Este es mi primer Fanfic, así que conforme avanza se pondrá cada vez mejor.

Como ya saben los personajes pertenecen a Hinako Takanaga Sensei, excepto Yuichi que es de Narise Konohara.

.

CAPITULO 1: No debes ser cruel

.

Al fin Morinaga había concluido su instrucción para la farmacéutica en Hamatsu, ahora solo necesitaba graduarse y lo llamarían informándole si había sido contratado. También en el laboratorio algunas cosas habían cambiado, no solo por Mika y Tadokoro como asistentes nuevos de Souichi, sino porque ahora tenían más compañía, ya que Sempai se vio forzado a compartir su laboratorio con otro investigador, el cual fue introducido ahí, ya que las investigaciones eran similares y la universidad no tenía tantos laboratorios disponibles.

Fue así como Morinaga al llegar ese día se sorprendió mucho al conocer al atractivo investigador, al que sin mas no pudo quitarle los ojos de encima, su nombre era Higashiyama Yuichi, un hombre un poco más alto que Morinaga Tetsuhiro con una espalda mucho más ancha, pectorales voluminosos y un rostro encantador con su sonrisa coqueta, cabello negro más corto que Morinaga y la mirada seria pero como de animal salvaje en celo. Cuando los presentaron Morinaga pudo notar que era un tipo coqueto tanto con hombres como con mujeres, ya que tenía dos lindas asistentes que además de eficientes eran mujeres muy atractivas, las cuales se sonrojaban cuando él se les acercaba mucho. De modo que Morinaga estaba sorprendido, porque notaba el sutil coqueteo con las chicas que eran sus asistentes, de la misma forma que ellas, no pudo evitar sonrojarse al encontrarse a un hombre tan atractivo. Para su infortunio Souichi vio esa mirada de lujuria en los ojos de su ex asistente. Resultaba evidente que Morinaga amaba a Souichi pero no por eso estaba ciego y podía mirar a hombres sexys que se encontraba, sin por esa razón engañarlo.

Morinaga no pudo evitar pensar una vez se presentó con Yuichi: "Pero que sexy y guapo hombre, esa mirada me hace sonrojar solo de dirigírsela un poco, ¿será gay?"

Morinaga Tetsuhiro mucho gusto.

Higashiyama Yuichi a tu servicio, llámame Yuichi por favor.

Sin lugar a dudas sus pensamientos se tornaron extraños puesto que el hombre además de guapo le coqueteó, sin embargo Tetsuhiro notó de inmediato que su querido sempai Souichi Tatsumi lo vio, lamentando el hecho de que debido a su largo viaje a Hamatsu no pudo tener intimidad con él y mucho menos ahora que lo descubrió mirando a otro hombre.

Sempai estaba algo molesto por ver a su kohai encantado por otro tipo y más por uno tan llamativo y expresivo, que no pudo resistir el impulso de acercarse a golpear a Morinaga regañando:

— Porque no te pones a trabajar en vez de perder el tiempo idiota.

disculpe sempai enseguida.

Al finalizar el día Morinaga y Souichi estaban exhaustos por el trabajo arduo, tanto en el laboratorio como las clases a las que asistía Morinaga. Se dirigieron a su apartamento, al entrar justo en la puerta Morinaga no pudo evitarlo, tomo a Souichi en sus brazos y comenzó a besarlo.

ahhh mgmm… sempai te extrañe tanto. Expresó Morinaga sintiendo los latidos y el atractivo cuerpo respondiendo con el miembro entre sus manos poniéndose totalmente duro. El calor que lo invadió comenzó a enloquecerlo hasta resultar imposible de resistirse a tocarlo.

Mori… espera… mmm. — exclamó sempai envuelto en placer.

Morinaga no cedería, quería esperar, necesitaba hacerlo suyo, después de todo con tanto tiempo alejados su cuerpo simplemente responde ante la lujuria.

Habían estado besándose una y otra vez con pasión, Souichi intentaba resistirse pero de un momento a otro sintió como el calor llegaba a todo su cuerpo, su entrepierna se sentía cada vez más y más fogosa, fue entonces cuando sintió su erección. Ambos cayeron al sofá, en el cual percibían sus respiraciones aceleradas Tetsuhiro no pudo evitar bajarle el pantalón a su adorado, para comenzar a tocar su miembro que ya estaba listo y húmedo a lo que solo escucho — ngh aahhh …ahhh. — Sentía tanta desesperación que saco también el suyo y comenzó a frotarlos juntos, sabiendo que Souichi no podría negar su excitación pregunto:

Oh, sempai… te deseo tanto, quiero ir dentro de ti… mmg. — gemía mientas lo besaba apasionadamente. — te amo tanto. Dime ¿Me deseas igual, acaso me necesitas tanto como yo a ti?

