Disclaimer: Harry Potter es una creación de J.K Rowling
Este fic forma parte de ¡Desafía a tus musas! del foro Amor de Tercera Generación.
Esta es una serie de relatos cortos sobre uno de mis personajes más amados.
Albus.
Contiene incesto...
Enjoy.
El comedor se encontraba vacío esa mañana, a excepción de Albus. Con la mirada perdida en la mesa de ravenclaw, mientras bebía algo de té. Era domingo y los demás no bajarían hasta que el reloj diera las nueve. Apenas respiraba; con las manos temblorosas intentaba retomar la escritura del pergamino, mientras la taza de té se enfriaba a su lado. Recordando la respiración frenética de la noche anterior que cruzaban su mente dispersando las ideas del pergamino aún en blanco frente a él. Pergamino que había intentado llenar durante la última media hora sin fruto alguno. Agitó un poco la cabeza y volvió a tomar un sorbo del té que se encontraba frio.
Releyó el título del papel. "Solicitud ingreso NYMU" y lo recorrió con la mirada vaga lo que creyó que fueron unas quinientas veces, hasta aprender cada punto en la perfecta caligrafía e imaginó el rostro de su madre frente a la noticia.
Lo había decidido desde que supo de su existencia.
Quería salir de Inglaterra e ir a la muy famosa Nueva York, que para él era mágica aún en la parte muggle. Quería despertar mirando los edificios enormes y vivir entre gente que no necesitaba magia para brillar por sí misma. Y eso le recordó irremediablemente a Dominique.
Repasó el formulario una vez más antes de empezar a llenar los espacios en blanco.
Nombres –"El nombre de dos directores de Hogwarts, uno de ellos fue Slytherin y el hombre más valiente que conocí"- Las palabras vinieron a su mente casi de inmediato y río por lo bajo. Albus Severus escribió en su perfecta caligrafía. Apellidos, era la siguiente palabra –Si después de leer mi apellido no me aceptan creo que no conocen historia mágica inglesa –Se regocijó ante su sarcasmo mental y llenó la forma –Potter Weasley –E incluso estuvo tentado a escribir (Si, los Potter y Weasley que usted sabe) Pero se abstuvo.
Llenó los campos de nacionalidad, fecha de nacimiento, escuela y número de Éxtasis y Timos. Mientras bebía el té frío.
Estado civil leyó, y entonces su mente se hizo un mar de recuerdos de faldas grises, de cabellos naranjas y de ojos azules. –En relaciones incestuosas –Pensó y marcó con una equis la casilla de soltero.
Fue entonces cuando descubrió que no estaba sol y que los estudiantes empezaban a bajar. Guardó la pluma y la tinta y dobló el pergamino para meterlo delicadamente a la túnica y se dispuso a disfrutar su último día en la escuela.
Revisó el reloj en la pared que marcaba una gran cantidad de puntos para Ravenclaw e inconscientemente sonrió ante el recuerdo de la corbata que había soltado la noche anterior, mientras los besos cortos llenaban su cara. Volvió su mirada al té, intentando revelar lo que le deparaba el futuro y recordó el curso en que en clase de adivinación Rose le había augurado una muerte lenta y dolorosa y entonces Trewlanie había casi llorado alegando la veracidad en las palabras de la pelirroja.
Escuchó entonces la risa de su prima entrando a él Gran Comedor tomada de la mano con Scorpius Malfoy. Y aunque en un principio la idea le había parecido repulsiva (No tanto cómo la idea de tener sexo con tu prima, pero algo muy similar) Había encontrado que el rubio no era más que un buen tipo, y aunque para él nunca nadie sería suficiente para Rosie, se encontraba bien con que el dichoso hijo de un ex mortifago la hiciese sonreír.
Y vaya que lo hacía. Albus no recordaba entonces la última vez que Rose había sonreído tan abiertamente.
Saludó entonces a Rose con una sonrisa, mientras ella tomaba lugar en la mesa de Slytherin. ¿Quién lo diría entonces? Si alguien le hubiese dicho un año atrás que su prima, una leona nata y la más orgullosa Gryffindor se iba a sentar con una serpiente algún día. Bien se hubiese reído en su cara.
Pero allí estaba ella. Sonrojada hasta el último cabello de la cabeza mientras se acomodaba en los brazos blancos de Scorpius y este le besaba una mejilla. Malfoy la trataba bien, de eso no había duda, incluso a pesar de los numerosos escándalos de su tío Ronald.
