Llegada
Desde que el primer disparo había roto la quietud en Tokio, ambos estaban escondidos, al igual que las personas que vivían en la torre.
Vieron acercarse desde su escondite a un grupo algo numeroso de gente. Su líder se parecía mucho al cazador que los perseguía desde hacía tiempo.
-¿Qué querrán?-susurró Subaru, mirándolos con recelo.
-Probablemente se trate del agua. Ya sabes, los humanos la necesitan-respondió Kamui, en un tono de voz aún más bajo. Sintió las uñas del otro clavarse profundamente en su brazo a medida que los desconocidos avanzaban.
-Debemos avisarles.
Kamui no se hizo rogar. Sujetó con fuerza a Subaru, apresurándose a salir de su escondite. Le preocupaba la seguridad de los que se encontraban allí dentro, aunque no tanto como su hermano.
FIN
