"Sr. Gru, ¿por que nos ha traído al orfanato?"cuestiono Margo Gru con sospecha, haciendo que Felonius Gru, su padre adoptivo desde hacia un año, tragase saliva nerviosamente.

"Chicas, ¿no es este el día en el que nos adopto pretendiendo ser un dentista?"indico Edith Gru, su hermana adoptiva, mientras hacia crujir sus nudillos con anticipación. Una mirada de Margo le dijo que si quería darle una paliza a su padre tenia que hacerlo en casa y fuera de la vista de los Esbirros.

"¿No nos va a devolver como hizo Nefario, verdad?"pregunto Agnes Gru, la más pequeña de la familia, con ojos de cachorrillo mientras agarraba con fuerza su unicornio de peluche, haciendo que Gru casi revelase todo allí mismo. Afortunadamente fue salvado de hacerlo cuando la puerta de la Casa para Niñas de Miss Hattie se abrió.

Las expresiones tristes o sospechosas de las niñas se transformaron inmediatamente en sonrisas alegres al ver a dos hombres uniformados salir con la directora, Miss Hattie, esposada y introducirla en un coche de policía ignorando sus gritos y exigencias antes de que una cacofonía de gritos de jubilo procedentes del edificio, obviamente de las otras niñas que habían tenido la desgracia de soportar otro año bajo la mirada de la odiada directora, se escuchase.

"¿Has tenido algo que ver en esto, papa?"pregunto Edith olvidando totalmente el plan de hacerle pagar a Gru si pretendía devolverlas a esa casa de los horrores.

"Bueno, los Esbirros y yo pensamos que era un buen regalo de cumpleaños"explico nerviosamente"¿Os gusto? No es como si diese regalos a menudo"

"¿Cumpleaños? ¡Pero si no sabemos cuando hemos nacido!"exclamo Margo sorprendida. Miss Hattie, como habían aprendido durante su estancia con ella, tendía a eliminar las partidas de nacimiento de las niñas que eran inscritas en el orfanato si estas eran muy jóvenes, ya que de acuerdo con ella obtenía más dinero del Estado si se sabia poco sobre sus orígenes. De hecho, sus nombres eran los que se habían dado entre si dado que la directora ni se molesto en nombrarlas.

"Lo se, por lo que decidí que el día en el que os adopte era un buen día para celebrarlo juntos"dijo, encogiéndose de hombros como si no fuese muy importante"Además, nos llevo todo un año recuperar los testimonios de otras niñas que habían sido rescatadas de sus garras y descubrir que estaba estafando al Estado para que la policía se la llevase y cerrasen este local"

"¡Es el mejor regalo que hemos recibido!"exclamo Agnes antes de abrazar su pierna. Un año antes habría intentado sacudírsela de encima pero ahora esta cosa llamada abrazos se sentía bien.

"Si, ¿pero cuál creéis que deberíamos tener el próximo año?"pregunto Margo. Antes de que Gru dijese que ya les buscaría algo Edith pidió una cosa que todas llevaban toda una vida esperando.

"¿Tal vez una mami?"pregunto con esperanza mientras Gru se preguntaba como iba a lograr conocer a una mujer y casarse con ella en tan poco tiempo. Su falta de atractivo y su personalidad general, que solo recientemente había empezado a suavizarse gracias a las niñas, ciertamente no iban a ser de mucha ayuda.

Un año después la pregunta se respondió sola cuando fue contratado por la Liga Anti-Villanía y conoció a Lucy Wilde o, como fue conocida una vez que detuvieron los planes del supervillano El Macho y se casaron, Lucy Gru, esposa de Felonius Gru y madre de Margo Gru, Edith Gru y Agnes Gru.