Desde que se hizo empleo de la creatividad y la razón por vez primera, la raza humana fue capaz de establecerse a sí misma como una especie que fue capaz de florecer y prosperar por los rincones del mundo con el pasar de los siglos.

Su nata necesidad por el progreso llevó a los pueblos a formar lazos entre ellos con el fin de encontrar el bien mutuo para con sus semejantes, aunque esto los haya llevado por el camino de la guerra.

Más aun, un gran afán por encontrar una razón a los misterios del universo que los motivó a superarse y revolucionar el cómo pensar para imponerse ante lo desconocido.

Hoy en una sociedad congestionada y en constante movimiento, las personas siguen buscando dicho progreso en todos los ámbitos haciendo frente a los problemas internos y externos. Desafiando toda clase de incógnita y los riesgos que éstos conllevan.

Esta vez, su búsqueda los llevaría a un encuentro casual que los llevaría a nuevos descubrimientos. Posiblemente hacia un nuevo conflicto que no esperaban llevar y que los pondría en riesgo.


Arabia Equestre,

17:18 pm.

Sobre el extenso océano de arena que conforma el desierto, un helicóptero V – 22 Osprey surcaba el cielo despejado de una tarde calurosa, su sombra proyectada por el sol que cruzaba libremente sobre las dunas del hostil ambiente.

Como éste, otras cuatro unidades lo acompañan llevando en su interior grupos de soldados y cuerpo médico – Miembros de las Fuerzas Armadas. Algunos charlando entre ellos, escuchando música o descansando – quienes volvían de realizar una misión y se disponían a regresar al centro de operaciones más cercano en el área.

"No te muevas tanto, si no vas a volver a sangrar de nuevo."

"¿Y cuánto falta?"

"En un momento lo averiguamos. Por ahora no hables."

Se trataba de una charla entre dos miembros del equipo. La Mayor Fleetfoot, con sus característicos lentes de sol púrpura puestos, quien se encontraba colocando las últimas vueltas de una venda alrededor de la cabeza de su compañero, el Capitán Soarin, luego de que éste recibiera un disparo que rosó la sien del lado izquierdo; si bien la herida era superficial, la sangre no dejaba de emanar en buena cantidad.

"Gracias Fleets."

"No hay de qué. A la próxima mantente atento, un poco más y te volaban el cráneo por completo." comentó la peliblanca a manera de un regaño. Una vez dentro del campo de batalla las circunstancias no siempre van acorde a lo que uno planea, las circunstancias del medio pueden favorecer el resultado del encuentro así como perjudicarlo de manera exponencial.

Por eso es que recibieron un intenso entrenamiento con el fin de marcar una diferencia en cada misión.

"Eso no fue mi culpa. El malnacido atacó por detrás cuando la zona del almacén ya estaba asegurada," replicó el de cabellos azul oscuro en su defensa; aunque en realidad Soarin quiso adelantarse a su equipo en dirección al lugar mencionado, donde se inició el intercambio de fuego, "además, ya no tendremos que realizar más misiones después de esta, ¿verdad jefa?"

Las miradas se dirigieron hacia una mujer de cabellos naranja y amarillo encontrándose sentada junto a Fleetfoot con un libro en mano. La encargada del equipo Spitfire, con el grado de Coronel a sus treinta años de edad, conocida por su ferocidad en combate, sus conocimientos en el planeamiento de estrategias y su capacidad de trabajar en conjunto con los demás.

Si bien se mostraba en la mayor parte de su tiempo como una persona de carácter fuerte, siempre mostraba interés en el bienestar de sus hermanos de armas asegurándose que nadie se quede atrás durante el cumplimiento de su deber, lo que le permitió ganarse el aprecio entre sus camaradas.

"Normalmente te daría un sermón sobre estar al pendiente de los hechos y por qué nunca hay que descuidarse durante el trabajo, 'Clipper'" con un tono firme respondió a la pregunta del capitán como si se estuviera preparando para llamarle la atención una vez de vuelta a la base respecto al desempeño de hoy. Por suerte se mostraba de buen humor, "pero es cierto. Ya cumplimos nuestro período, las organizaciones extremistas fueron neutralizadas y espero que no vuelvan a molestar de aquí en adelante. En unas horas estaremos empacando para nuestras casas."

Dulces palabras que aumentaban los ánimos entre las tropas luego de meses, hasta años, de poner sus vidas en riesgo estando en tierras hostiles. Mientras que Soarin ya tenía en mente lo primero que haría al volver – la mayoría ya sabía la razón - Fleetfoot opta por hacerle la curiosa pregunta a la peli naranja sobre lo que haría al llegar a su hogar.

"Sólo quiero darle la sorpresa a mi mamá para el día de su cumpleaños." Dijo Spitfire con un leve rubor en su rostro. Los presentes atinaron a soltar un 'Awww' en el aire a manera de broma, solo para ser silenciados por un rápido 'Cállense´ de su líder.


Una vez los Ospreys aterrizados sobre la pista del centro de operaciones, cada soldado va saliendo con sus respectivos equipajes dirigiéndose a sus cabinas para tomar un merecido descanso, otros fueron a ducharse mientras que a Fleetfoot y Soarin se les invita a jugar una partida de basketball en la cancha.

Spitfire no pudo evitar divisar a un escuadrón quienes se acercaban a las unidades aéreas para realizar su rutina de inspección generalizada así como en el lado este otro grupo se dedicaba a redoblar la seguridad en las entradas. No habría la necesidad de extrañarse - después de todo era el ejército - salvo por el hecho de que lo van practicando de manera seguida, inclusive después de regresar de una misión o de librar una batalla, desde el primer día de su servicio.

A veces la coronel se preguntaba sobre el porqué de este hecho. Saxon Front era una de las bases mejores equipadas del mundo; contando con tecnología de punta y un contingente bien armado era casi imposible que fuera a ser invadida, salvo que el enemigo decidiese venir detonando una ojiva nuclear. Sin embargo, había visto las noticias sobre otras bases militares bien equipadas a nivel mundial que habían sido atacadas de forma misteriosa y sin que nadie se hiciera responsable de dichos actos bélicos.

¿Acaso sería eso? Un temor infundado ante la idea de un ataque sorpresivo dentro de las instalaciones. Ciertamente no podía asegurarlo.

"¡Señorita Spitfire!"

Cualquier pensamiento fue sacado de la cabeza de Spitfire al escuchar la voz de un niño acercándose a su posición. Uno de los tantos jóvenes de las aldeas de Arabia Equestre quienes se ofrecieron de voluntarios para realizar servicios de asistencia en el ejército. "¡Hola Olive Palm! ¿Qué cuentas muchachón?"

"Todo bien. Supe que ya está a punto de terminar su servicio, señorita. Espero que tengan un buen viaje de retorno y les deseo mucha prosperidad en lo que hagan."

"Muchas gracias hijo, y también te deseamos mucha suerte para todo. Ya tendrás algo para contar cuando vuelvas a tu casa." Comentó Spitfire satisfecha. Iba a echar de menos la amabilidad de este niño, entre otras cosas.

"¿Agua?" Olive Palm alcanzando una botella plastificada de agua mineral a las manos de la peli naranja. Cualquier preocupación o duda que tenía anteriormente fue inmediatamente desecho y sólo quedaba relajarse si quiera por un momento.

Nadie se percataba que, a lo lejos, un solitario helicóptero Sikorsky MH - 53 azul acero se encontraba en dirección hacia la base.