tuvieron mucho que ver –Lily volteo a ver a su madre y a su suegra e hizo una sonrisa de triunfo al ver que le evitaban la mirada –el orgullo de ambos es demasiado grande que jamás nos hubieran buscado aun si estaban arrepentidos.

-Dejando de lado ese tema –Scorpius y Lily ya no querían hondar más en el pasado así que el rubio volvió al tema inicial -¿Qué es lo que esperan de nosotros? –pregunto Scorpius mirando a su padre y a Harry Potter con dureza.

-Que regresen –la voz a punto de quebrarse de Ginny Potter hablando un poco al rubio y a la pelirroja.

-Que ya no salgan de nuestras vidas -Astoria no se contuvo y comenzó a llorar y Ginny le siguió.

-Sé que no será fácil pero espero que puedan perdonarnos -dijo Harry con una mirada suplicante.

-¿Se dan cuenta de lo que nos están pidiendo? -pregunto Lily de forma seria.

-Como dijo Potter, no será fácil pero en verdad estamos arrepentidos -dijo Draco que lo que más quería era que su hijo regresara.

-Hemos vivido solos demasiado tiempo -dijo Scorpius muy serio -sin ningún tipo de lazo con ustedes o con alguien más de la que era nuestra familia.

-Estamos acostumbrados a vivir solo con nuestros hijos y sin nadie más -Lily miraba a sus padres pena -además de que cuando nos fuimos yo ya no tenía ningún lazo con la familia y el día que intente acercarme ellos me pediste que me fuera de la casa -dijo Lily a su padre y Harry se sintió muy culpable en cambio Draco abrió sus ojos incrédulo.

-¿Nuestros hijos? -pregunto incrédulo.

-Tenemos 5 hijos -aclaro Scorpius y casi se hecha a reír la cara de sus padres y de los padres de Lily.

-¿Cinco? -pregunto Ginny incrédula, a su lado Harry seguía sin reaccionar.

-Lyra es la mayor supongo -dijo Harry cuando recupero el habla.

-De hecho es la menor -dijo Lily con diversión al ver la cara de su padre que palidecía con la noticia.

-¿Podemos conocerlos? -preguntaron Ginny y Astoria con inseguridad pero para su alivio sus hijos asintieron.

Ya no pudieron seguir hablando ya que el tren dio un pitido y comenzó a avanzar, Lily y Scorpius vieron a su hija asomar su cabeza de uno de los compartimientos y les dijo adiós con su mano y sus padres con el orgullo a flor de piel también le dijeron adiós.

Lyra se había ido a Hogwarts sin saber que le aguardaría una gran sorpresa.

OoOoOoOoOoOoO

Del otro lado del andén…

-¿De que estarán hablando James? -pregunto Albus a su hermano pero este se encogió de hombros sin saber que responder.

-Por la cara de Lily y de Malfoy no creo que sea algo bueno -dijo Rose con preocupación.

Se distrajo cuando un Ronald Weasley bastante molesto apareció con un sonoro CRACK.

-Maldito Malfoy -mascullo el pelirrojo muy molesto.

-¿Y ahora que paso? -pregunto Hermione con exasperación ya que esos dos siempre peleaban por cualquier cosa.

-El desgraciado ni siquiera me dio las gracias y para colmo me dejo solo en la entrada de su casa y con la palabra en la boca -dijo con los dientes apretados del coraje y tanto Rose como su madre rodaron los ojos ante su actitud infantil.

-¡Mamá! -grito Harry que venía corriendo junto con Adam.

-¿Qué paso cariño?

-Tenemos una prima de nuestra edad -dijo Adam muy feliz.

Harry y Adam eran los únicos que habían nacido en su generación ya que sus otros primos, o hermanos en el caso de Adam, siempre tenían tres o cuatro primos de la misma edad pero ellos siempre habían sido dos.

-¿Cómo se llama? -pregunto Albus algo curioso por su sobrina, volteo hacia donde estaba su hermana pero su sobrina ya no estaba.

-Lyra -respondió Harry aun con la sonrisa emocionada.

-¿No fue esa la niña que te mando a volar? -pregunto Ron con el ceño fruncido a su nieto y este se ruborizo un poco.

