Mi querido profesor
Mi nombre es Hazel Noghtblich tengo 15 años, mi pelo es largo y negro con ciertos ondules en las puntas, mis ojos son verdes claro y mi piel blanca. Mi vida era la de un adolecente normal hasta que un día, cuando estaba totalmente tranquila en mi cuarto, mi madre me llamo diciendo que me había llegado una carta sumamente extraña. No dude en bajar de inmediato para ver esa extraña carta. Cuando la mire me quede paralizada.
-Hogwarts escuela de magia y hechicería-
Mi madre me miro atentamente. Últimamente habíamos visto cosas inexplicables en cuanto que las cosas se movían solas cuando las miraba o que podía hablar con animales como las serpientes, mi madre ante esto último se había asustado demasiado pero logre tranquilizarla un poco, buscamos explicaciones científicas pero no encontramos nada y por lo que deducía ahí estaba la respuesta: magia. Algo muy fuera de lo común. Aunque toda la "magia" era ciencia en mi mundo aunque mi situación era diferente. Yo nunca había escuchado de un mago que hablara con serpientes, o moviera cosas sin tocarlas. Esta era la única explicación.
-hija…tú quieres…ir a esa escuela-
La mire, la verdad es que no sabía si quedarme en mi escuela donde no era aceptada por mis dones apenas desarrollados
-déjame pensarlo un poco madre-
Mi madre sonrió amorosamente
-está bien hija…yo por mientras hare de comer ¿sí?-
-si-
Dije mirando la carta aun anonada.
De inmediato subí y me acosté boca abajo en mi cama a pensar sobre la nueva escuela.
¿En el cómo me verán?
¿Me aceptaran?
¿Me enseñarían bien?
¿Serian buenos los profesores?
Lo más seguro era que me verían igual que ellos y me aceptarían ya que también era bruja y no dudaba en que enseñaran mal ya que se miraba con mucho prestigio, pero los profesores, eso sí que quien sabe.
Si era muy buena opción en donde no me miraba rechazada por la sociedad, definitivamente iría a esa escuela.
-¡Hazel, a comer!-
De inmediato me levante y baje las escaleras
-madre…decidí que si iré al colegio, creo que es lo mejor-
-está bien hija ahora solo tendremos que consultarle a tu padre-
-si madre-
Dije sentándome y comenzando a comer. Pocos minutos después la puerta principal fue abierta dejando entrar a un hombre, alto, castaño y de profundos ojos verdes.
-Toni vamos cariño se enfría-
-ya voy-
Dijo colgando un saco en el perchero para después sentarse y comenzar a comer también él.
-Toni tenemos que hablar de algo respecto a Hazel.-
Mi padre levanto la vista de la mesa y dijo.
-adelante soy todo oído-
Mi madre suspiro profundamente para comenzar
-esta mañana llego una carta de una escuela llamada Hogwarts que dice ser de magia y hechicería y tu hija ha decidido que quiere ver qué tal le va en esa escuela, si no le parece la regresaremos a su antigua escuela el siguiente ciclo escolar. Bien ¿Qué te parece?-
Mi padre frunció el ceño y de inmediato pensé
-"dirá que no"-
-está bien debido a que últimamente he visto lo que ha hecho no me parece mala idea-
De inmediato una sonrisa inundo mi rostro, estaba muy contenta.
-¿pero que es lo que necesitaras? ¿Un sombreo? , ¿Una ayudante?-
Dijo bromeando, de inmediato yo y mi madre estallamos en risa.
-la verdad es que no lo sé –
De repente el timbre de la casa fue tocado.
-yo voy-
Dije levantándome de la mesa y dirigiéndome a la puerta para abrirla.
Al abrirla me paralice por completo, afuera había un hombre enorme, pero enorme, de gran barba esponjada y pelo largo y esponjado también.
-¿s-si?-
Dije titubeando
-¿es usted la señorita Noghtblich?-
-si…-
Dije temerosa
-un gusto soy Hagrid y vengo de parte de Hogwarts-
Dijo ofreciéndome su enorme mano que no dude en responder el saludo.
-permítame un momento-
El enorme hombre asintió
-madre, padre…alguien ha venido de Hogwarts –
Mis padres de inmediato se levantaron y fueron a la puerta.
