Este fic participa en el Reto especial "¡Navidad está aquí! 2.0" del Foro La Torre Stark.
Me habían asignado "Cobardía" y yo acababa de escribir un drabble con ese tema central, así que estaba en plan "Y ahora qué escribo?" pedí mi segunda opción y me dieron desconsuelo. La verdad no me latía escribir nada con eso así que me enfoqué en crear algo para año nuevo, quería subirlo el mismo día pero el tiempo me ganó y cuando vi ya solo me quedaba llegar a reyes… así que dije "Why not?" y esto es.
Pos Ragnarök
Declaimer: Los personajes de Thor no me pertenecen, son de Marvel y Disney. Pero Loki es de Thor y eso no se discute.
Summary: A Thor le había dicho de todo, menos Rey Mago.
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Deseo
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El chico se puso de puntillas para tomar el gorro del perchero, se estiró con todas sus fuerzas y una vez puesto, se dispuso a salir por la puerta trasera, hasta el patio de su casa que estaba cubierto por la nieve. Miró al cielo y después se miró la mano, que sostenía el hilo de su globo color amarillo. Jaló de él hasta la mitad, donde su carta estaba torpemente amarrada. Intentó ajustarla mejor, apretó bien el nudo pero siempre éste acababa desasiéndose. Frunció el ceño, abrió la mano y cuando sintió que el cordón se le iba de las manos, inmediatamente volvió a cerrarla.
Respiró con dificultad, giró el rostro para mirar hacia la puerta. Esperaba a sus padres, pero en el fondo, sabía que no llegarían. Siempre estaban ocupados con el trabajo y ese día no tenía porque ser la excepción. Resopló, resignado mirando su carta.
— ¿Temes que se pierda? — Él dio un brinco, se giró sobre su propio eje para encontrar, al otro lado de su patio, a un hombre muy alto, con el cabello rubio y un parche en su ojo. Se sintió paralizado del miedo, quiso gritar pero no lo consiguió. Así que iba a girarse y correr cuando el extraño cruzó el resto del patio y lo alcanzó. Se sentó sobre sus cuclillas y lo miró directo a los ojos, el niño perdió todo rastro de miedo, así que afirmó en un movimiento de cabeza. — ¿Es importante lo que llevas en esa carta?
El niño volvió a asentir.
— ¿Quién se supone que eres?
Musitó, bajito.
— Soy un Rey…
— ¿Un rey mago? — Los ojos le brillaron, exclamó aquello como un grito de emoción, el hombre frente a él asintió con una sonrisa en el rostro, el niño destensó los hombros y sonrío también. Como si lo conociera de toda la vida — ¿Qué Rey eres?
— Soy como Melchor, pero mucho más genial. — El rubio tomó el globo, él lo dejó. Ajustó la carta y le hizo un nudo tan complicado que el chico apenas pudo seguir sus movimientos — Con esto bastará. ¿Por qué no la sueltas?
— Si tú eres un Rey Mago — inquirió el chiquillo de 7 años, tomó el cordón del globo y lo miró atento — ¿No te lo puedes llevar tú? Así no se perderá.
— ¿Puedo pedirte algo a cambio de ese favor? — El hombre se sentó sobre la nieve, sin siquiera inmutarse por el clima, mientras el niño veía el vaho de su aliento. Alzó una ceja lleno de incredulidad, hasta donde él sabía, los Reyes nunca necesitaban favores. Por eso eran Reyes. Pero le dio igual, quería cumplir su deseo así que asintió — Puedo… — El hombre se mordió el labio, él lo vio temblar un poco, respiraba con un poco de agitación y él pensó que tal vez debería huir de ahí a velocidad luz, pero no lo hizo. Bastó con ver su único ojo azul y una mirada que le quebró por dentro. No supo por qué, pero sintió la imperiosa necesidad de abrazarlo. Mas no se movió. Cuando, como si el mayor le hubiese leído la mente, preguntó — ¿Puedo darte un abrazo?
Los brazos del hombre se extendieron ante él, su cuerpo reaccionó solo y antes de razonarlo, se encontraba entre el cálido abrazo del gran Rey. El rostro del rubio se colocó entre el hueco de su cuello y su hombro, el chico sintió que quería llorar.
— Perdóname Loki, soy un cobarde. Volveré pronto por ti.
El niño alzó su mirada, no sabía el por qué le llamaba así pero no replicó, ya era una situación tan bizarra que pensó que decir algo lo haría peor. Porque ahí, envuelto en sus brazos, se sentía mejor que nunca. Como si le hubiera sido devuelto un pedazo, como si el olor familiar del cuerpo del Rey pudiese ser eso que buscó toda su vida, como si el azul del ojo que lo miró era todo lo que necesitó para sentirse completo. El frío dejó de importar, su globo también.
Se escuchó el rechinar de la puerta delantera de la casa, por instinto, como si supiera o fuera consciente de su acción, el chico se despegó del adulto quien se levantó en un solo movimiento, sostuvo el globo entre sus dedos y volvió a mirarlo.
— Haré todo para protegerte. Tu deseo se cumplirá, Loki.
El pequeño vio lágrimas contenidas, quiso volver a abrazarlo pero un halo de luz apareció a su lado. Era un arcoíris que al desaparecer, también se habían llevado al Rey. El chico escuchó la voz de su madre detrás, se giró para contarle que un Rey Mago había ido personalmente por su carta. Omitió el hecho de que, por un momento, sintió que él era todo lo que le faltaba a su vida.
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Thor a travesó el umbral sin si quiera mirar a Heimdall. En el fondo, el rey sabía que su amigo estaba feliz de la situación. Para él, entre más lejos estuviera el Dios de las mentiras sería mejor. Por eso evitó que le preguntara cualquier cosa, porque sentía la impotencia en la garganta y el miedo en las rodillas. Era un cobarde. Llegó a su trono, con las piernas aún débiles se dejó caer en el asiento real. Rozó con la punta de sus dedos las partes de piel donde pudo sentir el tacto frío y entrañable de su hermano. Se sintió asqueado consigo mismo y con su cobardía. Pues para protegerlo había tenido que tomar una decisión que aún le dolía: Alejarlo de él, hasta que Thanos detuviese su búsqueda o él consiguiese la fuerza necesaria para enfrentarlo. Exhausto y después de un largo suspiro, desdobló la carta atada al globo, había un único deseo escrito, reconoció la letra enseguida y sintió una de las dagas de Loki clavársele en alguna parte del corazón: "Creo que perdí algo o a alguien. Rey Mago ¿Podrías permitirme volverlo a encontrar?"
El Rey de Asgard, Thor Odinson, llegaría a cumplir su promesa 20 años más tarde. Y Loki, sentado en el trono de la Reina, reiría al recordar aquella noche. La noche en que Thor no pudo soportar su ausencia, y como un niño pequeño, corrió en busca de sus brazos. ¿Quién había sido el Rey Mago de quién?
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n/a Me pensé 3 historias más, en todas el pobre de Thor siempre era el cobarde que no podía soportar sus sentimientos y huía. Así que cuando ya estaba por subir una de esas historias (que creo que lo haré porque igual la acabé jaja) mejor decidí darle otra vuelta de tuerca a la cobardía, en vez de ser un cobarde con Loki, sería su cobardía hacia Thanos la que lo alejaría de él. Porque no estaba dispuesto a perderle tenía que, paradójicamente, ser el más valiente y alejarlo de sí mismo, darle una nueva vida y cuidarlo en la distancia. Aunque eso le partiera el alma.
¿Tú cómo crees que Thor pudiese proteger a Loki de Sr. Thanos?
