Disclaimer: los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer

Edward POV

Ya era demasiado tarde, el sol comenzaba a desaparecer amenazando con dejarnos en oscuridad total. Cada segundo era marcado por el tic tac de un reloj y con cada segundo que pasaba y ellos avanzaban al mismo compás. Sombras negras que dejaban ver unos ojos rojos llenos de incertidumbre y tal vez miedo.

Habían pasado varios años ya, y nuestra familia había crecido notablemente, sin contar viejos aliados como Zafrina y Benjamín. El aire comenzó a soplar en nuestra dirección, podía sentirse la tensión previa a la batalla. No parecía que fueran a detenerse, esta vez venían por su premio y eso hacía que fueran aún más temibles, Otro tic tac, un paso tras otro, pero de pronto todo se congeló, quedaron inmóviles como una estatua y miraron a la misma dirección. Ahí entre los árboles estaba algo que me petrificó, aquella pequeña esperanza desapareció, estábamos perdidos.

Tanisha POV

La perfección de cuento de hadas había terminado, jamás creí que el final de la historia fuera tan distinto. Había cometido el error de dejarlos solos, y ahora para repararlo tenía que correr en su dirección. Mi cuerpo intentaba llegar al claro donde se suponía debían estar, esperando, que mi fuerza y velocidad fueran suficientes, el tic tac del reloj en mi muñeca parecía más una risa burlona que me decía que no llegaría jamás. Tal vez fue mi confianza sobre algo que llevaba años sin hacer o fue algo planeado, jamás lo supe. El destino así lo quiso una mirada dispersa, una rama en el punto exacto, una piedra en el lugar indicado y… caí. ¿Cómo pude caer? Era el ser más perfecto del mundo yo no podía fallar. Maldita suerte la mía. Traté de levantarme, pero algo me lo impidió, levanté la cara y escuché un pequeño rugido, lo reconocí inmediatamente así que mejor me quedé ahí, me ganaban en número y sabía que no había nada más que hacer. Cerré los ojos. Y espere lo peor.

Esta historia fue editada el 23/07/18 para poder continuarla, espero les agrade.