Disclaimer: Todo lo que reconozcan le pertenece a J. K. Rowling.
Este fic participa en el reto temático de febrero "Verde y plata" del foro "First Generation: Story befoe books"
Theodore
-Theodore Nott ¡Levántate! ¡Ahora! Mocoso arrogante –le gritó alguien, esa voz era inconfundible parecía un graznido de hipogrifo hambriento, con sed de enterrar el pico entre los pliegues de su piel, un gemido salió de su infantil garganta. Una queja, la primera del día.
Si te adentras en las profundidades de la memoria del pequeño renacuajo que ha sido despertado, tal vez puedas observar que en algún momento de su pasado, una voz cálida le susurraba palabras dulces al oído y le despertaba revolviendo sus cabellos.
Pero eso ha sido hace mucho tiempo, sabe y supone que hoy debe ser un día importante ¿Habría sido un día diferente si ella aún estuviera aquí? ¿Fue realmente hace tantos años? El tiempo no tiene una medida exacta cuando se es un niño, pero él siente por dentro que nunca lo ha sido.
Arrastra los pies por la madera sabiendo que eso hará enfurecer a su abuela y poco le importa, le gusta hacerla rabiar es la única emoción que se le conoce por las mañanas, por las tardes y ya si apuras al padre del susodicho recién levantado, también por las noches y en pascuas.
Por la puerta se escuchan los gritos, meta cumplida. Theodore la has hecho rabiar. Amenazas de desayuno "no dulces de postre si sigues arrastrando los pies", ¿Las saboreas? ¡Oh sí! ¡deliciosa! ¿Tendrán amenazas sabor manzana con caramelo en Hogwarts? ¿O habrá alguna que acompañe al jugo de uva? Esperas que no. Esperas poder pasar por ahí en paz.
Porque hoy es el día ¿Verdad? El espejo te devuelve la mueca que le regalas, tus brazos son delgados y los dientes, que ya no tienen remedio. No aún, ya te los arreglarás algún día, te lo prometes. Te pica la nariz, seguro hay de desayuno amenazas saladas y filete con pimienta. O tal vez simplemente volviste a dormir con la ventana abierta.
¿Por qué tardas tanto? Porque eres un flojo , eso es seguro. Te da flojera agarrar la camisa, te da flojera abrochar los zapatos, te da hasta flojera respirar ¿Qué te ha pasado cariño? Susurra la voz de tu madre entre la maraña recuerdos que en ocasiones pugnan por salir y desparramar tus sesos sobre la alfombra.
Recuerdas la pregunta como si la hubiera dicho ayer, habías estado intentando robar jugo de uva de las cocinas, cuando un elfo asustado por tu presencia ahí dejo caer una jarra de cristal, que se hizo añicos y cuyos trozos rozaron tus piernas, te gusto el color de tu sangre ¿Recuerdas?. Pero no, no era eso lo que pugnaba por salir, era tu recuerdo de ella sonriendo y curando uno a uno tus rasguños con suaves toques de una varita oscura como la brea y puño de plata.
Sacudes la cabeza y el cabello te entra por los ojos, bajara arrastrando los pies por toda la alfombra del pasillo, levantas el polvo que se acumula por ahí, esquivas como puedes las pilas de libros y los floreros que cada día están más feos.
El comedor no huele a especias, no es cálido, no es acogedor. El desayuno no sabe mal, pero los huevos con yemas bien cocidas no son tu plato preferido ¿cuál será? te preguntas mientras suspiras bajito y muerdes un limón dorado , el sabor dulce te gusta; ayuda a olvidar que desayunas sólo en una mesa para diez.
Y los minutos parecen horas, pero el momento llegó ¿no es así? Ya no dormirás en esa cama, ni te observarás en ese espejo los trescientos sesenta y cinco días del año. No, adiós a la privacidad ya estás mentalizado a que compartirás tu espacio vital con otros seres y tal vez , sólo tal vez allá el polvo no inunde todo con su color opaco .
Y ahí está tu padre, parado de espaldas en la puerta esperando a que arrastres los pies hasta él. Ya no recuerdas Theodore, pero antes él no fue así contigo no, hubo un momento en el que sonreía al escucharte llegar pero fue hace tanto tiempo y fueron momentos tan fugaces que han desaparecido, no como la voz de tu madre que probablemente recuerdes por siempre.
Cuando se vuelve a verte sabes lo que te espera, sus ojos oscuros atraparán los tuyos, se abrirán ligeramente y un tufo de tabaco llegará a tu nariz, respirarás profundo sabiendo lo que entraña esa mirada. Hace algunos años veías aún en esos ojos un destello de reconocimiento, pero hoy ya no .
Se agota el tiempo por un instante la alarma crece en tu interior !El tren partirá¡ grita el pensamiento, ¡Te quedarás atrapado aquí dentro! En esa casa tan vacía de ella, de él, de ti. Pero lo serenas. Crees poseer un autocontrol sobre ti muy grande pequeño amigo, pero él y tú saben que no es así.
Al llegar a la estación te vuelves con una despedida en los labios, en un arranque de emoción infantil, espontánea como una rafaga de viento en invierno o una lluvia ligera de verano, pero ahí estaba de nuevo esa mirada, no quedaba una sola promesa en sus pupilas, solamente amenazas de un futuro incierto de un peligro por venir. Y así partiste, sabiendo una vez más que si ella no está y él se desvanece lentamente: es por ti. Pero sonríe pequeño niño, saca un libro y lee sí hay zumo de uva allá a donde vas.
Nota: Pensaba escribir sobre el inicio de mi one de Ashwinder, para ligarlo a las otras historias o momentos que tengo de Theodore, pero simplemente no lo logré y me encontré sin querer de nuevo tras los pies de un Nott más pequeño. De antes de entrar a Hogwarts, podemos verlo un poco más grande que en el primer one de Él, es noche. En fin todo vuestro, si tienen alguna duda pueden preguntar, los comentarios no muerden.