-Si -contesto algo colorado.

-Parece que eso de ir detrás de las primas es hereditario-dijo Ron de forma mordaz y James rodo los con exasperación.

-Supéralo Ronald -dijo Hermione en tono reprobatorio.

-¿Por qué se dejaron de hablar con la tía Lily? -la pregunta que los adultos menos querían escuchar la dijo Adam -parece alguien muy agradable aunque por como miraba al abuelo se veía un poco enojona -agrego con el ceño fruncido y Albus se río disimuladamente al recordar el carácter de su hermana.

-Es complicado-contesto James evasivo.

-Nada de eso James -dijo Hermione mirando con enojo a su sobrino -Lily no hizo absolutamente nada para que la trataran así -dijo la castaña con enojo y todos la miraron con sorpresa ya que nunca le había hablado de esa forma a nadie.

-Pero si no hizo nada, ¿Por qué se dejaron de hablar? -pregunto Harry mirando a su padre expectante pero Albus solo se removió incómodo.

Salvados por la campana, pensó Hermione con diversión cuando sonó el silbato del tren.

-Suban rápido al tren niños -dijo Rose aliviada por no tener aún esa conversación con su hijo -recuerden que nada de bromas ni duelos -añadió severa en cambio James les hizo una seña que les incitaba a hacer lo contrario.

-Nos veremos en vacaciones de navidad -dijo Karine y le dio un beso a su hijo y a su sobrino.

Adam y Harry Potter subieron corriendo al tren y rápidamente buscaron un compartimento que estuviera vació y para la suerte de ambos encontraron uno, sacaron la cabeza por la ventana y le dijeron adiós a sus padres, tíos y abuelos, cuando el tren dio una última vuelta ambos niños metieron su cabeza en el compartimento y suspiraron con nostalgia ya que no verían a sus padres ni a su familia en mucho tiempo.

-¿Vamos a buscar a Lyra? -pregunto Adam y su primo asintió.

Ambos niños salieron del compartimento y se fueron a buscar a su nueva prima sin saber que ahí comenzaba su primera aventura como el "trío de plata" como serian conocidos en los próximos años.

OoOoOoOoOoOoO

Lyra se dejó caer en el asiento del tren y se repitió mentalmente "No voy a llorar, no voy a llorar" se dijo, aunque estaba a punto de ceder a las lágrimas ya que por primera vez se estaba separando su familia, algo que no había hecho desde que había nacido, a la cual iba a extrañar horrores e incluso extrañaría mucho a sus hermanos que abecés eran muy molestos y aunque se mostró fuerte cuando su madre la abrazo ya no iba a aguantar mucho pero por suerte sus abuelos aparecieron. Ese es otro tema que aun la tenía muy confundida puesto que toda su vida ella y sus hermanos habían crecido con la idea de que no tenían familia más que sus padres y ellos mismos y de repente salen de la nada sus cuatro abuelos y tenía la sospecha de que tenía más familia y que entre esa familia se encontraban los niños que la molestaron.

Lyra soltó un grito de espanto cuando la puerta de su compartimiento se abrió de forma estrepitosa y por ella entraron dos chicas rubias y tres chicos de cabello negro de unos quince años que al verla dibujaron una sonrisa siniestra.

-¿Qué se les ofrece? -les pregunto Lyra de forma amable.

-Nadie te dio permiso para que nos dirijas la palabra -espeto de mal modo una de las chicas que parecía la líder.

-No lo necesito -dijo Lyra de forma despectiva y se voltio a la ventana y los ignoro.

-¡No te atrevas a ignorarnos! -bramo la otra chica pero Lyra ni se inmuto.

-¿Eres una Weasley? -pregunto unos de los chicos mirando con el ceño fruncido el cabello rojo fuego de Lyra.

Lyra clavo sus ojos grises en los negros del chico y le contesto -No -dijo forma simple y se volvió a voltear a la ventana ignorándolos.

-Claro que es una Weasley -dijo la líder mirando con asco el cabello de Lyra -solo esa familia tiene ese color de cabello tan horrible -agrego con asco.

-Su cabello no es rubio -dijo Lyra con tranquilidad y las dos chicas se pusieron furiosas.

