Eras una estudiante de Namimori, pero no cualquiera sino la más rebelde. La que tenían marcada los del comité disciplinario. Desde el primer día de clases es así, al principio te enfrentaron tres o cuatro hombres con peinados extraños; te advirtieron lo que sucedía si quebrantabas las reglas de la escuela, pero poca importancia les diste.
Al poco tiempo el mismísimo presidente del comité disciplinario te enfrento. Solo es un tipo más- pensaste… que equivocada estabas; hace tiempo nadie te enfrentaba así, hace tiempo que nadie te daba una paliza así, mejor dicho nadie nunca te dio una paliza así. Pero no te rendirías, le arias frente cueste lo que cueste.
Sabias defenderte bien, bastante bien, y a pesar que le asías pelea, el siempre ganaba.
Otra vez tenías que ir a su oficina y era tan tedioso.
-Otra vez tu- te dijo
-Quien mas- le respondiste
-Me estoy hartando de esto-
-Igual yo, pero no te preocupes ya descubrí la forma de demostrarte que soy mejor que tu
-Wow… te escucho.
-No es necesario que lo hagas-
Sin dudar te acercaste a él y le besaste. Y no un simple beso si no uno jugoso y salvaje, el te correspondió. No pararon hasta que el oxigeno fue estrictamente necesario.
-Eso es todo?-dijo este
-Puedes hacerlo mejor-
-Admito que fue entretenido. Pero obviamente puedo hacerlo mejor.
Y al instante él se acerco a ti, acorralándote contra la pared besándote de la misma forma que tu, sentiste como sus manos intentaban desabrocharte la camisa. Una vez que lo izo tu no tenias la intención de quedarte atrás. También le quitaste la camisa pero al llegar al último botón no te detuviste y también le desabrochaste el botón del pantalón.
Lo que paso después es más que obvio…
En fin eras una estudiante de Namimori, la más rebelde y la novia de Hibari Kyoya.
