Aqui comienzo con un escrito que he tenido en la mente hace un tiempo atras, me parecio estupendo utilizar los personajes de Santana y Brittany para esta historia. Esta primera parte es solo una introduccion a la historia, el chapter numero 1 no tardara en ser posteado. Espero que les interese la idea y me dejen comentarios hacerca de ella. Disfruten!
Mi camino es aquel resguardado por la luna, aquel que solo se acompaña de la moribunda soledad. Ya no puedo
continuar con mi existencia, esto no es vida, es solo un juego a torturar mi alma por todo el dolor que he causado
en mi pasado. Sé que merezco esta maldición pero no consigo seguir en pie, cada segundo se suma a esta
eternidad.
Hace demasiados años que mi piel no conoce la luz prominente del sol, aquella que solía acariciarme con su calor
mientras me dejaba de regalo el color un poco oscuro de mi linaje. Ahora solo tengo palidez, mi cuerpo se cubre
de una piel capaz de brillar los alrededores al anochecer. Eso sin mencionar la temperatura de mi interior, tan fría
como la mirada de un inquisidor, mi toque comparado al pase del viento invernal sobre la piel humana. Mi belleza
sin igual condenaría a las diosas del Olimpo a esconder sus rostros.
Como veraz todo lo que soy parece ser creado por el más perfecto escultor Griego. Desde mi cuerpo fuerte y
esbelto hasta mi pelo largo negro, mis labios rellenos y de color rojizo junto a mis mejillas pronunciadas,
acompañadas más arriba por cejas excelentemente delineadas. Pero a pesar de todo lo descrito nada se
asemeja a mis ojos, aquellos que solían ser oscuros y penetrantes han ido moldeándose al cambio a través de
los tiempos. Pienso que quizás el no exponerme a la luz del día los ha hecho aclarar intensamente hasta llegar a
este color grisáceo, casi transparentes. Son brillantes, acuosos, encantadores, capaces no solo de atraer
corazones sino de adueñarme de almas.
Sí, soy una especie de depredador, mi única forma de mantenerme con fuerzas es alimentándome de aquello que
alguna vez mancho mis manos; sangre. Los animales se han vuelto parte de mi cadena alimenticia y otras veces
la visita a los hospitales donde encuentro cantidades enormes de sangre donada.
Mi existencia es una condena, siento desprecio por lo que crearon de mí y rencor hacia quienes borraron alguna
vez todo rastro del ser humano que solía ser, Sandra López. Luego de la maldición se me bautizo con el nombre
de Santana, fue una forma de obligarme a observar lo que era y a nunca olvidar la razón por la cual estaba allí.
Los responsables de esta maldición vivieron hace mucho tiempo, esclavos santeros de los 1700; mis esclavos.
Entenderán entonces porque mi nuevo nombre de Santana. Mi castigo, vivir eternamente en el cuerpo de un
demonio, observando como todos quienes formaron parte de mi vida murieron, sintiendo las caricias de la soledad
extrema, viviendo bajo tinieblas y alimentándome de aquello que sostiene con vida a otros seres.
Mi cuerpo inmortal no consigue descanso eterno y a pesar de que podría morir por una herida grave o por los
rayos de sol no tengo forma de acabar mi sufrir, dentro de la maldición yo no puedo quitarme la vida a voluntad
propia. He tratado un sinnúmero de veces alrededor de mi existencia, solo consigo sentir un dolor insoportable
pero no muero, solo me regenero. Me he resignado, no se tan siquiera si en algún momento tendré la
oportunidad de volver a ser humana, si quizás llegue a morir, si habrá alguna forma de deshacer la maldición. A
veces pienso en las leyendas que escuchaba de niña, como toda maldición se quebrantaba por la luz del amor,
que estupidez pensar tan siquiera en esa absurda idea… quien sería capaz de amar un alma de las tinieblas?
