Hola amigos, que puedo decir, soy nueva en esta sección de Naruto y para cerrar con broche de oro mi ingreso decidí publicar un fic n.n (eso es lo más inteligente que se te pudo ocurrir ¬¬), cabe destacar que este es mi primer fic de Naruto y que aún soy una novata en esto de escribir y que me falta mucho por aprender. Espero que me puedan ayudar en eso mandando algún comentario con respecto a cómo puedo mejorar y también mostrarme mis faltas si no es mucha molestia.
Al fin podré cumplir uno de mis anhelados sueños, casarme con Narucofcof…quiero decir convertirme en una gran escritora, si eso nnU.
Disclaimer¿Esto es necesario o.o?, anyway, Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Prólogo
El cielo grisáceo se extendía por todo lo ancho del firmamento, el escenario perfecto para lo que planeaba hacer. Era irónico, el cielo parecía lamentar su partida, parecía ser el único al que le importaba realmente…parecía triste.
Miró por última vez aquel lugar que había sido su hogar, no, no se le podía llamar hogar a un lugar donde todos te despreciaban, te odiaban sin razón aparente, por el simple hecho de existir.
Lo contempló por largo rato, finalmente, decidió que era suficiente, se volteó dispuesto a irse, a empezar una nueva vida lejos, a encontrar un lugar en donde ya no tendría que seguir sufriendo, llorando en silencio cuando nadie lo veía, un lugar en donde pudiera encontrar la felicidad.
Caminó sumido en sus pensamientos, preguntándose constantemente si había hecho lo correcto, miró atrás nuevamente, deseando hallar algo, algo que le indicará que su lugar era ahí, pero nada, no encontraba nada, quizás a nadie le importaba, quizás estarían mejor sin su presencia, quizás…esto era lo mejor.
Lágrimas empezaron a acumularse en sus ojos, intentó no llorar, llorar es de débiles se reprendió mentalmente, y corrió, dejando todo atrás, el sufrimiento, el dolor, la soledad, corrió sin darse la vuelta en ningún momento, esperando no retractarse de su decisión.
Cuando ya no se podía ver rastro alguno de la aldea se detuvo, tomó grandes bocanadas de aire intentando normalizar su respiración, miró a su alrededor, todo era bosque y más bosques.
Era la primera vez que salía de la aldea, nunca antes había estado en el exterior, por un momento sintió miedo, tan solo era un niño, un niño de cinco años que estaba completamente solo. Quería regresar, olvidar todo el asunto y seguir con su rutinaria vida.
Una gota cayó, otra gota la siguió, así continuó hasta que una fuerte lluvia empezó a descender, empapando todo a su alrededor. Observó melancólicamente el cielo, recuerdos fugaces pasaron por sus ojos, todos eran de él siendo maltratado, mirado con odio, frialdad e indiferencia.
Cerró fuertemente los puños, sus ojos brillaron con determinación, algún día volvería, volvería y les enseñaría a todos quien era realmente.
Corrió bajo la lluvia, con su mochila al hombro, hacia su futuro, con la firme promesa de volver siendo alguien, alguien importante y respetado por todos, de ese modo les enseñaría quien era Uzumaki Naruto.
Varios días pasaron desde la marcha de Uzumaki Naruto, toda la aldea pronto se había enterado, a nadie le importaba realmente, total, el demonio se había ido y ya no tenían que seguir preocupándose.
Sin embargo, había alguien que si se lamentaba, hacía poco que conoció al chico, aun así, le había tomado un gran cariño, después de todo, ambos se asemejaban de muchas formas.
Recordaba claramente cuando se enteró:
- Naruto apenas tiene cinco años, no sobrevivirá allá afuera –se notaba molesto y claramente preocupado– ¿cómo pudieron dejarlo irse?
- Cálmate Iruka.
Iruka, recién nombrado chunin y actuar instructor en la academia ninja, estaba bastante preocupado por el paradero de Naruto, quien se había convertido en un amigo para él. A su lado estaba, Mizuki, otro chunin y maestro, amigo de Iruka. Atrás y en silencio, se encontraban los guardianes de las puertas de Konoha, después de anunciar la partida de Naruto al Hokage no habían dicho nada más.