-¿¡COMO TE ATREVES A DECIRNOS ESO!? -bramaron las dos en un tono muy agudo tanto que Lyra y los otros tres chicos hicieron una mueca.

Lyra saco su varita de su túnica y con toda tranquilidad del mundo apunto a la cabeza de las dos chicas y con un simple Finite Incantatem el cabello de las chicas se volvió de un color oscuro y grasiento.

-¡Mi cabello! -gritaron las dos con horror viendo como su pelo era de color oscuro en lugar del rubio dorado que tenían -vas a pagar por esto -dijeron con los dientes apretados y los cinco sacaron las varitas pero antes de que pudieran lanzar algún hechizo dos rayos rojos impactaron en dos de los chicos y sus varitas fueron arrancadas de sus manos, todos en el compartimento voltearon y en la puerta se encontraban Adam y Harry Potter con las varitas en alto.

-Pero si son los pequeños Potter -dijo el chico que aun tenia varita -devuélvanles las varitas antes de que se arrepientan -les ordeno pero los dos niños solo pusieron una sonrisa burlona.

-¿Y si no queremos? -dijeron los dos de forma desafiante.

-Los que se van a arrepentir si no se largan van a ser ustedes -dijo Lyra ya harta de esos tipos.

-Niña estúpida te voy a enseñar a respetarme -dijo la líder furiosa y le apunto con su varita a la pelirroja pero Lyra hizo algo que dejo a los cinco chicos muertos de miedo y a sus primos con la boca abierta.

De la túnica de Lyra salió una serpiente gigantesca que media alrededor de dos metros y medio y que con toda la parsimonia del mundo trepo hasta los hombros de las chicas y su cabeza quedo frente a la líder que estaba a punto de desmayarse del miedo.

-Atenea está muy molesta por que la despertaron -comento Lyra muy tranquila -casi siempre está dormida y solo despierta para cazar pero con el grito de ustedes dos ha despertado y no está nada contenta -y como si la serpiente afirmara eso abrió su boca dejando ver un agujero negro-azulado y expuso sus colmillos venenosos.

-Qui-qui-ta-ta-nos es-ta-ta co-co-sa d-de en-en-ci-ma-ma -tartamudeo una de las chicas muerta del pánico y a punto de llorar. La líder no emitió palabra alguna ni los otros tres chicos.

-Solo si prometes que ni tu ni los idiotas de tus amigos se volverán a meter conmigo -dijo Lyra a la chica la cual asintió rápidamente.

Lyra hizo unos ruidos extraños con la boca y la serpiente bajo del hombro de las dos muchachas y se volvió a meter en su túnica y los cinco chicos al ver que la serpiente ya no estaba a la vista quisieron salir corriendo despavoridos pero Lyra los detuvo antes de que lo hicieran.

-¿Tengo que decirles que tienen que guardar esto en secreto? -pregunto la niña de forma retórica y los chicos negaron y después se fueron corriendo como alma que lleva el diablo.

Adam y Harry Potter aún estaban en la puerta recuperándose de la sorpresa y su prima al verlos les miro con el ceño fruncido y pensó que también iban a salir huyendo, la pelirroja ya se estaba preparando para amenazarlos de que no dijeran nada pero entonces ambos niños dibujaron idénticas sonrisas de maldad que dejaron desconcertada a Lyra.

-Eso fue lo más increíble que jamás haya visto -dijo Adam con una gran sonrisa.

-Increíble es decir poco -agrego Harry y ambos hicieron una graciosa reverencia a la niña que abrió aún más sus ojos grises.

-¿No tienen miedo? -pregunto con asombro y algo desconfiada.

-No -contesto Adam de forma simple y sin pedir permiso ambos se sentaron en los asientos que estaban frente a la pelirroja.

-¿Enserio no tiene miedo? -volvió a preguntar ahora de verdad asombrada.

-Tu serpiente no nos hará nada -dijo Harry con confianza.

-¿Y cómo saben eso? -pregunto Lyra que ahora ya estaba muy interesada.

Adam y Harry se removieron en sus asientos algo incomodos, ambos intercambiaron una mirada enigmática y asintieron.

-Te lo diéremos pero tienes que prometer que no se lo vas a decir a nuestros padres ni a nadie de la familia -dijo Adam con semblante serio y Lyra asintió aún más curiosa.

