Dedicado a mi exceed favorito, FroschElExceed


Era una tarde cualquiera después de otro trabajo bien realizado. Volvía al gremio, ya de noche acompañado del equipo más fuerte de Fairy Tail. Íbamos Natsu, Lucy, Erza, Gray, Gajeel, Wendy, Lily, Charle y yo. Yo, como siempre, iba volando con un aire distraído pensando en el pescado que comería esta noche, seguro que hoy iba a saber muy bien después del duro trabajo de hoy. Estaba anocheciendo y poco a poco nos fuimos dividiendo. Gajeel y Wendy se fueron hacia el gremio. Estaban cansados y necesitaban recuperar sus fuerzas ya que mañana debían partir temprano. Erza encontró una pastelería a medio cerrar y tras un par de demostraciones de su fuerza y su poder de convención (-o lo que es lo mismo, insinuarse con un traje de conejita al pastelero-) consiguió un par de pasteles. Que golosa es esta mujer, pensaba mientras nos alejábamos. Charle no estaba tampoco. ¡Yo que quería invitarla a comer pescado conmigo! Hoy quería decirle que me gussssta… Se habría ido con Wendy sin darme cuenta. Solo quedábamos Natsu, Lucy, Gray, Lily y yo, y aún quedaba un buen camino hasta nuestra casa. Pasamos por la puerta del gremio para avisar al viejo que ya habíamos vuelto, y en la puerta encontramos a Juvia, que de una manera calurosa arrastro a Gray sin que este pudiese decir nada. Pobre Gray, se lo llevaba arrastrando mientras el pobre pataleaba…

Decidimos entrar al gremio para cenar algo. Allí estaban muchos de los miembros; Bisca y Alzack estaban con Asuka, el maestro estaba bebiendo con Cana, Gildarts cariñoso con su hija, Mira estaba sirviendo unas copas e incluso Mavis estaba presente, aunque estaba llorando en un rinconcito acurrucada en una esquina porque no podía probar la deliciosa comida que había preparado Mirajane. El resto estaría descansando o en una misión. Mejor, pensé yo, mas pescado para mí.

No nos dio tiempo de abrir la puerta del gremio y Natsu salió corriendo hacia Gildarts para retarle a un combate.

-Gildarts, ¡te reto ahora! Preparate para suf…

Al pobre no le dio tiempo de terminar de hablar cuando el puño izquierdo de Gildarts mando a Natsu a salir volando por los aires mientras con su otra mano seguía bebiendo como si nada. Una vez que Natsu volvió en sí, se acercó al maestro y le dijo:

-Abuelo, ya hemos terminado el trabajo de hoy. Quiero algo más emocionante para mañana. Estoy encendido.

Después de eso, estuvimos un rato comiendo pescado, estaba muy bueno, pero teníamos sueño así que fuimos... ¡a casa de Lucy! Natsu y yo nos colamos en el baño de Lucy sin que ella se diese cuenta mientras estaba tomando un baño, así que nos quedamos a dormir en su sofá. Se estaba muy cómodo en ese sofá y además olía a pescado. Era de madrugada ya, cuando de repente, oí un quejido fuera de la casa. ¿Qué sería aquello?, me pregunté. Use mi magia y salí volando por la ventana que estaba entreabierta y a lo lejos vi a alguien que estaba llorando en medio de la noche. Era Frosch, el exceed de Saber. ¿Qué hacía a estas horas solo en medio de la calle? Aterrice en el suelo y me acerque a él para preguntarle porque estaba llorando:

-Frosch, ¿qué haces tan tarde en la calle? ¿Estás buscando un pescado gigante para ti solo, verdad? ¡Pues no voy a dejar que te lo comas tu solo!

-N-No es eso... - decía mientras lloraba - M-Me he perdido, Frosch no sabe dónde está y tiene hambre y sueño. ¡Q-Quiero volver con Rogue!

El verdirosa, al terminar de decir esa frase se echó a llorar. Yo, no podía soportar ver como el pequeño estaba llorando. Me acerqué aún más a él y pude ver esa carita verde con unos ojos muy húmedos. Pareciera que llevaba horas llorando. No pude no cogerle y abrazarle para calmarlo. Se sentía muy calentito, a pesar de que hacia un poco de frio a esa hora de la madrugada, pero el calor del abrazo era muy reconfortable. Frosch ya estaba un poco más calmado y me alegré mucho de eso. Solté al pequeño exceed y de mi bolsa saque un pescado:

-Toma este pescado, es uno muy especial que guardaba para mí, pero te lo regalo.

El pequeño al ver mi gesto se alegró mucho y se secó las lágrimas con sus manos al tiempo que comía el pescado. Yo mientras, miraba como se comía el ultimo pescado que me quedaba mientras se me hacia la boca agua, pero Frosch lo necesitaba más que yo. Decidí entonces, que debía llevarlo de regreso a Saber, pero no quería separarme del pequeño. Se sentía muy a gusto estando cerca de él. No podía llevarlo de vuelta, aún no...

Decidí entonces que debía hacer algo. Nunca había sentido esto, ni siquiera por Charle. ¿Qué era esta sensación? ¿Era hambre? ¿Tenía sueño? ¿Sería por el pescado de esta noche que estaba caducado? No, esto era distinto. Ese pequeño había hecho que me sintiese distinto estando cerca de él. Quería seguir estando cerca de él y tenía que acercarme más. Ya tenía la excusa, pero ¿y ahora? No es como invitar a alguien a comer un pescado, es algo más complicado y yo quería lograr mi objetivo. Me acerque a Frosch e intente convencerle de que viniese conmigo, le diría que le iba a llevar de vuelta, y aunque yo sabía que era mentira, en el fondo iba a llevarlo, eso si era verdad…