Naruto Copyright © Masashi Kishimoto
!advertencia: Universo Alterno.
Parada de autobús►
—por:ddeı—
Sólo atinó a morder su labio inferior para suprimir el dolor tan aturdidor que comenzaba a abrirse paso en su pecho.
—Está bien —tartamudeó—, si tú amor se acabó no tengo algo que decir…
Giró sobre sus talones ignorando las palabras que él gritaba, parecían taladrar profundamente en su corazón. Quería gritar, llorar, correr, huir; pero no debía. Era una Hyûga, la clase ante todo. Aún en aquellos momentos donde su mundo parecía infinitamente doloroso debía ocultarlo y seguir.
Seguir caminando.
Alcanzó la parada de autobús, el cielo grisáceo gritaba que la lluvia caería pronto así que cubrió su rostro con la capucha que incluía el sweater celeste; regalo que desecharía pues mantenía su olor, recuerdos de sus momentos juntos, historias demasiado dolorosas.
Mantuvo su rostro cabizbajo, observando sus pies hasta que el autobús detuvo su paso frente a ella. No había notado en qué momento las personas habían alcanzado un lugar junto a ella y menos aún cuando todos subieron apresuradamente.
—¿Señorita? —escuchó que le llamaban— ¿No va a subir?
Alzó el rostro encontrándose con un hombre joven de cabellos castaños. Abrió sus labios pero sólo logró que el inferior temblara al igual que todo su cuerpo, estremeciéndose, sus ojos se aguaron inevitablemente y no pudo reaccionar. No podía detenerse, no podía huir, quería regresar y cerciorarse que él realmente estaba con otra mujer, que ya no le amaba, no le pertenecía, que todo se había perdido.
Jadeó comenzando a llorar, tapó su boca para que no se notara y pronto entendió que la acción fue bastante torpe debido a su inutilidad. El hombre no habló, se mantuvo estático con un pie sobre la puerta de entrada sin saber qué hacer. Si ayudarla, esperarla o huir.
—Sí, subirá.
Hinata ahogó su sorpresa y dejó que aquél cálido pecho que se pegaba a su espalda la empujara a la entrada. Trastabilló torpemente pero él la sostuvo con firmeza apoyandole la gran mano en su cintura, confortándola con un calor indescriptiblemente placentero. La Hyûga apenas fue consciente cuando quedó atrapada entre la multitud; una espalda detrás de su cuerpo y el pecho de aquél hombre en su frente. Alzó la vista sin haber detenido sus lágrimas y se encontró con unos ojos aguamarinos.
—¿Estás bien? —preguntó sólo por cortesía.
Asintió, levemente. Él pareció dudar pero al final continuó hablándole.
—No lo estás —afirmó él—, es inútil mentir cuando estás pálida, temblando y llorando.
Con brusquedad limpió las lágrimas que llenaban su rostro y sin previo aviso besó sus labios suavemente, tomándole el rostro por el mentón.
—En alguna serie vi que ésta era una excelente forma de parar el llanto —acarició sus cabellos, sereno—, al parecer es cierto◊.
Hinata se sonrojó más aún y sorprendida llevó sus dedos hasta su mejilla derecha, fría en su totalidad, y notó que realmente había parado de llorar. Sintió que aquella persona podía parar el dolor de su pecho y sin querer detenerse se presentó.
—Soy Hyûga Hinata —murmuró.
—Sabaku no Gaara.
« ddS »
Click{HERE}: No pude detenerme. Escuchando 'Suelta mi mano' de Sin Banderas las imágenes rondaron mi cabeza hasta que lo escribí. Realmente sería un sueño hecho realidad que un Gaara se nos apareciera cuando más lo necesitamos. Para darse una idea mejor del drabble (Sí, drabble, no habrá continuación) sugiero escuchar la canción. Besos~
!βeta r: No está beteado.
Malvados viscos/aclaraciones:
◊Sí. Amo Junjou Romantica. No, Gaara no ve Junjou Romantica pero sí, de allí me vino a MÍ la idea.