-Nosotros dos también podemos hablar con las serpientes -dijo Harry y la pelirroja abrió sus ojos grises como platos.

-¿Qué? -pregunto con incredulidad.

-Que nosotros dos también podemos hablar con las serpientes -repitió Adam.

-¿Enserio? -pregunto Lyra muy asombrada pero con una sonrisa de felicidad.

-Así es -confirmo Harry -solo nosotros dos de toda nuestra familia podemos hacerlo.

-¿Y cómo saben que son los únicos? -pregunto Lyra con interés.

-Porque una vez hablamos en esa lengua… -estaba diciendo Adam pero Lyra lo interrumpió.

-Pársel, se llama pársel esa lengua -dijo y Adam asintió.

-Bueno, como decía una vez llamamos en pársel a todos nuestros primos y tíos pero nadie respondió y ni siquiera uno volteo a vernos así que confirmamos que somos los únicos con este don -dijo el niño y Lyra abrió sus ojos asombrada.

-Fue un movimiento inteligente y eficaz -alabo la niña con una sonrisa -¿Y por qué no quieren que su familia se entere? -pregunto con el ceño fruncido.

-No creo que les agrade mucho la idea de saber que podemos hablar con las serpientes -dijo Harry y Lyra muy a su pesar asintió.

-¿Tu sabes por qué podemos hablar pársel? -pregunto Adam a su prima pero la niña solo se encogió de hombros sin saber la razón.

-Yo hablo pársel porque mi mama puede hacerlo -dijo Lyra dejando a sus primos sorprendidos -pero cuando le pregunte si sabía por qué lo podía hablar ella me dijo que no sabía por qué -explico la niña -además ninguno de mis hermanos tampoco puede hacerlo -agrego.

-¿Tienes hermanos? -preguntaron los dos Potter al mismo tiempo.

-Somos cinco hermanos -dijo Lyra y los dos niños quedaron sorprendidos.

-¿Cinco? -preguntaron con asombro.

-Cinco -confirmo Lyra -somos tres chicas y dos chicos.

-¿Y cómo se llaman tus hermanos? -pregunto Harry deseoso de saber más sobre sus primos.

-Mi hermana mayor se llama Cassiopeia y tiene 15 años, después de ella sigue mi hermana Artemisa que tiene 14 años, después vienen mis hermanos gemelos Orión y Sirius que tienen 13 años y hasta último sigo yo que tengo once años -dijo Lyra -mis hermanas y yo tenemos el mismo color de cabello aunque el de mi hermana Artemisa es más lacio pero el color de cabello de mis hermanos es rubio platinado como el de mi papá -explico la pelirroja.

-Tres mujeres y dos hombres -dijo Adam con una sonrisa ladeada -una buena combinación.

-Oye Lyra, ¿Tú sabes por qué nuestros padres dejaron de hablarse? -pregunto Harry.

-Se lo mismos que ustedes antes de que nos corrieran -dijo con una mueca.

-Debió haber sido algo grande para que no se hablaran por dieciséis años -aventuró Adam y sus primos asintieron conformes con eso.

-Bueno, yo ya les hable de mi familia ahora les toca a ustedes.

El resto del viaje los tres chicos se la pasaron hablando de sus respectivas familias.

Lyra quedo muy sorprendida por lo grande que era la familia de su madre. Se enteró que tenía una bisabuela, sus cuatro abuelos que ya los conocía, 31 tíos de los cuales 9 eran tíos de su madre, 18 eran sus primos (cuento a sus respectivas parejas como sus primos) y los otros dos eran los hermanos de su madre con sus dos esposas por lo que Adam y Harry eran sus primos-hermanos, también se enteró que el padre de Adam y su madre eran primos-hermanos por lo que se sorprendió mucho ya que el matrimonio entre primos no es muy común, lo más sorprendente fue enterarse que tenía veintiún primos en total contando a Adam y Harry.

-¡¿Veintiuno?! -exclamo con perplejidad y sus ojos grises parecían que se iban a salir de sus órbitas. Adam y Harry soltaron una risita divertida.

