Los personajes e historia pertenecen a Cassandra Clare
Este fic participa del Reto "Demonios fuera de control" del foro "Cazadores de Sombras".
Hubo una época, en la que ella habría condenado sus acciones. Ella habría sentido remordimiento, habría intentado remendar el daño causado, se habría disculpado ante todo lo que se consideraba sagrado.
Aquella época había sido hace mucho tiempo.
En aquella época, ella era un alma nueva y pura. Había sido creada para acompañar al primer hombre durante toda su vida, y, al parecer, eso implicaba obedecerlo.
Por desgracia, Lilith nunca había sido buena haciendo lo que los hombres esperaban de ella.
Y es por eso que abandonó el edén, pensaba mientras contemplaba el cuerpo muerto de Jonathan Morgenstern, su único hijo.
Pero él no era realmente su hijo, se recordó. Era otra de las muchas criaturas que habían surgido gracias a ella. Ella, madre de todos los brujos, creadora de todos los demonios, no tenía un solo hijo en todo el mundo.
Pero Jonathan era diferente a al resto de sus creaciones. Él era humano. O, por lo menos, alguna vez podría haberlo sido. Pero no le dieron ninguna oportunidad, ella y Valentine. Desde el momento en que fue consevido, sus facciones de porcelana estuvieron destinadas a alojar un monstruo.
En aquel momento, fue consciente de que ella había contribuido a la creación de aquél sacrilegio con forma de hombre. Sabía que, si ella hubiera querido evitarlo, aquel muchacho, al que clamaba amar como a un hijo, estaría llevando una vida feliz. Él no tendría que odiar el mundo a su alrededor, las personas que lo habitaban y, sobretodo, no tendría que odiarse a si mismo.
Si ella hubiera querido evitarlo, él no tendría esa urgencia por destruir, ese negro vacío donde debería haber un alma.
Si de verdad amara a Jonathan, en ese momento, ella no estaría intentando revivirlo, para traerlo devuelta a este mundo, que solo le había causado sufrimiento.
Hubo una época, en la que ella habría condenado sus acciones. Ella habría sentido remordimiento, habría intentado remendar el daño causado, se habría disculpado ante todo lo que se consideraba sagrado.
Aquella época había sido hace mucho tiempo.