-señor Noghtblich soy Hagrid profesor de Hogwarts, el profesor Dumbledore director de la escuela me ha enviado para acompañar a su hija en la compra de su material escolar, ya que el mundo mágico para ustedes es nuevo.-
Mis padres se miraron mutuamente.
-si no hay problema señor Hagrid-
Yo voltee a mirar a mi padre
-pe-pero padre no tengo dinero…-
Hagrid rio
-señorita Noghtblich si le dijera que usted en Gringots tiene una fortuna-
De inmediato mire a mi padre confundida
-no te preocupes hija ve-
Asentí y Salí de la casa junto al enorme hombre
Tomamos varios autobuses hasta llegar a un extraño lugar donde golpeó unos ladrillos y un pasillo se formó dejando ver un callejón con bastantes tiendas.
-bienvenida al callejón diagon-
Instintivamente comencé a mirar las tiendas para ver la vendimia.
-bueno sígueme lo primero que compraremos será tu varita ya que es lo más importante-
De inmediato asentí
Comenzamos a caminar hasta llegar una tienda que decía ollivanders (no sé si así se escriba, perdón si está mal) de inmediato entramos y el señor con pelo blanquecino por la edad me miro atentamente.
-¿vienen a reparar una varita o a comprar una?-
Mire a Hagrid y el de inmediato dijo
-una nueva, veras ella es nueva en el mundo mágico-
Ollivanders sonrió
-interesante…-
Dijo escurriéndose entre los pasillos y sacando una caja que llevo de inmediato al mostrador.
-prueba algo, agítala-
Mire la varita raramente pero la agite y no ocurrió nada.
-m…esto es poco inusual al parecer no le agradaste a la varita-
Lo mire más raro aun
Se volvió a escurrir entre los pasillos sacando una nueva caja
-esta varita tiene una gemela, es raro que quiera conocer a alguien-
Dijo entregándome la varita.
-vamos muévela un poco, intenta destruir ese florero-
Trague grueso nerviosa pero moví la varita y el jarrón al instante se rompió
-extraordinario, préstamela un poco.-
Se la regrese y la tomo para ponérsela en una oreja
-te ha elegido, le agradaste bastante-
Dijo regresándosela
-cuanto es señor-
Dije sacando unas monedas que me había dado Hagrid
-así está bien linda, me ha costado mucho que encontrara un dueño-
-gra-gracias-
Titubee nerviosa
-¿lista señorita?-
Pregunto Hagrid
-¿me podría llamar Hazel?
-por supuesto-
Dijo Hagrid con una sonrisa
-ahora iremos a comprar tu baúl, tu lechuza, libros, y uniforme.-
Asentí de inmediato.
Minutos después ya habíamos comprado todo menos la lechuza, así que fuimos hasta donde estas estaban en sus respectivas jaulas.
Las mire con un poco de miedo a que me mordieran
-vamos, acércate no muerden-
Dijo Hagrid detrás de mí, me acerque lentamente y mire a una lechuza café con manchas blancas, me acerque un poco pero la lechuza se erizo y se alejó, de inmediato supe que no le agradaba pero a su lado había una lechuza negra como la noche y esta me miraba atentamente, me acerque y acerque mi mano recibiendo un amistoso picoteo del ave. Voltee a mirar a Hagrid con una sonrisa y dije:
-esta-
El encargado se acercó y tomo la jaula para dármela, yo con cuidado la coloque en el piso y saque las monedas para dárselas
-bien Hazel, ahora iremos a despedirnos de tus padres-
Voltee a mirarlo.
-¿tan pronto…?-
-sí, el último tren a Hogwarts sale hoy una hora más-
Asentí con algo de tristeza.
Cuando llegamos a mi casa no dude en abrasar a mis padres, Hagrid les explico lo del tren y sobre quedarme en vacaciones ya que iría atrasada. Mis padres asintieron con una sonrisa
-les escribiré, lo prometo-
Después de tomar otros autobuses llegamos a la famosa estación King kross. Hagrid me dio un boleto y dijo:
-desde aquí partes tu sola, si no encuentras el andén pide ayuda a un encargado-
Asentí y entre a la estación sola.
HOLA¡ SI, SOY NUEVA ESCRIBIENDO SOBRE HARRY POTTER PERO LA ULTIMA PELICULA ME CONMOVIO POR CIERTO PERSONAJE =3 ASÍ QUE SI QUIEREN QUE LA CONTINUE COMENTENMELO Y YO LA SEGUIRE