-La tía Victoire tiene tres hijos, la tía Dominique tiene dos, el tío Louis tiene dos, la tía Molly tiene dos, la tía Lucy tiene uno, el tío Fred tiene tres, la tía Roxanne tiene dos, el tío Hugo tiene 2, el tío James y la tía Rose tienen tres contando a Adam y yo soy hijo único de mis papas –dijo Harry a una sorprendida Lyra.

-Aunque ahora de que nos enteramos de tu existencia y la de tus hermanos la cifra sube hasta los veintiséis –dijo Adam.

-Y yo que pensé que mi familia era demasiado grande –murmuro la pelirroja para ella misma -¿Todos son mayores que nosotros?

-No, que Merlín nos salve de eso –dijo Harry de forma dramática –ahora que lo pienso estamos bastantes parejos ya que con nosotros somos trece los que tenemos edad para ir al colegio y de los otros trece los más grandes tienen apenas nueve años.

-¿Y a que colegio van tus hermanos? –pregunto Adam de forma curiosa.

-A Durmstrang –contesto Lyra con indiferencia pero sus primos se quedaron muy sorprendidos.

-¿De verdad en esa escuela enseñan magia negra? –pregunto Adam con escepticismo.

-Sí, mis hermanos hasta me han enseñado uno que otro hechizo –dijo la niña muy orgullosa de sí misma.

-¿Entonces sabes magia negra? –pregunto Harry con sus ojos como platos y muy impresionado.

-Solo me solo algunos hechizos –contesto Lyra modestamente –la mayoría son para defenderse de los ataques pero me sé 5 hechizos para atacar y que son muy letales –dijo Lyra de forma seria.

-¿Qué tan letales? –pregunto Adam astutamente.

-Lo suficiente para matar a alguien –dijo y de pronto los tres niños se pusieron serios.

-¿Y la tía Lily lo sabe? –pregunto Adam.

-Claro que lo sabe –respondió Lyra y rodo los ojos –la magia negra no es un juego y antes de que mis hermanos me enseñaran los hechizos le tuvieron que pedir permiso a mis padres –explico la pelirroja –al principio mi padre se mostraba algo reticente de que aprendiera magia negra pero mi madre le convenció de que era necesario que aprendiera a defenderme.

-Wow –dijeron los dos Potter -¿Y nos podrías enseñar esos hechizos? –preguntaron emocionados y Lyra los miro enojada.

-¿Acaso no escucharon que la magia negra no es un juego? –Les pregunto enojada y los dos chicos bajaron la cabeza avergonzados –los hechizos me los acaban de enseñar este verano pero desde que tenía nueve años he estado estudiando infinidad de libros para aprender la teoría y también tuve que aprender lo básico de hechizos sin varita para poder aprender a controlar mi propia magia y los hechizos no me agotaran demasiado –dijo la pelirroja y los dos Potter tenían la mandíbula hasta el piso.

-¿Todo eso se necesita para aprender magia negra? –pregunto Adam con asombro y miedo por tanto estudio.

-Sí y por tu tono de voz no creo que tengas muchas ganas de aprender -contesto a pelirroja con burla. Adam se puso serio.

-¿Cuáles son libros que se tienen que leer? -pregunto y la niña se sorprendió por su tono serio.

-¿De verdad vas a leerlos? -pregunto escéptica.

-Claro que si -respondió Adam sin vacilar.

-Con una condición -dijo Lyra.

-¿Cuál? -pregunto Adam curioso.

-Que no le digan a nadie lo que es voy a enseñar -dijo Lyra -y también no le deben de decir a mis padres porque me meteré en un gran lío.

-De acuerdo -acepto Harry.

Cuando el tren iba por la mitad de camino apareció una señora regordeta, anciana y con el cabello todo blanco que les ofreció dulces de un carrito, los tres niños compraron de todo, desde los pasteles de caldero hasta ranas de chocolate. Adam y Harry se sorprendieron cuando Lyra les dijo que nunca había probado una.

-¿Enserio jamás las has probado? –pregunto Harry por cuarta vez.

-Ya te he dicho que no –respondió la pelirroja irritada.

-Otra vez me salió el abuelo –dijo Adam rodando los ojos y aventó la tarjeta al suelo, sin embargo Lyra la recogió muy sorprendida.