La mesa de Gryffindor empezó a llenarse entonces y Albus encendió las alarmas; ¿Cómo sería capaz de mirar a Louis a la cara? Mientras la noche anterior había tenido a su hermana en los brazos (No precisamente solo en los brazos. Entre las piernas había sido una mejor descripción) o aún peor ¿Cómo iba a mirar a Dominique? A la Dominique que esa mañana había dejado durmiendo desnuda en su cama. Rogaba para sus adentros que la pelirroja hubiese guardado el secreto porque si no, no tendría cara para enfrentar a su tío Bill (o a toda su familia que literalmente le arrancaría la cabeza).
¿Cómo podía entonces estar arrepintiéndose de la mejor noche de su vida? –No, no me arrepiento –Se corrigió mentalmente.
Salió de su mundo de pensamientos cuando un carraspeo lo despertó
-Albus? –Preguntó la chica -¿Estás bien?
-Si –Respondió pasmado, mientras su hermana tomaba un par de tostadas del centro de la mesa
-¿Estás seguro? Pareces ido…
-Seguro –Repitió y se llevó la taza de té a la boca, para encontrarse con que estaba vacía. Frunció el ceño
-Parece que sigues dormido –Bromeó Lily -¿Dónde estabas ayer en la noche? –La chica se escuchaba extrañada –Te esperamos en la fiesta pero no apareciste
-Estaba cansado –Dijo sin mucho ánimo
-Te perdiste de lo mejor –Las imágenes de la noche anterior volvieron a atravesar su memoria –Dominique tampoco estuvo…
Y tosió tan fuerte que medio comedor se giró a mirarlo
-¿Estás bien? –Volvió a preguntar su hermana, y él solo podía asentir mientras se llevaba las manos al pecho y tosía de nuevo –Te estaba diciendo… Tampoco vimos a Dominique ¿Seguro no te la encontraste? Porque Paul Gallager dijo haberla visto entrar a la torre de Gryffindor… lo cual es curioso ¿Sabes? Dominique es Revenclaw
-Ya sé que es Ravenclaw, yo vi cuando la sortearon –Le recordó –A diferencia tuya
-Si… Yo no vi a nadie ser sorteado –Río –Claro, a excepción de Hugo pero era obvio que era Gryffindor así que no me llevé ninguna sorpresa –Gruño la chica –El hecho, es que me resulta interesante ¿Qué hacía Dom en la torre de Gryffindor?
-Tal vez te buscaba a ti –Dijo Albus tratando de desviar el tema
-O a Chris O'connor –Respondió ella –A decir verdad tampoco lo vi en la fiesta
-Tal vez –Dijo en voz baja.
Y entró ella al gran comedor, lucía agotada, pero tenía una sonrisa en la cara y al verla Albus supo inmediatamente que no le había importado que él se hubiese escabullido, porque ella lo entendía.
Era la única en hacerlo.
Le giño un ojo y él se sonrojó desde la planta del pie y bajó la mirada al plato.
Dominique era ligera cómo el aire, y se movía con la sensualidad nata de una Veela, aunque su sangre solo fuera cómo estas en una octava parte. Su uniforme de Raneclaw estaba impecable y el cabello perfectamente peinado (Cómo si la noche anterior no se hubiera movido en lo absoluto). Sonrío hacia la mesa de Gryffindor a sus primos y le levantó la mano a Rose en forma de saludo en la mesa de Slytherin. Y recordó lánguidamente que era el último día de Albus y Rose en Hogwarts.
Y estaba segura que pasaría algún tiempo antes de que los volviera a ver. Rose iría a Gales con los Malfoy de vacaciones y Albus.
Albus estaría en Nueva York estudiando para ser un inefable.
Y ella seguiría allí.
-Suéltalo Dominique –Le sentenció Lucy apenas se sentó
-Ah? –Exclamó ella mientras se servía una tarta de melaza -¿De que hablas?
-Sabes de que hablo –Dijo ella impávida -Si no quieres decirme ahora, será mejor que estés dispuesta a hablar en el tren
-Lucy… No entiendo de que hablas –Dominique pensó que el corazón se le iba a salir por los ojos, y ante la mirada distraída de Lucy le lanzó una mirada de advertencia que Albus alcanzó a notar
-Oh… Claro que lo sabes –Respondió mientras la miraba a través de los ojos dorados iguales a los de su madre –Lo que pasa es que este no es el lugar para hablar de eso
-Lucy…
-Estaré en tu habitación cuando estés dispuesta a contarme –Y acto seguido se levantó e inclinándose hasta Dominique le susurró en el oído -O quieres que le pregunte a Albus?
