La Boda
Resumen
Cuando Peeta era un niño presenció el asesinato de su padre y la destrucción de su clan y para evitar su propia muerte debió huir de su hogar.
Los años han pasado y, ahora, Peeta es un hombre en busca de venganza por la muerte de su padre.
Disclaimer
Ninguno de los personajes de Los Juegos del Hambre me pertenece, solo los tomé prestados. Todos pertenecen a Suzane Collins.
DISCLAIMER
La trama original no me pertenece, la idea central de esta historia está basada en la novela Romántica, "La Boda" de Julie Garwood.
*Adaptación del fic slash "La Boda" pero con los personajes de Harry Potter. Gracias a Angeli que me dio su autorización para adaptarlo con los personajes de los juegos del hambre.
Nota Aclaratoria:
- Personajes: utilizare personajes de Peeta Mellark, así como también de la novela.
- Nombre & Apellidos: decidí conservar los apellidos originales de la novela, pero no en todos los casos.
* Mac es un prefijo (antepuesto), que significa Hijo de...
Use el prefijo Mac para el apellido Mellark, el cual quedó como MacMellark.
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PRÓLOGO
Highlands, Escocia, 1103.
Durante la noche el clan MacMellark fue atacado por sorpresa. La batalla había sido cruel y desigual, la sangre de los guerreros y de los habitantes del pueblo que no alcanzaron a huir, bañaba la tierra. Aquellos que no murieron durante el combate agonizaban viendo el humo de las construcciones que fueron reducidas a escombros y cenizas.
Peter MacMellark, el señor del clan, tendido en el suelo, de lo que alguna vez fue su hogar, presentía su pronto deceso. Luchaba contra la muerte con las fuerzas que le quedaban, no podía morir aun, aunque la muerte trajera consigo el descanso que clamaba su maltrecho cuerpo. Antes de dejar este mundo terrenal debía encomendarle a su heredero una misión. La venganza, su hijo debía vengarlo, necesitaba morir con la certeza de que el crimen cometido contra su clan y hacia su persona no quedaría impune. Para estar seguro de ello tenía que ver el odio en la mirada de su hijo. El odio a su enemigo alimentaría la venganza y le daría fuerzas.
Su hijo se acerco hasta su padre con lágrimas en sus ojos azules. Peter tomo entre sus manos la pequeña mano de su unigénito y miro a su heredero a los ojos.
- Véngame, hijo. Debes cobijar mi odio dentro de tu corazón, no dejes que esta llama que te entrego se apague, aliméntalo y, cuando seas mayor, da muerte a mis enemigos con mi espada. ¡Prométemelo, Peeta!
- Padre lo prometo, yo destruiré a nuestro enemigo. - juró el muchacho.
- ¿Sientes crecer la Venganza en tu interior?
- Sí, padre. – murmuró oscuro.
Peter cerró los ojos y asintió satisfecho. Finalmente, estaba seguro de que su hijo buscaría venganza, solo necesitaba un poco más de tiempo para darle algunas instrucciones a su heredero.
MacMellark no podría ver a su hijo convertido en un hombre, pero Dios estaba siendo misericordioso con él, otorgándole el tiempo que necesitaba para hablar con Peeta.
- Padre, debe darme el nombre del enemigo.
- Los que nos atacaron fueron los del clan Kaern. Emparentados con el Clan Snow. El jefe del clan Snow siempre ha sido codicioso hijo. Él desea quedarse con nuestras tierras. Tienes que matarlo o te causara graves problemas. No actúes precipitadamente, debes ser más astuto que tu enemigo.
- ¡Los destruiré a todos!
Peter miro a su hijo, permitiendo que una lágrima se deslizara por su mejilla. Apretó las manos de su hijo entre las suyas.
- Escúchame Peeta, pon atención. Esta es la última lección que podré darte. Obsérvame morir y aprende a vivir como un guerrero. Cuando partas, debes ir con Seneca… él te dará instrucciones para tu futuro.
Peeta asintió conteniendo las lágrimas.
- Mira a tu alrededor. ¿No ha quedado nada?