-¿Este es nuestro abuelo? –pregunto Lyra muy sorprendida mientras veía en la imagen a un chico de unos veinte años y con el cabello azabache muy revuelto.

-Sí, solo que en esa foto sale más joven –explico Harry.

-Eso ya lo sé –dijo Lyra y rodo los ojos con exasperación –lo que yo quiero saber es porque aparece en las ranas de chocolate ya que según yo solo aparecen personas famosas –dijo Lyra confundida en cambio Adam y Harry la vieron como si estuviera loca.

-¿No sabes que nuestro abuelo es una de las personas más famosas en Inglaterra? –pregunto Harry con incredulidad y para su consternación Lyra negó con la cabeza –lee la parte de atrás de la tarjeta y lo veras.

Lyra hizo caso a su primo y comenzó a leer la parte trasera.

Harry James Potter (el elegido)

Principalmente conocido por ser el único ser humano en resistir dos maldiciones asesinas y por haber derrotado al mago tenebroso Lord Voldemort.

El señor Potter es heredero de una cuantiosa fortuna y es dueño de la marca de escobas de carreras "Saeta de Fuego" junto con su cuñado y mejor amigo Ronald Weasley.

Esta actualmente casado con Ginevra Potter, exjugadora del equipo de Quidditch Arpías de Holyhead, con la que tuvo tres hijos; James Sirius, Albus Severus y Lily Luna Potter.

En la actualidad aún sigue ejerciendo su carrera como Auror y es jefe de ese departamento.

Cuando Lyra termino de leer la tarjeta no podía articular palabra de la impresión.

-Te dije que es muy famoso –dijo Adam riéndose de la cara de su prima.

-¿Sobrevivió a dos maldiciones asesinas? –pregunto Lyra con incredulidad.

-SI –contesto Harry –si quieres te cuento la historia –dijo a lo que Lyra asintió rápidamente.

Lo que restaba del viaje los dos niños Potter se la pasaron relatando a su prima la historia del Trio dorado y cómo fue que vencieron a Voldemort, también le contaron cosas acerca de sus primos que estudiaban en Hogwarts en este momento pero no le tuvieron que contar mucho ya que cuando estaba anocheciendo y el maquinista del tren anuncio que pronto llegarían a la estación se aparecieron en la puerta tres chicos y tres chicas.

-¿Qué tal les va? –saludo una de ellas. La chica era alta, de cabello rubio dorado, pecosa y ojos azules como el cielo, su túnica era de color negro y tenía un escudo que representaba las cuatro casas de Hogwarts y tenía una placa que rezaba Premio Anual.

-Hola Gabrielle –saludaron los dos niños Potter –ella es Lyra, la hija de la tía Lily –explico Adam pero los seis lo vieron confusos.

-¿Tía Lily? –pregunto el otro chico y miro a Lyra con interés. Él tenía el pelo rojo, ojos cafés claro, varias pecas en su cara y era muy alto, su túnica era también negra y tenía el mismo escudo que el de Gabrielle solo que su placa rezaba Prefecto –no tenemos una tía llamada Lily… -decía pero no termino la frase debido a que al parecer se acordó de algo.

-Claro que tenemos una tía llamada Lily, Matt –dijo Harry al pelirrojo.

-¿Tu mama es la hija perdida del tío Harry? –pregunto otra de las chicas. Ella era pelirroja fuego como Lyra, tenía unos ojos verdes claro, no tenía pecas y era también alta, su túnica era la misma que la de los otros solo que esta no tenía placa –por cierto me llamo Andrómeda –se presentó la chica.

-¿Hija perdida? –pregunto la otra chica. Ella era alta, de cabello castaño-rojizo, ojos azules y muy pecosa, su túnica era la misma solo que ella llevaba una placa que rezaba Prefecta.

-¿Acaso nunca leíste la tarjeta del tío Harry en las ranas de chocolate, Marianne? –pregunto el otro chico con exasperación. Él era alto, de cabello azul y ojos violeta, su túnica era la misma solo que el también llevaba una placa de Premio Anual.

