Se oyó el timbre para dar comienzo a las clases en Konoha High School, el colegio más prestigioso de todo Tokio, los alumnos caminaban y corrían de un lado a otro para llegar a sus salones antes que sus profesores, era el primer día y nadie pretendia llevarse una sanción por retraso, solo catorce adolescentes caminaban lentamente por el pasillo parecian no tener mucho apuro por llegar a las clases.
-Kuso*, odio el primer día de clases- Naruto miraba el pasillo ya vacío- Todos se alteran y se esfuerzan para caerles bien a los senseis.
-Hmp, dobe no te quejes, es solo otro año ya pasamos por esto- se escucho decir a un pelinegro.
-Sasuke-kun tiene razón, es solo otro año para nosotros- menciono una ojijade que iba de la mano con el aludido.
-Ya calmense, ya pasamos por esto- un ojiperla los miraba con molestia.
-Neji tiene razón, todos los años es lo mismo- decia sonriendo un chico con dos marcas rojas en sus mejillas sonriendo un tanto inquieto.
-Problemáticos- susurró un chico de cabello negro recogido en una coleta alta.
-¿Y tú qué, Nara?- Temari lo miraba divertida, esperando que se molestar.
El chico la ignoró completamente, no tenía deseos de molestarse ahora.
-Gaara, ¿Estás bien? Te vez tenso- preguntó una chica de cabello castaño claro.
-No te preocupes, Matsuri- respondió el pelirrojo intentando sonreir.
-Leí en un libro que es normal tener nervios el primer día de clases en preparatoria- mencionó un chico palido de nombre Sai con una sonrisa.
-Sai este no es nuestro primer...- intento aclarar una peliruba de ojos celestes pero se vio interrumpida por otra.
-Kuso- se oyó decir a una ojiperla, por lo cual todos se le quedaron mirando, aquella chica no era de decir esa clase de palabras.
El pelirubio se acercó a ella, mirandola seriamente y pregunto.
-¿Qué sucede, Hinata-chan?
-Este estúpido uniforme está muy ajustado- respondió la chica mientras jalaba su falda hacía abajo.
El chico la miró con un poco de lujuria en sus ojos, Hinata tenía su blusa escolar que marcaba su abdomen plano, sus caderas redondeadas y su busto prominente; sin hablar de su falda que estaba unos centimetros por debajo de su trasero, dejando a la vista sus hermosas y largas piernas.
-A mi me parece que te queda bien- el pelirubio la miraba con una sonrisa zorruda y un tono provocativamente sexy.
La chica mordió su labio, le encantaba que la mirara de aquella forma -Na... Naruto-kun- susurró la chica, que sonó casi como un gemido.
-Oígan, este no es sitio para tener sexo- interrumpió Ino riendo divertida.
La pareja rapidamente se sonrojo ante el comentario de su amiga, pero antes de poder contestarle algo, una voz les llamó la atención.
-¿Qué demonios hacen aquí, mocosos?- un hombre de edad avanzada con una venda cubriendo uno de sus ojos, los miraba con desprecio- ¿No deberían estar en su salón?
-Ya, tranquilo Danzo, solo estamos esperando a que todos nuestros compañeros se acostumbren a los profesores- respondió Kiba sonriendo.
-Mocosos, vayan a sus salones; que sean unos monstruos no les da derecho a hacer lo que se les de la gana en este colegio- amenazó Danzo.
-Oíga problématico, ya deje de gritar que me duele la cabeza- Shikamaru lo miraba seríamente.
-¡YO NO GRITO!- contesto Danzo- solo les digo que vayan a su salón.
-Debería relajarse, ¿No cree?- decia una chica pelimarron de ojos de color chocolate.
-Claro, Tenten tiene razón- mencionó Matsuri.
-¿De que hablan?- preguntó Danzo un tanto nervioso.
-Tranquilo, no le haremos nada malo Danzo-sama- le susurró Tenten en el oído, la chica miró a Ino, y sonrió, ésta de inmediato entendió lo que su amiga quería hacer.