- Un equipo Ambu ya ha salido en su busca –el Hokage buscaba la manera de calmar al exaltado Iruka–.
De eso habían pasado ya varios días y todavía no había rastros de Naruto.
Llevaba varios días caminando sin ningún rumbo fijo, empezaba a cansarse, la comida que había traído rápidamente se le había acabado, dejándolo en una situación bastante precaria. Finalmente, su cuerpo ya no lo resistió más y cayó inconsciente.
Despertó desorientado, su vista se veía nublada, parpadeó un par de veces para aclararla, parecía encontrarse recostado sobre una cama, en una pequeña habitación con paredes de madera, el brillante sol colaba su luz entre una ventana algo vieja, supuso que se encontraba en una cabaña.
- Al fin despiertas chico –miró al lugar donde provenía la voz, topándose con un hombre de apariencia bastante joven, tenía el cabello corto, de un extraño color rojo y unos ojos negros que irradiaban tranquilidad. Su ropa era bastante común, una camisa sin mangas y un pantalón, aunque parecía algo gastada– ¿cómo te llamas chico?
- Naruto, Uzumaki Naruto –respondió algo dudoso, el hombre sonrió–.
- Bien Naruto¿qué hace un chico de tu edad, solo en medio del bosque, no sabes que es peligroso?
- Yo me escapé de mi aldea –su rostro entristeció notablemente ante la sola mención de su aldea, recordando claramente los motivos de su huída–.
- Ya veo –repuso con calma, tenía intención de preguntarle mas, al ver su rostro, que lo decía todo, optó por guardar silencio– yo me llamó Matsuo, ven, debes tener hambre –Naruto lo miró desconcertado, se levantó y lo siguió en silencio.
En efecto, se encontraba dentro de una cabaña, al parecer algo vieja, las paredes parecían algo corroídas por el tiempo, una gruesa capa de polvo cubría todo. Llegaron a lo que parecía la cocina, al menos esa parte estaba limpia, o al menos aparentaba estar limpia.
- Haber que tengo –revisó en los estantes en busca de algo, Naruto se quedo en la entrada observando todo en completo silencio– parece que solo tengo ramen instantáneo –ante la sola mención del ramen los ojos de Naruto brillaron, Matsuo notó esto y rió divertido– parece que te gusta el ramen.
Tomó algunos platos de ramen instantáneo, hirvió un poco de agua y al instante ambos se encontraban sentados en la vieja mesa comiendo animadamente.
- Yo no vivo aquí si es lo que piensas –respondió a la muda pregunta de Naruto, quien examinaba minuciosamente todo con la mirada– soy solo un viajero que encontró por casualidad esta vieja cabaña abandonada mientras viajaba –una idea cruzó su mente– Naruto¿te gustaría venir conmigo? –Lo miró perplejo, sin saber que pensar– si no quieres, esta bien, deberás seguir tu camino solo y hambriento, desmayándote a cada instante y…
- Vale, ya entendí –le cortó, Matsuo sonrió–.
- Es la viva imagen de su padre, aunque, tiene el carácter de su madre.
- Y¿a dónde iremos?
- Al país del remolino.
Fin del Prólogo
¿Quién es el misterioso hombre que ayudó a Naruto?¿acaso tiene alguna relación con los padres de Naruto?¿de dónde los conoce?¿qué clase de nombre es Matsuo?¿el rojo es el color natural de su cabello o solo es un tinte barato?¿se supone que esto es gracioso O.o?¿si Naruto no tuvo padres como consiguió dinero para comprar un apartamento, ropa y comida?¿algún día haré un fic decente?¿me callaré alguna vez?¿dejaré de hacer preguntas estúpidas o.o?¿esto le gustará a alguien?
Luego de pasar por la sección de preguntas ton…quiero decir preguntas súper importantes que ayudan al buen desarrollo y funcionamiento del fic nn (¬¬), solo me queda aclarar algo más, en cuanto a las parejas, tengo pensado que sea un SakuNaru, aunque no se noté mucho en un principio, espero que esto no les moleste n.n, las demás parejas se irán definiendo a medida que avance el fic.
Solo una cosa más, si tienen alguna duda, sugerencia o queja, espero que lo último no nñU, envíenla en un review.
Hasta la próxima.
Ja ne.