-¡Ya recuerdo! –exclamo el ultimo chico. Él tenía el cabello rubio, ojos verdes pálidos y algunas pecas en sus mejillas, su túnica era la misma solo que su palca decía Prefecto –Oye Remus, ¿Recuerdas la vez que le preguntamos a papá sobre Lily Luna y por qué decía que era la hija del tío Harry? –Pregunto el chico y sin esperar respuesta continuó –acuérdate que nos dijo que si era su hija pero que hace muchos años tuvieron un problema y que desde entonces no la habían vuelto a ver –dijo –por cierto yo me llamo James.

-¿Tienes más hermanos Lyra? –pregunto amablemente Gabrielle.

-Cuatro –respondió la niña y se rio de su cara de sorpresa.

-¡Cuatro! –Exclamo Marianne –y yo me quejo de que tengo dos hermanos –dijo divertida.

-Lo siento pequeña pero tenemos que irnos –dijo Remus de forma amable –siempre nos reunimos en una cabaña que está cerca del bosque prohibido cada fin de semana, solía pertenecer al guardabosques pero desde que se retiró hace dos años nos la regalo y como el nuevo no la quiso utilizar nosotros la ocupamos –explico –si quieres puedes venir este fin de semana y nos sigues contando de tu familia –le ofreció a lo que Lyra afirmo con la cabeza.

-¿Y nosotros estamos pintados o qué? –pregunto Adam con falso enojo. Remus rodo los ojos.

-También pueden venir pequeñajos –dijeron Gabrielle y Marianne y les revolvieron el cabello como niños pequeños.

-Hasta el fin de semana –se despidió Matt y los 6 desaparecieron en el pasillo.

-Son muy agradables –dijo Lyra con una sonrisa.

-Gabrielle, Remus y James son hijos del tío Teddy y de la tía Victoire, Marianne y Matt son hijos del tío Louis y de la tía Leia y Andrómeda es hija de la tía Molly y el tío Zack –explico Harry.

-¿Y en qué curso van? –pregunto Lyra.

-Gabrielle, Remus y Andrómeda ya están en su último año y Marianne, Matt y James van en quinto curso -le explico Harry.

-¿Y qué era eso de "Premio anual y prefecto"? –pregunto Lyra con curiosidad.

-Son cargos que el colegio te da –le contesto Adam –Gabrielle y Remus son premios anules lo que vendría siendo al equivalente a ser jefes de los prefectos –explico el chico –a Marianne le acaban de dar el puesto de prefecta junto con Matt este año y tal vez le den la placa de premio anual si desempeñan bien su trabajo.

-¿Y a qué casa van ellos? –pregunto la niña. Antes de venir al colegio leyó un poco sobre la historia de Hogwarts y descubrió que los seleccionaban y los enviaban a 4 casas distintas.

-Los seis van a Gryffindor –dijo Harry y por primera vez ambos niños parecían deprimidos.

-¿Y eso es malo? –pregunto Lyra un poco confusa por el cambio repentino de humor de sus primos.

-No, claro que no –dijo Adam rápidamente –es solo que eso es lo que esperan todos de nosotros –dijo y de nuevo volvió a deprimirse.

-Nuestros abuelos, nuestros tíos, nuestros padres e incluso nuestros primos esperan que seamos Gryffindors como ellos –explico Harry apesumbrado.

-¿Y ustedes no quieren ir allí? –Pregunto la pelirroja y los dos niños negaron con la cabeza –pues no lo hagan –dijo como si fuera lo más obvio.

-No podemos hacer eso –dijo Harry con tristeza –toda la familia se decepcionaría de nosotros.

-Pues si lo hacen serán unos tontos –dijo Lyra y les regalo una sonrisa de ánimo a sus primos –nunca se queden con las ganas de hacer algo, es mejor equivocarse que no hacerlo.

-Tengo una idea –dijo Adam con una sonrisa ladeada –el primero de nosotros que pase para que lo seleccione será el que decida la casa en la que entraremos –dijo y sus dos primos asintieron conformes.

Cuando el tren estaba a punto de llegar a Hogsmeade Adam y Harry salieron del compartimiento para que Lyra se pusiera su uniforme y viceversa, una vez que le tren paro y los alumnos empezaron a bajar los tres niños se comenzaron a poner nerviosos pero haciendo acopio de valor se dirigieron al castillo con la cabeza en alto.