Sólo quiero decir que estoy muy emocionada y algo cansada (ya tengo sueño) xD pero quería que subir esto hoy, pues hace tiempo que estba pensando en hacer una historia basada en la película, y pues aquí está.

Sólo quiero aclarar para que no haya confusiones, que la historia va a a estar contada la mayor parte del tiempo desde la perspectiva del Una Vez, solo en ocasiones en las que el no estuviera presente o no duera capaz de contar esa parte de la historia sería contada por otro personaje o por el "Narrador" o como quieran verlo.

En fin eso era todo, así que espero que disfruten esta historia :D


Prólogo

Y ahí estaba yo, sentado en mi gran escritorio de mi gran oficina en mi gran fábrica; ¿Cómo fue que lo que empezó como un simple sueño inalcanzable de pronto se convirtió en un éxito total? ¿Quién iba a creer que un don nadie como yo, que solo tenía una carreta, una mula y deseos de cambiar el mundo; terminaría siendo presidente de una compañía? Aún no logro comprenderlo, pensaba yo mientras observaba la maqueta de la ciudad que empezaba a formarse, "Thneedville", nombrada así en honor a mi invento, antes llamada "Greenville". Me sentía orgulloso de todo lo que había logrado, pero ese sentimiento estaba a punto de desaparecer.

-¿Y cómo va todo? –preguntó una voz detrás de mí, voltee solo para encontrar al Lorax sentado en el barandal del balcón de la oficina.

-Umm, ¿Qué estás haciendo aquí? –le pregunté

-¿Satisfecho? ¿Llenaste ese vació en tu interior? ¿O necesitas más? –me preguntó.

-Haber, si tienes algún problema, con lo que hago, ¿Por qué no has usado tus "entrecomillas poderes" para detenerme? –Le pregunté totalmente irritado, él suspiro y me dijo: -Ya te dije, no funciona así.

-Claro, lo olvidé, ¡Eres un fraude! –Exclamé –Necesitó que te largues ¡Ahora! –le dije.

-¿Por qué? ¿Te hago sentir incómodo? ¿Te recuerdo tus promesas? ¿El hombre que solías ser? –me preguntó, haciendo que me pusiera aún más molesto.

-Sabes que –dije- ¿Por qué no dejas de agitar tu bigote? Mi conciencia está limpia –dije mientras lo señalaba y comenzaba a descender los peldaños de la escalera -No he hecho nada ilegal, tengo mis derechos y pienso seguir grandificando y grandificando y convirtiendo más árboles de trúfula en thneeds y nada podrá detenerme –dije, cuando de repente el camper de mi familia frenó enfrente de nosotros.

Estaba muy confundido, ¿Por qué estaban todos en el camper? ¿Acaso se iban a ir y dejarme solo? Eran muchas dudas las que rondaban en mi cabeza. Mi madre bajó el cristal del vehículo sin dirigirme la mirada y me dijo con reproche: -Hijo, cuánto me has fallado, ¡Bret! –gritó volteando a ver a mi hermano –Ahora eres mi favorito –dijo, yo al igual que mis hermanos estábamos atónitos, aunque yo estaba totalmente decepcionado. Creí que había hecho bien las cosas, como ella quería, que estaba orgullosa de mí, pero al parecer no era así.

Entonces sin decirme nada más arrancó el camper hacia quien sabe donde rayos, dejándome solo. ¡Annie tenía razón! Debí haberla escuchado cuando me dijo que no les importaba, que solo estaban aquí por el dinero. Cielos ¡¿Por qué todo me pasa a mí?! Soy un completo tonto, un zoquete, pero lo peor todavía no pasaba; fue entonces cuando vi que el Lorax se paró sobre unas piedras apiladas en forma circular, con todos los pequeños animales que habitaban el valle acercándose.

Creí que iban a atacarme o algo así, por lo que comencé a retroceder y les dije: -Oigan, no quiero tener problemas.

-Y no los tendrás –respondió el Lorax –Con ellos no. Gracias a ti, tu taladro y esmogleo ya no pueden vivir aquí, así que deben irse- dijo el Lorax mientras los pequeños animales caminaban hacia el horizonte –Espero que encuentren un lugar mejor en alguna parte –fue ahí cuando me fijé en un animal que conocía muy bien, era mi mula, Melvin.

-¿Melvin? –pregunté un tanto confundido como sorprendido –él solo bufó –Melvin –volví a decir, mientras corría a alcanzar a mi mula, pero mis intentos fueron en vano, ya que me ignoró por completo, después vi a mi pequeño amigo osito y le llame: -Oye Pipsqueak –el pequeño oso volteó con la mirada triste y se quedó parado viéndome.

Saqué un malvavisco de mi saco, se lo mostré y le dije: -¿Quieres? –el pobre pequeño solo bajo las orejas y siguió caminando, rechazando el malvavisco que le ofrecí. Luego voltee a ver al Lorax, que seguía parado sobre las piedras apiladas en forma circular, no miramos mutuamente, me quité mi largo sombrero y él me dirigió una mirada de tristeza.

Traté de decir algo pero las palabras no salieron de mi boca, el sólo negó con la cabeza, tal vez queriéndome decir que no había nada más de que hablar, entonces sin más ni más se agarró de la parte de atrás de su pelaje, como si estuviera levantándose y empezó a elevarse en el aire en medio de una luz que salía del cielo. Yo no lo podía creer estaba atónito, me quede boquiabierto viendo como pasaba a un lado de mí mientras se seguía elevando hasta desaparecer por completo, fue cuando me di cuenta de que me había quedado completamente solo y me sentía muy mal, mejor dicho, me sentía culpable.

Culpable de haber roto la promesa que le hice al Lorax, culpable de estar talando los bellos árboles de trúfula, culpable de estar dañando el lugar donde habitan mis pequeños amigos, los bar-ba-loots, los humming-fish y los swomee-swans y por último pero no menos importante, me sentía culpable por cómo traté a Annie, me comporté como un completo patán, ella siempre estuvo ahí para mí, trató de advertirme de mi familia, me apoyó junto con el Lorax y los demás animales y yo no lo supe apreciar. Todo el éxito que había logrado con mi invento, de repente se volvió algo insignificante y sin valor para mí.

Así que me di la vuelta hacia dónde hace unos segundos había estado el Lorax y me di cuenta de que había una frase escrita en una de las rocas "A menos que", decía la inscripción. Traté de pensar que era lo que podría significar, pero no podía pensar claramente ya que sólo tenía una pregunta en mi mente:"¿Qué es lo que he hecho?"