¿Cuál es la razón de mi abandono? Esa pregunta siempre ha mortificado a muchas personas que han sido abandonadas por sus padres, pero principalmente al protagonista de esta historia. Hana Asakura, aunque ese nombre parezca afeminado, es la fusión de los dos nombres de sus padres, Yoh y Anna Asakura, pero ¿Se merecían ese título aquella pareja? Para el rubio de ojos claros no se lo merecían, era muy obvio que los odiaba, pero ¿sus razones eran válidas? Eso mismo intentaremos averiguar en este relato.
Capítulo 1 "Encuentro"
Un escenario destruido, una ciudad devastada al parecer por la guerra, Medio Oriente. Casas destruidas, llantos de niños por doquier, negocios y autos incendiados, el sonido de helicópteros, aviones y bombas caer inundaba ese lugar, la ciudad era un caos. Pero principalmente se escuchaba, los gritos de alguien, "Nos encontraron, CORRE", era un japonés, lo delató el idioma en que gritó. De un edificio a mitad de calle a punto de colapsarse, dos sujetos salieron escapando mientras que los sonidos de disparos de una ametralladora se hacían oír. Uno de los desconocidos era un joven de unos aparentes 18 años tal vez, su cabello ondulado y largo hasta apenas superar los hombros color marrón oscuro, su ropas eran unas botas negras en sus pies, unos pantalones de jean holgados color marrón oscuro, en su torso llevaba puesto una playera blanca debajo de una chaqueta color mostaza con las mangas arremangadas hasta los codos, en sus dos muñecas habían unas muñequeras de cuero sueltas y una chalina cuadrillé color roja y negra atada de manera suelta alrededor del cuello. Él iba al frente llevando un morral verde y grande a su derecha, en su mano izquierda llevaba una maleta marrón y una alfombra bordó que no se sabe lo que había envuelta allí. La otra persona era una mujer de largos cabellos rubios que corría desaforadamente detrás del castaño, le costaba respirar tal vez por el cansancio o había sido herida por una de las balas anteriores. Vestía una túnica roja oscura con una tela de ese mismo color cubriendo su cabeza y parte de su rostro dependiendo del lugar de donde se la mire. Aunque lo que más le preocupaba a esa pareja, no eran sus heridas o sus propias vidas, era la vida que llevaba la mujer en brazos, un bebé, un bebé recién nacido tapado por unas mantas celestes claro, llevaba el mismo color de cabello que la mujer, tal vez era su hijo, pero lo sorprendente era que no lloraba en ese revuelo, sino que más bien se reía manteniéndose ajeno a lo que lo rodeaba. ¿Pero quienes eran esos?, los sonidos del motor de un helicóptero comenzó a escucharse más fuerte en el momento que la pareja entró a un callejón.
Desde el cielo, el helicóptero apuntó primeramente al castaño, si lograban asesinar a quien se encargaba de la defensa, podrían matar a los otros dos. ¿La defensa, como se defiende un humano de un helicóptero? Simple, no siéndolo, en el momento que el helicóptero disparó, el joven castaño estiró su puño libre hacia adelante causando que el propio aire que lo rodeaba se condense creando un puño de piedra grueso capaz de evitar las balas, permitiendo el paso libre de su pareja femenina. Una vez desviado el helicóptero por haber lanzado el enorme puño de piedra, volvió a tomar la delantera por precaución, su semblante reflejaba la completa desesperación de no poder protegerlos adecuadamente, fue en ese momento que no lo soportó ya que el helicóptero volvía a asomarse.
-ANNA NO TE ACERQUES-diría el castaño en un grito hacia la rubia.
-No puedo parar, si lo hago ellos nos mataran.
-Demonios…
¿Anna? ¿El sujeto dijo Anna? ¿Acaso eso ellos dos eran el guerrero elemental de la tierra y su esposa? Significa que ellos dos eran Yoh y Anna Asakura, los cuales encajaban a la perfección con sus características, solo que mayores de edad.
Estaban perdidos, el helicóptero volvió a colocarse enfrente de ambos con las ametralladoras listas para matar a la pareja de shamanes y a su hijo. "No me falles ahora, ESPÍRITU DE LA TIERRA" con esas palabras Yoh invocó al Godaiseirei que le correspondía, el espíritu elemental de la tierra. Aquel enorme espíritu se posicionó arriba de ambos shamanes y bebé para protegerlos, pero algo no andaba bien, y era que Yoh estaba muy débil en esos momentos. Pero no se detendría, protegería con todas sus fuerzas a su esposa y al bebé que ella abrazaba con fuerza para protegerlo con un rosario de 108 cuentas azul en su mano. Los disparos volvieron a sonar con fuerza sin saber qué fue lo que realmente ocurrió allí, ya que cuando las armas se dispararon casi con la misma intensidad de sonido que el grito de Yoh, el ambiente se cubrió de una luz blanca que lo envolvía. "Descuida, Hana, todo estará bien" fueron las últimas palabras que se oyeron en ese escenario blanco, dichas por el castaño.
