Qué pasaría si Castle por fin diese con el asesino de la madre de Beckett, pero a costa de perder a las dos personas que más ama en este mundo...Han pasado cuatro años desde entonces y ya nada es lo mismo, ni si quiera el mismo, es quien decía ser

Los pensamientos, sueños, flashback irán en cursiva aunque siempre habrá un guión previo que dé lugar para que ese suceso tenga lugar dentro de la historia.

Por lo demás la historia no me pertenece, ni Castle, ni Beckett, ni nadie exceptuando mis personajes cannon, si la serie me perteneciera ...cuanta cosa cambiaria

El Amor permaneceen algún lugar

Capitulo 1:

No puede evitar sonreír ante el gesto ofuscado de su hija, al intentar que todas las maletas de su abuela quepan dentro del maletero del coche, Alexis protesta por lo bajini y Martha le guiña un ojo a su hijo. Cuando la adolescente por fin logra que todo quede ordenado y compacto se pasa una mano por la frente y mira a los otros dos- de verdad abuela, no sé para que necesitas tanta ropa-, su abuela solamente la abraza y sonríe- hija nunca se sabe lo que se puede uno encontrar-, Alexis bufa y Castle ríe, recibiendo por ello una mirada reprobatoria de su hija- papá no le rías la gracia-, Rick le da un último beso en la cabeza a su hija, las abraza a ambas y se asoma por la ventanilla del coche donde una muy impaciente Alexis mira a su abuela y después a su padre- promete que durante nuestra estadía en los Hamptons vas a portarte bien-, Rick asiente de forma enérgica y sonríe- seré un niño bueno, lo prometo- hace un gesto en cruz en su pecho riendo- llamadme cuando...- su teléfono irrumpe la llamada y hace un gesto con la mano para que lo esperen alejándose un poco del bullicio resguardándose en la entrada del edificio donde tienen el ático, Alexis mira a Martha y sonríe- arranca abuela, a este paso no saldremos nunca-, justo cuando Castle esta girándose para mirarlas, Martha gira el contacto del coche arrancando el motor dando inició a la explosión que hace volar por los aires el 4x4 creando una onda expansiva que golpea a Castle contra el muro a su espalda, antes de caer en la inconsciencia lo único que puede ver es su coche envuelto en llamas...

Se despierta sobresaltado y envuelto en sudor como todas las noches desde hace cuatro años que se repite esa maldita pesadilla convertida en realidad, el día en que perdió a las dos personas que él más amaba, se sienta sobre la cama y mira el reloj de su mesilla como siempre las 3:00 a.m, se pasa una mano por el pelo y desiste de volver a dormirse no lo conseguirá de nuevo, nunca lo consigue, como si fuese un total autómata, pone los pies en el suelo y sale de la cama, se va directo a la cocina a por un vaso de agua frio, lo deja a medio terminar en la encimera, se acerca al ventanal y contempla la noche, en Washintong las cosas son diferentes de New York hasta la noche parece ser diferente, suspira y pega su frente al frio ventanal, hoy no puede evitar preguntarse que tanto habrán cambiado las cosas en la ciudad de la quinta avenida, para él estos últimos cuatro años han sido un continuo avance, ha cambiado todo de su vida, empezando por su profesión, ya no es más escritor, nunca más, maduro, como tantas veces le había pedido su hija, el recuerdo de su pequeña calabaza le hace daño, su último recuerdo, ahora no es más Richard Castle escritor a tiempo completo y asesor policial a tiempo parcial, ahora es Alexander Rodgers agente federal, fue duro el entrenamiento sobretodo el primer año pero gracias a su perfil, a su pericia y a su colaboración con la policía de New York poco a poco fue haciéndose hueco en la agencia estatal.

Se sentó en el sofá y cogió la foto que en ella había una única foto, paso la yema de sus dedos por el rostro de su madre y después por el de su hija, había sacado la foto justo antes de que entraran en el coche, cerro el puño en el cristal de la foto y se contuvo, ya no lloraba, no podía llorar, una persona que estaba muerta en vida no sentía y él había dejado de sentir desde aquel día hacia cuatro años.

Coloco la foto de nuevo en su sitio y encendió el televisor, las noticias estaban que ardían o eso parecía el caso que rondaba su cabeza desde hacia mas de tres meses se estaba complicando, el secuestrador estaba jugando con él, a cada paso que daba para llegar hasta él, eran tres atrás en la investigación, otro niño de nuevo desaparecido, en las mismas circunstancias que los anteriores y con este a iban cuatro, la misma similitud, no mayores de cuatro años, castaños, que se encontraban en el parque jugando, de familias modestas, mismo modus operandi, subió el volumen de la televisión para escuchar lo que decía el periodista

- y la ola de secuestros a niños varones continua, esta vez parece que el cuarto niño ni si quiera ha sido en el Distrito Central, sino en Nueva York, los Agentes federales investigan si es una red a gran escala, un imitador o es que nuestro misterioso secuestrador está jugando con sus captores y quiere sembrar el pánico a gran escala

Bufo y apago el televisor, tiro el mando sobre la mesa y subió las escaleras del loft hasta su habitación, se vistió rápidamente y salió de allí rumbo a las oficinas generales del FBI...