A lo que Sempai respondió:

De ninguna manera pervertido, sabes que no soy gay.

Morinaga ignoro su comentario grosero ya que se sentía tan necesitado y siguió:

Sempai no seas cruel ya antes me pediste que me quedara contigo, solo necesito que me des un poco de afecto, vamos sólo reconoce que me quieres, anda sempai aunque sea un poco.

Pero el orgullo de Souichi sobre paso el límite y acabo diciendo algo que no debía.

Acaso estás ¡LOCO! Eso jamás va a suceder, por más tiempo que esperes no me escucharas decirlo.

Con la mirada un poco triste pero entendiendo el mal carácter de su sempai insistió un poco, más dejó de realizar los movimientos con su mano.

Anda, vivimos juntos desde hace ya bastante tiempo, disfrutamos de nuestra mutua compañía, tenemos sexo e incluso lo disfrutas mucho, solo falta que reconozcas tus sentimientos por mí, ya sé que los tienes, me gustaría que fueras mi novio aunque sea a escondidas por f…— con un certero golpe en la cara no pudo terminar de hablar.

¡Qué estas completamente loco! Siempre me estas obligando y quieres que reconozca algo que solo tu sientes. ¡NOVIOS! Estas idiota, eso jamás ocurrirá, es verdad mi cuerpo te acepta pero igual aceptaría a otra persona...

En ese instante Souichi se tapó la boca pero fue más que suficiente para que Morinaga se levantara, se subiera los pantalones y tomara su camisa. Posteriormente se dirigió a su habitación, agarró su suéter. Al salir se veía con el rostro con lágrimas y una mirada fría, Souichi se levantó preguntándole:

¿A dónde demonios vas?—

Fue ahí cuando Morinaga no pudo más con su enojo y contesto:

Lo más lejos de ti, desearía nunca haberme enamorado de alguien tan frío como tú, pensé que por lo menos en la intimidad podrías darme un poco de afecto, porque soy humano, necesito sentirme amado ¡ESTA ES LA ULTIMA VEZ QUE ROMPES MI CORAZON!— Gritaba Morinaga dejando a Souichi impactado.

Al salir, caminó bastante hasta llegar a la universidad, que era su único refugió y se quedó a dormir ahí para preocupar a su Sempai.

Mientras tanto Souichi se sentía de los mil demonios, dentro de sí mismo luchaban su super yo (el factor de control de emociones) y el ello (los deseos de su corazón). Por una parte deseaba disculparse con Morinaga y seguirlo, pero por otra deseaba golpearlo por tratarlo así, a ciencia cierta no sabía lo que era el amor, no obstante lo que sentía le dolía como nada en el mundo. A final de cuentas no pudo pegar el ojo en toda la noche.

A primera hora de la mañana Yuichi encontró a Morinaga en el laboratorio durmiendo y se acercó a él para preguntarle:

¿Souichi te corrió?

Disculpe Yuichi-san él y yo no tenemos ese tipo de relación.

Vamos Morinaga es evidente que ustedes están saliendo y seguro hasta viven juntos, yo no le diré a nadie. — Yuichi simplemente replicó.

Fue entonces cuando Morinaga no pudo resistir más a sus emociones, comenzó a llorar amargamente contando su historia a Yuichi, por lo que una vez terminando de contar su historia, Yuichi simplemente sonrió y le dijo:

Mira Morinaga tengo una idea, tú me pareces muy atractivo, además de lindo así que te ayudare, o de paso me ayudare a mí mismo. Lo que haremos es lo siguiente: primero fingiré que no sé qué eres gay, así que delante de Souichi te lo preguntare y aceptaras salir conmigo. Claro que entre nosotros solo seremos amigos pero me gustaría que también me dieras oportunidad de conquistarte, o quizá Souichi acabe por confesarte lo que siente, lo que ocurra primero. Fingiremos ser novios delante de toda la escuela para que vea que no pasa nada malo, si eso ocurre tu amado Sempai vera que la reputación de nadie se mancha ni nada, o entenderá que eso es lo menos importante cuando quieres a alguien.

Morinaga asintió secando sus lágrimas y pensando en la estrategia que seguiría desde ahora.

Bueno, mientras arréglate un poco y finjamos que nada de esto ocurrió. — Le dijo Yuichi tocándole la cabeza (me imagine algo así como lo hace Usami con Misaki)

Poco después llegaba Souichi con ojeras, mal peinado, hecho un total desastre por no dormir; al ver a Morinaga se sorprendió mucho, pues lo vio tranquilo y trabajando en las investigaciones. Cuando Tetsuhiro lo notó, le dirigió una mirada fría, por lo cual ambos salieron a hablar, pues Yuichi estaba trabajando junto con ellos.