- No padre, no queda nada. Todo ha sido destruido, la torre ha caído, pero yo la reconstruiré.
- Hijo, tienes que construir una fortaleza invencible. Nunca ningún enemigo volverá a doblegar nuestro clan.
- Así será, Padre.
- La mayoría de nuestros hombres han muerto, pero sus hijos regresaran y vestirán los colores del clan. Te seguirán como sus padres me siguieron a mí. - Peter se detuvo ante una oleada de dolor - No me queda mucho tiempo hijo, se acerca el momento de mi partida.
Peter tomo una de las manos de hijo, que se encontraban heridas, y beso su palma.
- Estas heridas se transformaran en cicatrices, ellas serán un recordatorio de este día.
- Jamás olvidare este día, aunque no quedaran marcas en mis manos.
- Debes vendar tus heridas, hijo.
Peeta rasgo sus ropas y con ellas vendo sus manos sin quejarse en ningún momento. Su padre admiro el valor de su hijo.
- Solo tienes nueve años hijo, pero pareces mayor. Tienes la mirada de un hombre. Estoy orgulloso de ti.
- ¿Puedo quedarme con usted...?
- No Peeta, debes marcharte, para vengarme… tienes que vivir. El enemigo volverá pronto, querrá eliminar al heredero del clan.
- ¿Después de que hable con Seneca, debo ir con Coin?
- No, no debes ir con esa mujer.
- ¡Pero, padre! ¡Ella es su esposa!
- Mi segunda esposa.- corrigió con una mueca- Hijo, nunca debes confiar en tu consorte, puedes arriesgar mucho en ello.
- Padre... haré lo que usted dice. - Peeta bajo su mira - ¿Usted confiaba en mi madre?
- Si, en ella confiaba, hubiese puesto mi vida en sus manos. La amé con todas mis fuerzas... ¿y que obtuve a cambio…? solo dolor, un sufrimiento que aun rasga mi corazón. Ella murió dejándome solo. Mi dulce Portia... me destrozó el corazón al morir. Ahora sé que jamás debería volver a casarme, Coin fue solo un patético reemplazo de tu madre, pero yo necesitaba tener otros hijos, por si algo te ocurría a ti. Tenía que asegurar al clan dando herederos capaces de continuar con nuestro legado, pero ella ni siquiera pudo darme hijos. Solo tuvo un hijo, el hijo de su anterior matrimonio.
Peter guardo silencio al sentir una nueva punzada de dolor.
- Jamás ame a ninguna mujer como a tu madre. Portia, fue la única dueña de mi corazón, pero procura respetar a tu madrastra.
- Lo haré, padre.
Peeta observo a su padre. Siempre había sido un hombre fuerte y verlo morir a su corta edad era casi incomprensible.
- Padre, ¿Qué haré si Seneca ha muerto?
- Hijo, hay un solo hombre en el que confió y deberás dirigirte hasta su clan. El no me defraudará ni a ti tampoco. Debes ir con Haymitch Abernathy.
- ¿Con Haymitch? Pero padre… ¡él es tu mayor enemigo!
- Debes hacer lo que te digo, Peeta. Haymitch es un hombre respetado y poderoso dentro de las Highlands. Es un hombre recto y honorable.
- Pero usted lucho contra él. Siempre lo vi discutir.
Peter sonrió sorprendiendo de sobremanera a su hijo.
- Es la verdad, pero la lucha fue una prueba de conciencia, él podría habernos destruido por completo.
- Tan poderoso es...
- Es muy poderoso, Peeta. Harás lo que te digo, llevarás mi espada ensangrentada contigo e iras con Haymitch. El se convertirá en tu hermano mayor. Promételo.
- Lo prometo, padre.
- Ahora debes irte. ¡Adiós, hijo!
- Lo quiero, padre. - Peeta beso la frente de su padre.
- Los soldados no hablan de sus sentimientos. Vete Peeta... yo también te quiero hijo.
Peeta sonrió y apretó la mano de su padre hasta que este murió con el nombre de Portia en sus labios.
