Did I tell you I need you?
Fic Klaine, espero que os guste... :)
Capítulo 1
Justo después de la clase de historia, me dirigí hacia mi taquilla para guardar los libros y coger los de la siguiente clase, donde me encontré con Finn. No esperaba verle allí, ya que pensaba que tenía que quedarse en clase más tiempo del debido, pero me alegré mucho de ver cómo me sonreía. Me acerqué hasta él y le di un beso suave, justo cuando oí a alguien haciendo sonidos desagradables destrás nuestra. Nos separamos y pude ver a Kurt con cara de asco. Lo hacía de broma, obviamente, pero lo hacía.
- Kurt, deja de poner caras largas – le dije riéndome.
- No es mi culpa, sois vosotros los que vais mostrando vuestro "afecto" públicamente.
- A lo mejor es que quiere que le de besos a él – dijo Finn.
- Por favor, Finn, eres mi hermano.
Él abrió la taquilla justo al lado de la mía, ya que era la suya, y empezó a guardar los libros con mala cara.
- ¿De verdad que te molesta? - le pregunté.
Suspiró.
- Claro que no me molesta que os beséis, lo que me molesta es que parece que voy a estar solo para siempre, y entonces me entra la envidia.
- Bueno... - le dije sonriendo maliciosamente – Quizás podamos hacer algo para arreglarlo...
Me miró con los ojos muy abiertos.
- Oh, no, Rachel ni se te ocurra.
- Pero...
- En serio, nada de planes – dijo señalándome con el dedo.
Cerró la taquilla y desapareció por el pasillo justo cuando sonó el timbre. Finn se acercó a mí por la espalda.
- Ya estás planeando algo, ¿verdad? - me preguntó desganado.
- Sí, y tú me vas a ayudar – le dije sonriendo.
- Pero...
- Shh, que llegamos tarde a clase.
Le cogí de la mano sin dejarle hablar y nos dirigimos hacia la siguiente clase.
.
.
Esa tarde, Finn y yo estábamos en mi casa empezando a planear lo que íbamos a hacer, pero él estaba dando bastante dificultades.
- Rachel, de verdad que no quiero tomar parte en esto.
- Finn, es tu hermano, hagámoslo por él.
Gruñó aceptándolo, finalmente.
- ¿Y qué se te ha ocurrido?
- Bueno, no nos adelantemos, primero hay que encontrar un chico digno de él.
- ¿Qué sugieres?
Sonreí maliciosamente.
- Vamos a dar una vuelta.
Le cogí de la mano y le hice levantarse de la cama.
- ¿Pero no íbamos a pensar un plan?
Me paré en la puerta de mi habitación, me crucé de brazos y le sustuve durante varios segundos una mirada como diciendo "no pensaba que fueras tan tonto", y por fin pareció entenderme. Salí de mi habitación y empecé a bajar las escaleras, escuchando a lo lejos cómo Finn decía:
- Dios mío, en menudo lío me estoy metiendo...
.
.
Varios minutos después, estábamos caminando por un parque cogidos de la mano, simplemente caminando.
- ¿Cómo vas a saber si el chico que encontramos es gay? - me preguntó Finn.
- Fácil, coqueteando con él.
- ¡¿Qué?!
- Tranquilo, Finn, eso es solo para asegurarnos. Generalmente, se nota cuando un chico es homosexual.
- ¿Pero y si no lo es?
Me paré y me puse justo delante de él, mirándole.
- Va a salir bien, ¿vale? Además, yo solo te quiero a ti.
Me acerqué a él y le di un beso. Cuando nos separamos, desvié mi atención hasta un chico sentado en un banco. Llevaba unos pantalones vaqueros y una camisa blanca. Estaba leyendo un libro, y tenía unas gafas amarillas bastante llamativas.
- Mira – dije dándole a Finn un golpecito en el hombro y señalándole el banco.
Me sonrió y nos acercamos hasta él. Empecé con mi plan.
- Disculpa – le dije - ¿Tienes hora?
- Claro – me respondió, y miró su reloj de muñeca amarillo – Las seis y media.
- Gracias.
Hice un amago de marcharme, per entonces volví a fijar mi atención en él.
- Hey, estás leyendo... eh... - miré disimuladamente la portada del libro - ¡La Sombra del Viento! Wow, me encanta ese libro.
- ¿Te lo has leído? Vaya, es muy difícil encontrar a gente que lea este tipo de libros. Normalmente dejan de leerlo en cuanto empiezan, porque el primer capítulo es un poco pesado.
- Esto... sí, es verdad – dije evadiendo el tema – Por cierto, me llamo Rachel Berry.
- Blaine Anderson - me dijo en forma de saludo.
- Este es mi novio, Finn Hudson – dije señalándole.
- Encantado – dijeron a la vez.
Se dieron la mano y yo sonreí.
- ¿Vas al Mckinley? - le preguntó Finn.
- No, voy a Dalton.
Los dos asentimos.
- Oye, mañana damos una fiesta en su casa – dije señalando a Finn, que me miró sorprendido - ¿Quieres venirte?
- Sí, me encantaría.
- Genial, toma mi número, mañana por la mañana te llamo y te digo la hora y la dirección.
- Perfecto.
Le di el número y lo apuntó en sus contactos.
- Bueno, ahora tenemos que irnos. ¡Encantada de conocerte!
- Igulamente – me respondió sonriendo.
- Hasta luego – le dijo Finn.
Cuando nos habíamos alejado bastante, Finn me paró y se puso bastante serio.
- ¿Cómo que fiesta en mi casa mañana? ¡Tenemos examen de geografía!
- Venga, Finn, hazlo por Kurt.
Suspiró.
- Está bien, haremos la fiesta – dijo rindiéndose - Pero como suspenda te echaré la culpa a ti.
- Gracias – dije abrazándole.
