La verdad esto surgió por culpa de Luni, ella me incitó a escribir algo así de pervertido con estos dos personajes. Disclaimer: Nada es mío, todo es de Jotaká. Luni y Perse: gracias por el beteo, son un amor.
Miró a la persona que estaba acostada a su lado y bufó. Siempre era lo mismo: salía y conocía a personas que le prometían la mejor experiencia de su vida, pero al final terminaba siendo más del mismo puritano y aburrido sexo de todas las noches.
Se levantó sin importarle si hacía ruido o no y comenzó a buscar su ropa. No tenía porqué quedarse a dormir, sólo habían follado y nada más. El hombre de esa noche, porque para ser sincero no tenía idea cuál era su nombre, abrió los ojos y dibujó una sonrisa estúpida en sus labios.
Eran ocasiones como esas en las que se arrepentía de las personas con las que cogía. Sí, no necesitaba que fueran inteligentes ya que ni siquiera conversaba con ellos, pero a veces le enfermaba lo idiotas que podían llegar a ser. Lo ignoró deliberadamente, ¿qué más podía hacer? No le interesaba, así de simple. Siguió buscando su ropa; ya había encontrado los pantalones, pero no tenía idea dónde podía estar su jodida camisa.
Observó a su alrededor, todavía sin prestarle atención al idiota de turno, y sonrió levemente cuando vio lo que estaba buscando. Se acercó, tomó la camisa y empezó a ponérsela. El idiota suspiró y él supo que tenía que irse lo antes posible de ahí si no quería experimentar uno de esos incómodos momentos que venían después del sexo.
No tenía un patrón determinado para elegir a las personas con las que follaba, sólo le importaba que tuviesen una característica física en especial, nada más. Solía ir a bares muggles ya que no estaba interesado en nada que tuviera que ver con el mundo mágico ¿Por qué? Bueno, los motivos eran variados, pero el que predominaba era que los muggles tenían un sentido de la perversión sexual mucho más desarrollado que los magos y eso había que aprovecharlo.
Estaba terminando de vestirse cuando el otro habló. Era una estupidez que todos los seres humanos poseyeran la capacidad de hablar, algunos simplemente no deberían tenerla.
—¿Te vas, tan pronto?
—Cuando me cojo a alguien sólo porque estaba caliente no suelo quedarme a tomar el té, cariño.
Sonrió levemente por la expresión que puso el otro hombre y recordó fugazmente la época del colegio.
—¿Cuando te coges a alguien por calentura? ¿Eso fui?
—¿Qué, pensabas que eras especial o algo así? Fuiste sólo un polvo y uno bastante patético debo decir.
Esquivó justo a tiempo el cojín que voló en dirección a él y no pudo evitar soltar una carcajada al verse dentro de una bizarra pelea de pareja. Miró a la persona que estaba en la cama y el motivo por el cual quedó en la casa de las serpientes se reflejó en sus ojos.
—Como te atrevas a intentarlo otra vez será mejor que te despidas de eso que tienes por polla
Tomó sus cosas y sin mirar al tipo salió del lugar.
Una vez en la calle encendió un cigarro y chasqueó la lengua. La mayoría de las personas le aburrían y le hacían recordar porqué prefería mantenerse soltero. Le dio una profunda calada al cigarro y se metió una mano al bolsillo. ¿Cuándo encontraría lo que buscaba? No era mucho lo que pedía: pelo rojo y ojos azules; ahora, si además de eso encontraba sumisión absoluta estaría sumamente complacido.
Desde que lo vio por primera vez se sintió atraído hacia él y quiso follárselo. Quería que alguien como el pelirrojo gritara de dolor, gimiera de placer y se retorciera ante cada embestida. Lo deseaba y mucho. Quería sentir el choque de caderas. Tocarlo y saber que solamente él lo podía tener en ése estado febril. Regocijarse en no dejar que se corriera hasta que no pudiese más y le suplicara, poniéndose a su merced, mientras le llenaba el culo… Mierda. Tiró el cigarro al suelo y apuró el paso. Tenía que llegar a su casa y pajearse como correspondía.
Llegó a una calle vacía, se apareció en su departamento. Se deshizo rápidamente de la ropa mientras caminaba a su habitación, se quitó los calzoncillos para poder acostarse con total libertad en la cama y envolvió su polla con la mano para comenzar a moverla lentamente mientras cerraba los ojos. Podía verlo frente a sí, en cuatro y metiéndose dos dedos. Gimió ante la imagen que su mente estaba recreando y aceleró la velocidad. Cuando su fantasía se introdujo un tercer dedo, él empezó a esparcir el pre-seminal por la punta. Ambos gemían. Imaginó que su polla reemplazaba esos dedos y se relamió. Embestía dura y profundamente en ese culo mientras sus uñas se incrustaban en la blanquecina piel de la espalda. Se iba a correr, podía sentir el orgasmo naciendo en sus entrañas y simplemente se dejó llevar.
Sé que se preguntarán quiénes son los personajes, pero quiero que me escriban sus teorías (NO, las personas que saben quiénes son no pueden decirlo xD) ¿Galletas? ¿Críticas? ¿Tomatazos? Todo será bienvenido