"Hana..Hana" esas palabras apenas eran entendibles pero lentamente comenzaron a volverse más sonoras hasta que terminaron en un grito "ASAKURA HANA DESPIERTE DE UNA VEZ" Un enorme diccionario más pesado que un elefante golpeó la mesa en la que el rubio de 13 años estaba dormido, causando que con ese golpe y el grito Hana caiga hacia atrás del susto gritando "HELICOPTEROS". En ese momento todos en el salón, a excepción del profesor, Yohane y Alumi, se rieron ante el comentario del rubio, el cual no entendía por qué la risa. Htaa que vio hacia el pizarrón y pudo leer claramente "¿Cuáles son los tres tesoros imperiales de Japón?"
El rubio ya estaba harto de seguir yendo a clases, para colmo ese día había vuelto a soñar con ese recuerdo, aquel momento en el que murió de bebé, una y otra vez se repetía aumentando la frecuencia. Había hecho el ridículo en la escuela con el grito ese y ahora volvía a su casa con su típico semblante de "Maldito todo el maldito mundo" ya que no aguantaba los regaños y habladurías de su pelinegro primo, Yohane Asakura.
-YA CALLATE, AÚN NO LLEGO A CASA PARA QUE ME REGAÑE MAMÁ TAMAO ¿Y LO HACES TU? ¿ES EN SERIO?
-Hana-kun pero no debe dormirse en…
-Me importa un huevo, déjame en paz que no estoy de humor-comenzó a caminar más rápido y al lado contrario en la que iba su primo.
-Pero su casa queda hacia el otro lado.
-¿CREES QUE NO LO SE?
Hana lo que en realidad quería era tiempo para pensar, no quería llegar tan pronto a su casa, quería meditar por qué esos sueños aparecían con frecuencia, ¿Por qué soñaba con uno de los pocos recuerdos de su padre? El samurái se había manifestado en su forma hitodama al lado de su shaman mientras se acercaban al río, era el único que conocía el secreto de los sueños del rubio, pero desconocía la razón.
-Amo Hana…
-Maldito profesor se piensa que puede castigarme solo por dormir, si sus clases de historia son aburridas no es mi problema.
Que típico de Hana, insultar por todo y quejarse por todo, pero esta vez había algo distinto en Funbarigaoka algo le decía al rubio que iba a suceder algo. Mientras tanto a orillas del río un extraño hombre caminaba sin prestar demasiada atención a lo que lo rodeaba, llevaba un jean sencillo y una playera blanca y holgada, portando un pesado morral en su hombro. Sus sandalias gastadas levantaban un poco de polvo en su caminar y sus pensamientos se perdían quien sabe dónde, lo único que se podía apreciar de su apariencia física eran los largos cabellos marrón oscuro en los que su forma ondulada volaban con el viento.
-Falta poco la llegar… y por fin descansar-Pronunció mientras esbozaba una leve sonrisa.
El rubio caminaba por encima de la pequeña colina que rodeaba el río a la altura de la calle. Seguía soltando los insultos que iban claramente dirigidos a su profesor. Claro que el samurái al estar harto de oírlo lo regañó, o más bien sugirió.
-Amo Hana ¿Por qué no deja de insultar tanto?
-No te estoy insultando a ti así que no me vengas a regañar…
Mientras Hana pronunciaba eso su espíritu desvió la mirada hacia el cauce del río y divisó a aquel hombre caminando. El rubio seguía diciendo cosas pero el samurái lo interrumpió con un susurro deteniendo su flote y quedando detrás de su shaman.
-Amo….Yoh….
-Otro, NO ME VENGAS A MENCIONAR A ESE…
Se estaba dando vuelta para poder callar a Amidamaru en la cara, sin embargo el que fue silenciado fue él mismo al ver aquella figura masculina. Por unos segundos recordó la apariencia de su padre en su sueño, en la cual no se veían sus ojos. Los sueños recurrentes, la apariencia de su padre apareciendo en su mente, y Amidamaru mencionándolo, todo eso sirvió para hacer caer en cuenta a Hana de quien era ese sujeto. Él era su padre, Yoh Asakura había regresado.