Neji, Gaara y Sai comenzaron a mirar a las chicas con el ceño fruncido, no entendían que intentaban hacer sus novias, pero lo que fuera era muy malo. Las tres chicas se acercaron a Danzo con pasos provocativos, pasando sus manos por los hombros, el abdomen y la espalda de él, mientras caminaban a su alrededor como rodeandolo, mientras hacian esto, reían inocentemente. De pronto, Ino tomó de la mano a Sakura, Sasuke dudó un poco al soltarle la mano pero finalmente lo hizo, Tenten tomó la mano de Hinata pero Naruto la miró con el ceño fruncido, la pelimarrón lo miró y el pelirubio soltó de a poco a la ojiperla; Temarí tomó de la mano a Hanabi, estando ya las siete chicas juntas empezaron a rodear a Danzo acariciandolo desde sus hombros hasta su abdomen, riendose y sacando algunos minimos suspiros del hombre que ya había comenzado a disfrutar de las caricias.
Naruto, Sasuke, Sai, Neji, Shikamaru, Gaara y Kiba entendian muy bien lo que las chicas querían hacer y viendo que cuando a sus novias se les metia algo en la mente ellos no podían hacer nada, decidieron disfrutar el espectáculo; Naruto y Sasuke se recostaron contra unos casilleros mirando sus Ipod's colocandose los audifonos y perdiendose en las canciones, sabían que esto tardaría. Shikamaru, Neji, Kiba, Sai y Gaara se partian de la risa viendo a Danzo comportandose como un adolescente en plena pubertad, las jovenes seguían con su trabajo hasta que Ino notó que el viejo Danzo ya estaba excitado y hizo una seña a sus amigas, al instante todas se apartaron de él, sonriendo. Danzo miró a las chicas sorprendido, al ver sus sonrisas, su furia se hizo presente.
-Malditas arpías- gritó el hombre sin pensar en sus palabras.
-Oye calmate- adviritió Gaara con una mirada fría- Estamos en el Konoha.
-Todos ustedes son unos malditos chupasangre- volvió a repetir el hombre.
Esto hizo que Naruto y Sasuke lo miraran con cierta frialdad en su mirada, Sasuke lo miró intensamente y las piernas de Danzo comenzaron a temblar, la siguiente mirada que recibió fue la de Naruto, en ese momento el viejo hombre pensó que iba a caer al suelo ya que sus piernas temblaban aún más.
-¡Tsk! No vale la pena- Sasuke se dio media vuelta, poniendo su brazo el hombro de Sakura, ésta lo abrazó de inmediato sonriendo inocentemente.
-Vamos, Hina- dijo Naruto tomando de la cintura a Hinata.
Neji, Shikamaru y Kiba tomaron a sus respectivas novias de la mano mirando con cierto desprecio a Danzo. Gaara y Sai ni siquiera se molestaron en mirarlo.
-Malditos chupasangre, me las van a pagar- el hombre maldecía una y otra vez mientras caminaba hacia el baño ya que debía hacer algo para bajar su temperatura.
Tras olvidar el incidente con Danzo, los jovenes se dirigian hacia su salón de clases dandose cuenta que el profesor aún no había llegado, todos tomaron sus lugares como de costumbre los asientos del fondo del salón, ignorando el alboroto que estaban causando sus demás compañeros.
Sasuke se sentó el último lugar junto a Sakura, Naruto tomó lugar junto con Hinata en el asiento frente a ellos; ambos chicos miraban por la ventana ignorando las miradas de sus compañeras que murmuraban algo que ellos entendían perfectamente pero les era indiferente. Cuando se pudo escuchar el silencio, se les hizo extrañamente raro; Hinata y Sakura miraron hacia la puerta y allí vieran a un hombre que ellas conocian perfectamente, en ese instante preguntandose si él sería su sensei, esa pregunta las hizo sonreir.
-Buenos días alumnos- saludo el hombre caminando hacia el escritorio y dejando su mochila sobre el.
-Buenos días, sensei- respondieron todos a excepción de los últimos que habían llegado. El hombre tomó una tiza y comenzó a escribir en la pizarra su nombre y el nombre de su materia.
