— No, Bridgette, no —Repuso Félix por décima vez en el día— No quiero ir a ningún lado contigo, no me voy arrepentir, no voy a cambiar de parecer mañana, ni pasado —Adelantándose de lo que Bridgette iba a decir— Si por un milagro quiero salir contigo, obvio serás la primera en saberlo, como eso todavía no sucedió y dudo que vaya a suceder. No me molestes porque yo no te molesto. Y si no te quedo claro, no quiero salir contigo.
— Pero...
— No.
— Pero...
— No.
— ¡Félix!
— No.
— ¡Te gustara! Te doy mi palabra que es buena película —Insistió— Di que sí, dale Félix— Mostrándole las dos entradas del cine.
— ¿Cómo puedes ser así?
— ¿Así?
— ¡Así! —Señalándola completamente— Así de persistente.
— Bueno, no se logra las cosas sin la perseverancia.
— Pero tú no tienes límites. Te digo que no quiero estar suyo, que me molestas y seguís haciendo lo que haces.
Bridgette bajo la cabeza. Lentamente y tristemente. Después de unos segundos, sonrió como si nada hubiera pasado.
— Y esa sonrisa —Le dijo apuntándola— La odio ¿Cómo puedes sonreír después de lo que te dije? ¿Eres estúpida? Sonreír no hará que las cosas sean mejor, solo las ves mejor. Crees que irán mejor.
Se cruzó de brazos, ante la mirada fija de Bridgette.
— ¡Solo intento mirarlo de manera positiva! —Otra vez sonriendo— Tal vez mañana te vayas arrepentir.
— ¿Cómo puedes hacer así? —Sonando molesto. Y lo estaba, también envidioso porque ella podía ser así libremente y el solo cuando tenía su disfraz puesto.
Ella no le contesto, solo seguía sonriendo.
Félix, resignado, negó sucesivamente hacia los dos costados. Hizo una expresión irritada y se dio la media vuelta. Sin notar como Bridgette bajo la cabeza. El empezó a caminar sin darse cuenta que cuando ella la alzo. No sonrió, no pudo hacerlo.