Nada más llegar pudo comprobar el revuelo que allí había armado, se acerco al despacho del director adjunto Kersh, tocando la puerta suavemente y asomo la cabeza

C: se puede señor?

DK: Agente Rodgers pase le estábamos esperando...

Abrió la puerta completamente y pudo observar que dentro del despacho ya estaban Alissa Adams, su compañera y los agentes Stanon y Thompson colaboradores activos del caso, frunció el entrecejo y se acerco a la mesa central donde todas las pistas estaban colocadas como si se tratara de un inmenso puzle, sintió a Alissa colocarse a su lado y la miro de soslayo, esperando que ella hablara

A: esta vez ha cometido un fallo- hizo una breve pausa para mirar a Castle- el cuarto niño secuestrado no estaba solo

C: cómo que no estaba solo...?-suspiro y coloco todo alrededor las fotos de los cuatro niños, armando en su mente lo que había hecho siempre, intentando unir cada una de las piezas

A: la madre del niño intento evitar el secuestro y parece que chacal- le habían puesto ese nombre al secuestrador por su modus operandi, nunca fallaba- intento matarla pero no lo consiguió, claro que suponemos que eso él no lo sabe, se llevo al niño y huyo

Cerro el puño en la mesa- por qué en Nueva York, por qué ha actuado allí, qué busca- esas preguntas rondaban su mente desde que escuchara las noticias, sus cavilaciones se vieron interrumpidas cuando una carta fue colocada delante de sus narices

DK: aquí puede encontrar la respuesta, hemos mandado a que la analices pero ni resto de huella, ni de ADN

Cogió la bolsa con la prueba y la levanto poniendo la carta delante de sus propias narices

Te estarás preguntando cual es mi juego, ya ves a ti te gusta estudiarme y a mí me gusta también hacer mis deberes Alexander o debería llamarte Richard, ahora sé tú verdadera identidad, voy un paso por delante de ti, no es emocionante...

Hubiese arrugado el papel entre sus manos si no fuese una prueba circunstancial- esta jugando conmigo- apretó la mandíbula y miro con expresión neutra a su superior- cuando partimos a Nueva York?- su tono de voz era carente de significado, nada que pudiese esbozar la ansiedad que se creaba en su interior al pensar que volvería a su ciudad, aquella que había dejado cuatro años atrás, se había marchado y no había mirado atrás

DK: saldrán en el primer avión de la mañana, el departamento de Homicidios ya esta informado que ustedes van para allá y se han mostrado totalmente colaboradores

Castle pareció volver en si cuando escucho departamento de Homicidios, miro extrañado a su superior- Alexander, la madre del niño ha sido un intento de asesinato-, miro a su compañera y asintió, no sabía porque pero se sentía mareado, extrañamente mareado y como si las piernas le flaquearan, tomo aire fuertemente y miro en general a los demás miembros de aquella sala- bien, entonces nos vemos dentro de dos horas en el aeropuerto-, salió de aquella habitación como alma que lleva el diablo, le faltaba la respiración entro en el ascensor y apoyo una mano en la pared y con la otra soltó un poco el nudo de su corbata, apretó a tientas el botón del sótano y cerró los ojos para evitar la sensación de vértigo que estaba invadiendo su cuerpo, apoyo completamente la espalda y no pudo evitar que los sucesos acontecidos cuatro años atrás volvieran a su mente, como una sucesión de flashes mal coordinados

Flashback

-Es que te cuesta procesar la información detective- dijo con tono acido, Beckett lo miraba entre incrédula y expectante- no quiero tener que ver tu cara aquí- giro su rostro a la ventana para evitar ver como las primeras lágrimas se deslizaban por el rostro de Kate- no me hagas llamar a seguridad, una vez yo respete tu deseo de que me fuese del hospital ahora solo pido que me devuelvas ese favor- a cada palabra su voz sonaba más apagada, no la miraba, no se atrevía a mirarla, no sabía que sentir en este momento, sentía todo su mundo derrumbarse por momentos, hacía escasamente unas horas había visto estallar su coche con su madre y su hija delante de sus propias narices, quedando inconsciente después. Y ahora estaba en aquella habitación del hospital y sentía como estaba muerto por dentro, solo quería dañar a todo el que estaba a su alrededor y en primero lugar a ella, la culpaba, la culpaba de la muerte de las dos personas que él mas amaba- Castle, yo...-, la voz de ella tembló pero eso no lo conmovió él ya no sentía nada, cerro sus puños alrededor de las sábanas de la cama- que te largues, es que no lo entiendes?, quiero que te largues de aquí no quiero verte, no quiero ver tu cara, me da asco verte, te odio Katherine Beckett...TE ODIO-, ese último te odio salió de sus labios casi como un grito, cerró los ojos con fuerza y lo siguiente que sintió fue un sollozo ahogado y unos pasos presurosos corriendo por el pasillo, esa fue la última vez que la vio...

De vuelta al presente

...abrió los ojos al tiempo que las puertas del ascensor se abrieron, se paso la mano por el pelo y llego hasta su coche con pasos errantes, pego la cabeza al techo del coche y se mordió el labio, ahora tendría que volver a ir a Nueva York y empezaba a sentir que no iba a poder contralar sus sentimientos como había estado haciendo durante estos últimos años.

Continuará...