El muchacho tomó la espada de su padre y camino hasta el bosque, pero, antes de poder adentrarse entre los árboles, el sonido de los heridos llegó a sus oídos y, decidido, regresó para ayudarlos. Debía hacer algo por su gente, ahora él era el señor de su clan.
El rubio se acerco hasta uno de los heridos. Lo reconoció de inmediato.
- Finnick, te creí muerto. Déjame ayudarte. - Peeta intento levantar a su amigo.
- No hay tiempo, debes alejarte del lugar. El enemigo volverá a matarte a ti también.
- Te curaré. - afirmó con decisión. - Tienes que acatar mis órdenes.
Peeta comenzó a curar a Finnick.
- ¿Y nuestro Señor, tu padre, ha muerto?
- Si, él ha muerto en paz.
El chico comenzó a llorar con gran dolor.
- ¡Mi Señor murió!
- Guarda silencio. Tu señor soy yo, ahora déjame que termine de curar tus heridas.
Finnick continúo sollozando, pero no replico las palabras de Peeta. El hablaba con la razón, Peeta ahora era el señor del clan MacMellark.
Cuando terminó de curar a su amigo lo ayudo a ocultarse en lugar seguro y regreso para ocuparse de los demás guerreros heridos. Entre ellos encontró a Seneca, el fiel hombre de su padre, a quien atendió y oculto también. Encontró también a Gale, quien deseaba morir por el dolor que sentía a causa de las heridas recibidas en la batalla.
- Peeta déjame aquí, solo quiero morir.
- Yo decido cuando has de morir. Soy tu señor.
Al oír las palabras de Peeta, Gale dejo que su amigo lo curase y luego lo ayudara a ocultarse como los otros.
Cuando regresaba por cuarta vez al campo de batalla, sintió el claro sonido de los cascos de los caballos del enemigo. Les ordeno a los tres hombres que había ayudado que se mantuvieran vivos hasta su regreso.
Con rapidez sujeto al espada de su padre en su espalda y escapo a galope a las tierras de Haymitch.
Peeta ya no sentía nada, el dolor de sus heridas y el cansancio eran enormes, pero no eran más fuertes que su deber. La adrenalina corría por su cuerpo, solo tenía en mente cumplir su misión. No podía fallar, debía que cumplir la última voluntad de su padre.
Absorto en sus pensamientos, el joven MacMellark no noto cuando fue rodeado por un grupo de guerreros.
- ¿Quién eres muchacho? - preguntó unos de los soldados que lo habían interceptado.
Para su fortuna, los soldados pertenecían al clan de Haymitch.
Peeta se desplomo cayendo del caballo, pero no perdió la conciencia. Con sus últimas fuerzas se dirigió al soldado que se había acercado hasta el.
- ¡Llévenme con mi hermano! - gritó con la voz quebrada.
- ¿Quién es tu hermano? - preguntó otro guerrero que se había acercado hasta el niño.
- Por órdenes de mi padre, Haymitch Abernathy es mi hermano. Llévenme con él.
El cuerpo de Peeta no resistió más y, cerrando los ojos, se dejo llevar por la oscuridad y el cansancio que lo envolvieron alejándolo del mundo.
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Algo de...
Highlands
Las Highlands actualmente están en las Tierras Altas Escocesas (Scottish Highlands, en inglés), es una región montañosa del norte de Escocia. Es un área con baja densidad de población, y con un relieve muy variado. El principal centro administrativo es Inverness.
Respecto a la cultura, el rasgo más distintivo es la influencia celta en la cultura, incluyendo el mantenimiento del gaélico escocés como la lengua materna de una parte de la población, y un mayor predominio de la actividad agrícola y ganadera, comparado con el resto del país.
Durante los siglos XVIII y XIX miles de personas fueron desalojadas y forzadas a emigrar al sur o a América y Australia. Se produjo cuando el sistema feudal entró en crisis.
Hola aquí esta la nueva historia, espero y les guste, quejas, comentarios, felicitaciones y etc en un review =) Saludos y hasta la próxima.