Los únicos pensamientos en la cabeza de un apurado Souichi daban vueltas una y otra vez:

"Maldición, me siento tan cansado, ese estúpido seguro está aquí en el laboratorio ¿Y si no está? ¿Qué haré? Maldición Morinaga IDIOTA. Ahí estás Idiota, ya lo sabía, y tú pareces tan fresco, le haré una seña para salir."

Al instante fue interrumpido en sus reflexiones por Morinaga:

Mira Tatsumi-san yo creo que tienes razón deberíamos dejar esto por la paz, pero antes necesito aclarar que no me iré, seguiré aquí en la escuela y en el departamento que compartimos, aunque por ahora ya no quiero seguir tratándote como amigo, puesto que necesito que mi corazón sane para poder encontrar a alguien que me corresponda como me hace falta. Ayer me aclaraste que por más que espere, jamás recibiré de ti eso. También quería disculparme contigo por obligarte a hacer tantas cosas, sé que ya una vez me dijiste que las hiciste porque querías, pero sigo sintiendo que te obligo, porque no únicamente pido tu deseo, sino pensé que podía ganarme algún día tu corazón. No te preocupes ya me resigne.

La cabeza hecha un lío de Tatsumi recapacitó aquellas palabras:

"¡Qué demonios! Estas diciendo que buscaras a alguien más ¡Eh! Maldición siempre dijiste que yo era al único al que amabas y si no era yo, no buscarías a nadie más Morinaga estúpido, pero porque no puedo decir nada, las palabras no me salen, creo que quiero llorar, debo soportar. Voy ocultarme de Morinaga no debe verme así. ¿Qué demonios me pasa porque no puedo parar de llorar?"

Morinaga solo se dio la vuelta, alcanzo a ver un poco las lágrimas de Tatsumi, no obstante, regreso al laboratorio para evitar que lo viera llorar, puesto que debía resistir esa pesadumbre que sentía en su corazón, pero Sempai estaba impactado, lo había llamado por su apellido, ya no quería ser su amigo y además buscaría una pareja. En el baño no pudo más y grito –TE ODIO— Lleno de pensamientos con enojo reflexionó:

"Morinaga, si eso quieres eso tendrás, al fin que nunca hemos sido nada"

Al regresar al laboratorio sus nuevos asistentes estaban trabajando y así durante todo el tiempo que Tetsuhiro estuvo en el laboratorio de ninguna forma se dirigieron la mirada, ni un segundo.

Una vez en su apartamento Sempai se encerró en su habitación. Morinaga por su parte se preparó de cenar, pero exclusivamente para sí mismo, de esa manera se llevó la comida a su habitación comiendo solo. Un poco después Souichi salió, al ver que no le preparó nada se fue a comprar algo de cenar. Fue así como comenzó la guerra de Morinaga contra la homofobia de su sempai, dejó de prepararle comida, de atenderlo, de lavar su ropa, de consentirlo en todos los aspectos que siempre lo hizo.

Tal cómo había quedado con Yuichi pasaron unos días y cuando se encontraban los tres solitos Yuichi pregunto:

He, … les puedo hacer una pregunta un poco indiscreta?— Sin esperar la respuesta inquirió. — Ustedes dos están o estaban saliendo?

De ninguna manera Yuchi-san, Tatsumi-san y yo solo somos colegas, antes yo era su kohai pero ahora como ya casi me gradúo, ya no. — contesto con cara seria Morinaga, a lo que Souichi se sorprendió, ya que antes de que enfurecido contestara, su ex kohai lo dijo de la manera más fría que pudo.

Bueno pero tú eres gay ¿no es así? — volvió a preguntar a Morinaga.

Eso sí es verdad Yuichi-san. — contesto haciéndose el apenado.

Eso es genial, en ese caso ¿te gustaría salir conmigo? — dijo Yuichi con sonrisa pícara.

Sera un placer Yuchi- san— contesto con su rostro un tanto extraño.

Dime solo Yuichi, por favor y también ¿puedo decirte Tetsuhiro? — sonrió muy coquetamente.

Por supuesto que si Yuchi. — contesto con cara de sorpresa.

Gracias Tetsuhiro. — le guiño el ojo.

Sempai estaba enfurecido, y sorprendido por lo cual, no supo que decir más que gritar:

¡MALDITOS HOMOS, TODOS DEBERÍAN DESAPARECER! — al salir corriendo del laboratorio con las manos en forma de puños.