Tragó en seco mientras su semblante reflejaba la sorpresa de verlo allí. La pérdida de sus recuerdos le impedía recordarlo completamente, pero ya había visto suficientes evidencias y no tenía dudas de ello. La mente de Yoh parecía estar en el Limbo y se reflejaba en su semblante neutral. Era como si a propósito le hubieran susurrado "voltea" porque el castaño giró su rostro efectivamente hacia donde estaba aquel joven, un rostro que era tan familiar para él; tuvo que parpadear unas dos veces para ver si su mente no le estaba jugando una broma, pero no. Yoh formó una sonrisa de tranquilidad al reconocerlo mejor, para alguien que no lo había visto por años, el castaño veía como Hana había crecido mucho y se veía con mucha energía, levantó su mano haciendo un movimiento de saludo y con voz tranquila dijo.
-¡Hola!..- aunque Hana no escuchó realmente esa palabra.
-... Esto es una joda ¿verdad?
Hana no podía creer lo que sus ojos veían pero efectivamente era él, su padre. El que lo había abandonado cuando era pequeño, el mismo que Hana quería derrotar, y probablemente, el mismo al que pensaba golpear. Bajó aquel monte tratando de no ir tan rápido por la bajada, vistiendo su uniforme escolar y sosteniendo el bolso escolar en su mano izquierda.
Cuando llegó allí abajo, se quedó parado a unos metros enfrente de su padre, mirándolo con sorpresa y en silencio. Mientras la hitodama de Amidamaru, se había quedado al lado de su nuevo shaman Hana, sorprendido por dos motivos, una que su antiguo Amo Yoh haya vuelto y otra que Hana parecía tomarlo bien. Aunque no fue mucho tiempo el silencio que reino en cuanto Hana se acercó, Yoh lo miró de forma tranquila sin borrar la media sonrisa de su rostro como si nada hubiera pasado en realidad, manteniendo esa relajante aura muy característica en él.
-Ha pasado mucho tiempo ¿Verdad? Hana- diría sin moverse de su lugar para desviar sus ojos hacia Amidamaru y fragmentos de recuerdos llegaron a su mente de forma tan fugaz-Lo has hecho muy bien Amidamaru, gracias- dándole el mensaje subliminal de agradecimiento por cuidar de su hijo todo ese tiempo ya que a simple vista se podía notar que Hana se había vuelto muy fuerte.
-Demasiado para mi gusto.
Por el tono de voz de Hana parecía que algo estaba molestándolo, lo cual era normal. Esa sonrisa, esa actitud calmada por alguna extraña razón desesperaba al joven rubio.
-Por qué...-Su semblante se transformó a uno de rabia y enojo y a punto de suar su pierna izquierda para una fuerte patada que iría dirigida al estómago de su padre. Lo detestaba, era muy obvio ese sentimiento.-QUE TE HIZO VENIR HASTA AQUÍ, Y YO NO SOY UNA EXCUSA-gritó con fuerzas y odio mientras lo pateaba y la hitodama de Amidamaru tomaba la forma del samurái para detener al rubio, pero ya era tarde.
-Amo Hana...
La patada en efecto era fuerte porque lanzó a Yoh un tanto lejos, incluso hasta soltó su morral cayendo al suelo donde sus ropas quedaron un poco sucias de la espalda por la tierra en donde había caído. Pero después se levanta sobándose el estómago mientras soltaba una pequeña risa.
-La pierna izquierda, realmente te pareces a ella… no te culpo por estar enojado incluso estás en tu derecho.
Yoh recogió su morral ya como si nada, como si aquel golpe hubiera sido solo un toque. Ahora era Yoh quien le daba la espalda pero no por cobardía ni nada similar y miró por sobre su hombro hacia su hijo -solo hice lo que tenía que hacer y lo que era correcto Hana…..-guardo un poco de silencio y con tono de voz relajada pronunció algo que su hijo no se esperaba-Volvamos a casa…Todos.
Notas del coautor: Que buenoooo mi primer fic del flowers n.n Realmente debo agradecerte Yoh por haber entrado al grupo y armar los roles y temática que inspiraron este fanfiction. Solo con tu creatividad en los roles hubiese sido posible este primer capítulo y los futuros que están por venir. Por lo que gran parte del crédito de esta historia es tuya n_n/ Eres una de las mejores roleplayers y amiga que conocí, y que disfrutes los capítulos de la historia que tú has ido creando a la par de unos meses y la cual tu misma has titulado. Te lo agradezco profundamente.
LC Project
Gracias Yoh Asakura
