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NO TENGO MIEDO
Autor: Idunnox
Traducción: Vivi GC
Capítulo 1
Se sentía extraño, tener sus alas de vuelta. Se estaba acostumbrando a cargar el peso de nuevo. Las cicatrices estaban sanando y sus alas estaban totalmente repuestas, pero la incertidumbre aun permanencia. Ahora que Aurora era Reina, del Páramo y del Reino de los humanos, Maléfica continuaba como protectora en el Páramo así como de Aurora.
-"Craw, craw" – Maléfica miró hacia arriba mientras Diaval sobrevolaba su cabeza, después cerca del suelo.
- En un hombre- al mandato apenas murmurado, Diaval tropezó para luego sacudirse.
-Empiezo a creer que lo haces a propósito- Diaval sonreía afectadamente.
-Si quisiera verte caer te hubiera transformado mientras volabas- los ojos verdes de Maléfica destellaban.
-Ah, ya veo. La princesa ha estado preguntando por ti- Diaval caminó hacia ella y suavemente se acomodó en el suelo.
-¿Qué es lo que tiene? ¿Cómo ha estado la pequeña Bestia además?- Maléfica sonrió, como hacía cada vez que pensaba en su Bestia.
-Se ha convertido en una buena gobernante para su gente, humilde y afectuosa como siempre.- Diaval inclinó la cabeza.
-¿Ha mencionado la razón por la cual me busca?- Maléfica se volvió hacia Diaval, expectante.
- No, no estaba enterado de que la necesitara- Diaval sonrió satisfecho, sabiendo que había dado en el clavo. Maléfica suspiró, esperó y miró abajo a Diaval.
- No la necesita, pero estoy segura que sabe cómo encontrarme, si es que me necesita.
-Tal vez esté asustada, ella quiso preguntar acerca de…-
-¿Sobre qué? – La ceja de Maléfica se elevó por la duda.
-Acerca de cómo se rompió el hechizo.
- Diaval, no hay forma de que le cuente la verdad. Prometí protegerla y eso es lo que haré. –Maléfica se alejó, poniendo fin a la conversación. Pero claro, Diaval tenía que decírselo.
-¿Por qué? ¿Por qué tienes que seguir haciendo lo mismo que provocó que se disgustaran desde el principio?- Diaval caminaba tras ella.
-Porque prefiero su odio antes que…-
-¡Tienes miedo! ¡Nunca pensé que llegaría este día! De hecho, le temes al amor, Maléfica- Diaval la señalaba acusadoramente.
-No tengo miedo. Simplemente no deseo contárselo.- Maléfica miro hacia las criaturas del Páramo. Algunas jugaban, mientras otras trabajaban. Había una luminosidad en el Páramo, que no había tenido por muchos años. Así lo recordaba, de cuando era niña. Todo gracias a la princesa.
-¿Entonces no tendrás ningún inconveniente con que Phillip le pida matrimonio?
-¿Qué? ¿Cuándo se lo preguntó exactamente? Es apenas un muchacho ¿Qué sabe él acerca del matrimonio? Aurora no necesita un hombre codicioso para gobernar a su lado. Es un tonto por pensar que yo le permitiría…que ella le permitiría…-
-Ah, ¿Qué decías?
Diaval se acercó a Maléfica y colocó una mano sobre su hombro, consciente de sus alas.
-Su padre pudo haberte robado cosas y mentido. Pero ella te las devolvió. Te regresó tus alas y la luz del Páramo. Te hizo amar de nuevo, Maléfica y si tú no se lo dices, yo sí lo haré.
- En un ave- Maléfica convirtió a Diaval. – Iré a verla si es que me llama. Di algo acerca de nuestra conversación y pasaras los años por venir convertido en un perro.
Con sus alas extendidas, Maléfica se elevó por el cielo, dejando que la llevaran por entre las nubes. Le recordaba la época en la que no se preocupaba y andaba con ligereza.
Aurora está llamando, ve a ella. Aurora te llama.
Maléfica asintió a la niebla y se dirigió al castillo humano donde la princesa residía.
Sus alas eran fuertes, soportaban los altos vientos, la llevaban por sobre las nubes, nunca fallaban. Eran un recordatorio del regalo que Aurora le había devuelto.
-De acuerdo, todo lo que tienes que hacer es preguntarle. Nadie te ha dado una respuesta directa en los últimos dos años- Aurora asintió, hablando en voz alta consigo misma.
Aurora se había convertido en una hermosa Reina, gobernando sus reinos con amor, justicia, amabilidad y fortaleza. Pero cumpliría dieciocho en tres días y el Consejo la estaba presionando para casarse.
Caminaba de ida y vuelta por enfrente de la cama.
-¿Cómo puedo casarme con alguien que no conozco en absoluto? ¿Alguien que no es mi amor verdadero?- ¿Cómo puedo casarme con alguien cuando estoy enamorada de otra persona?
Frotó su collar de infinita niebla dorada. Lo cual indicaba su nerviosismo. Tal vez Maléfica se cansó y quería deshacerse de ella. Era, después de todo, humana.
Aurora se sentó en la cama, tomó su corona de oro de su cabeza y la analizó. Estaba tan perdida en sus pensamientos que no escuchó las alas de maléfica batirse contra el viento, ni aterrizar en el balcón correspondiente a la Alcoba de la Reina.
-¿Llamabas, pequeña Bestia?- Maléfica sonrió mientras entraba.
-¡Oh cielos, me diste un buen susto!- La mano de Aurora voló a su pecho.
-No era mi intención- Maléfica se acercó a ella y la envolvió en un abrazo.
-Te extrañe horriblemente. ¿Por qué no habías venido antes?- Aurora miró directamente a los ojos de Maléfica, donde había más dorado que verde.
-Estuve ocupada, Bestia. Pero ahora estoy aquí- Besó levemente la sien de Aurora.
-Muy bien entonces, hay muchas dudas para las cuales necesito respuestas y eres la única persona de quien las puedo obtener.- Aurora asintió
-De acuerdo, pregunta y te responderé lo mejor que pueda.- Maléfica se sentó en el borde de la cama, consintiendo a Aurora para que continuara.
-Bien. ¿Por qué siempre te distancias de mí? Lo has hecho cada año desde que pasó todo después de mi decimosexto cumpleaños. ¿Por qué?- Aurora miró a Maléfica, sus ojos celestes suplicaban. Esperando por una respuesta de verdad.
Espero les haya gustado este primer capítulo, iré subiendo la traducción de los demás en cuanto tenga un poco de tiempo libre, no caigan en desesperación xD
Saludos a todos Vivi GC.
