Cada mañana me despierto adolorida por el trabajo. Mi madre es joven pero para deprimida porque mi hermana, Prim, murió hace 9 meses. Esto ocurrió un día en el que mi madre se había lastimado el tobillo y había mandado a Prim a pedir su parte de la paga mensual como todos los meses, pero inesperadamente su muerte llego muy pronto. Hubo un sismo y la cúpula de la capilla cayo, dejando sepultada a mi hermana. Mi madre, que por cierto se llama Alena, no había podido superarlo, por eso cada mañana se despierta y se sienta en la puerta a observar el campo, esperando ver a lo lejos a Prim llegando, con su falda gris y su hermoso cabello rubio elevado por el viento. A mí me llena de tristeza el verla así, pero luego me recupero porque tengo que ayudarla a que se sobreponga. Reviso la pequeña alacena y está vacía. En ese momento recuerdo que el cargamento de comida llega recién hoy y tengo que coger lo mejor para nosotras, por eso salgo enseguida.

Nosotros tenemos una pequeña granja aunque solo tenemos un caballo, pues hace años que vendimos o comimos el resto. Me asombra que al llegar mi mama no haya ensillado mi caballo, pero luego me tranquilizo al saber que de repente, por fin, ha logrado dormir tranquila así que me voy a pie ya que todavía me queda tiempo antes que lleguen los camiones con el cargamento de comida. De pronto me acuerdo que antes de salir tengo que ponerme un gorro para que no me reconozcan, pues hace 2 meses me comprometí con el hijo del Presidente Cornelius Snow, Gale , ya que siendo la más hermosa (o al menos fiscalmente), todo el mundo me corteja. No lo hice solo por mí, sino también por mi madre que se muere de hambre cada vez que pasa la quincena del mes, porque la comida se agota muy rápido ya que gastamos la mayor parte en impuestos. Aunque trato de evitar sentirme mal, se que desde el momento en que se me case, ya no podre separarme de Gale jamás, a pesar de que no lo ame.

Siempre quise encontrar el amor de mi vida pero desde que Cornelius Snow se volvió presidente, dividió el país en 3, para hombres, mujeres y para casados, ya que llegada una edad , puedan recién casarse pero solo así podrían vivir juntos aunque sea solo por 20 años , luego regresarían a sus respectivos pueblos. Además a los prometidos se les escoge mediante un tipo de revista digital y ellos nos escogen de igual manera. Recojo mi gorro y me voy. Trato de que no me sigan aunque siempre sé que hay cámaras mirándome. Después de recoger nuestra parte de la comida de la cosecha, por la cual trabajamos una semana mensual (sin contar el excesivo pago de impuestos), voy a pasar a lo que antes fue un centro comercial porque quiero que piensen que no es para mí sino para un pobre que me espera ya que yo puedo pedirle a Gale dinero para comida o lo que necesite, pero no quiero. En una de las tiendas encuentro una caja tirada y la abro sin saber que adentro había una nota que decía ¡escapa!.Al principio la medito de vuelta a casa y por fin la logro entender cuando estoy en el pórtico.

No es para mí sino era de un vendedor para un cliente, era un mensaje oculto .Volviendo en el tiempo recuerdo que el presidente Cornelius Snow había dicho "Hasta de compras se conspira contra el poder", y esta frase por fin tenia sentido. Seguro que había descubierto este tipo de mensajes y por eso había mandado un ataque contra el centro comercial y sus alrededores, ya que todo el mundo creía que su reino era un asco y querían justicia, bueno al menos eso creo. Cuando estoy girando la perilla veo que alguien por detrás de la puerta la abre más rápido que yo, como anticipando que yo entraría y me invita a pasar a mi casa. Me enamoro inmediatamente de el pero se me pasa rápidamente al recordar que estoy comprometida. Me asombra que este hombre me hable, sobre todo si no lo conozco. Está prohibido hablar con hombres en la aldea de las mujeres y con mujeres en la aldea de lo hombre, claro, si no es tu prometido.

Al entrar veo a Gale con un sinfín de cajas. Se pone de pie e intenta besarme pero yo lo esquivo

Deberíamos guardar el primer beso para la boda – insisto, esperando que entienda.Y tengo suerte, se aparta rezongando pero no me preocupo mucho.

tienes que probarte todas esas cajas – espeta, sin esperar que yo replique.

Mejor deberías irte para que no me veas vestida de novia – soltando una pequeña sonrisa, intentando convencerlo, pero antes le dice a su mayordomo que me cuide y no me quite los ojos de encima.

Llevo al mayordomo a mi cuarto para que Gale se vaya de una vez y le digo que espere fuera del baño mientras me pruebo uno a uno los vestidos.

Ya voy 37 vestidos y estoy muerta así que le digo que mejor se vaya y mañana continuamos con los 213 que faltan.

Tengo que esperar a que llegue el helicóptero para que me lleve a casa – murmuro, para que no nos escucharan, porque así estuviéramos aparentemente solos, sabíamos si habían cámaras ocultas - si estás muy cansada podemos hablar.

Claro – replique – háblame de ti.

Tengo una mama a la que solo veo 2 veces al año en los días de reencuentro entre hombres y mujeres de ambos pueblos, incluyendo a las personas casadas – exclama, con sus tan cautivadores y deslumbrantes ojos azules, que a mi parecer. ocultan una gran tristeza .

Trato de hacer memoria y en ese instante recuerdo de que hay una mujer llamada así en el pueblo

Creo que podríamos ir a verla – digo, sin pensar en que lo que acabo de decir podría matarnos a los dos - si la casa no estuviera vigilada.

Enserio lo crees – agrega – creo que sería algo un poco arriesgado

Le explico como la conocí dándole también un plan de cómo podríamos ir a verla.

Es un plan estupendo – responde con una sonrisa reflejada en su rostro - creo que podría lograr que los guardias se vayan.

Escucho el sonido del helicóptero y sé que ya llego por él. Se despide y veo como se aleja. Tan perpleja estaba con la conversación que ni le pregunte su nombre y el tampoco el mío. Creo que fue amor a primera vista, pero temía que solo me hubiera pasado a mí.