Disclaimer: Hetalia y sus personajes le pertenecen a Himaruya Hidekaz

Advertencia: Amm... probable uso de pañuelos. (?)

En este fic...

Escocia: Alistair

Gales: Thomas

Irlanda: Dylan

Irlanda del Norte: Ian

Noruega: Lukas

Rumania: Vladimir/Vlad


La recesión económica producto de la separación de Escocia del Reino Unido sumió al país en una profunda crisis, lo que posteriormente produjo su disolución total.

Nadie supo ni como, ni porque... nadie se lo espero, nadie siquiera pensó que era posible. Una guerra interna en aras de una corriente independista, un resentimiento que hasta el propio Scotland había echado al olvido... la nación de Escocia se dividió entre los que daban su lealtad a la Reina y los que clamaban una República, y, con apoyo de los enemigos del Reino Unido que financiaron a los separatistas, la Union Act se deshizo y Scotland se alejó de sus hermanos. Irlanda del Norte, Gales e Inglaterra quedaron devastados; después de todo, la guerra tiene un costo.

La economía decayó, la situación política se hizo inestable y el caos rigió cada país. Perder los ingresos provenientes de Escocia, el territorio, la adición de aun más problemas políticos y el conflicto social entre Escocia y el Reino Unido sumió en una profunda inestabilidad a Bretaña. Scott había sido tomado como rehén por su propia gente para evitar una reunificación, aprovechando la debilidad de su cuerpo producto de los conflictos, dejando a los hermanos británicos con las manos atadas, sin saber como reaccionar.

La situación fue repitiéndose en cada país debido al hambre, la inseguridad y la pérdida de la calidad de vida que gozaron hasta antes de la separación. La gente había entrado a un estado de desesperación debido a la falta de alimentos y la velocidad con la que vivir se convertía en una pelea por subsistir...

El primero en caer fue Irlanda del Norte. El menor de los gemelos ya había tenido una situación parecida hace algunos años, problema que había separado a su gemelo de él. La situación había sido insostenible al punto de hacer caer a su personificación en un colapso total, dejándolo indefenso ante los tiranos que se alzaban en el poder. La personificación de la República de Irlanda, moviendo cuanto estuvo a su alcance, asumió la tutela de su hermano logrando una unificación de la isla completa... salvando a su gemelo pero pagando un precio.

El segundo fue Gales. No permitiría que lo alejaran de sus hermanos otra vez... no haría revivir ese pasado que tanto les había costado superar. Se aferró a Inglaterra como su ancla, peleando contra su gente, contra la gente de Scott y contra la del propio Inglaterra, que veía la protección de Gales como una medida oportunista... y Thomas dio mucho más de lo que su cuerpo siquiera podía aguantar.

Arthur no podía aceptarlo... el cuerpo casi frío de su hermano y las memorias con las que siempre peleaba fueron torturándolo y haciendo que empezara a perder la razón. Luchó contra todo aquel que se acercó a arrebatarlo de sus brazos, contra quien se llevará su único lazo a la cordura.

¿La Unión Europea? ¿Estados Unidos de América? ¿Sus hermanos? El estaba solo, otra vez... ¿Amistad? Oportunismo... ¿Tratados de Defensa Mutua? ¿de Libre Comercio? La política es solo una perra que te vende amigos que no son y nunca serán reales... Arthur sabía que no tenía a nadie y no dejaría que lo destruyan. Y peleó, aunque su cuerpo doliera, aunque sus brazos pesaran, aunque los ojos se le cerrasen y todo él rogara por un descanso... peleó hasta ya no ser capaz de respirar, hasta que su cuerpo reflejo el estado del país que representaba. Devastación

Inglaterra fue atacada por escoceses y galeses, su nación se fragmento y se dividió en busca de una solución. Muchos de los ingleses tomaron las armas a favor de los extranjeros y bañaron sus manos con la sangre de su propia gente, a cambio de tener lo necesario para vivir un día más. Niños, mujeres, ancianos... nada importaba, solo vivir aunque sea a costa de la vida de los demás. La población inglesa se había diezmado hasta convertirse en un simple pedazo de tierra habitada por sólo unas cuantas personas... un territorio en Litigio entre ambas naciones. ¿Que hizo Irlanda? Ver la destrucción de sus hermanos en primera fila, con su gemelo aun bajo su protección. Dylan se odiaba, se arrepentía con el alma... ese niño al que veía en su cama era ignorante de lo que ocurría y deseaba que permaneciera así; sabía que, de no haber salvado a Ian, probablemente ambos hubiesen compartido el mismo destino que el de sus hermanos.

Inglaterra, al aun ser habitado y no anexado, siguió existiendo. Como un recordatorio del fallido intento de conservar una monarquía, de lo destructiva que puede ser una centralización política, para alimentar los odios y rencores y convertir la sola idea de una Unificación en una fantasía nefasta...

Arthur Kirkland, la representación de Inglaterra y del extinto Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, cayó en un profundo coma ante la vista y paciencia de las naciones del mundo que sólo veían atónitas la caída del país sin poder creerlo.

La Unión Europea había intentado dar autonomía al Reino Unido de resolver sus conflictos internos y Estados Unidos había aceptado hacer lo mismo a su pesar. Conocían a Bretaña y sabían de primera mano que, como país desarrollado, este sería un problema que se resolvería en un par de semanas... la separación de Escocia había sido imprevista y, para cuando habían acordado intervenir, Inglaterra ya había caído.

Estados Unidos presionaba continuamente a la Unión Europea, sus jefes lo habían atado de manos y le quitaban recursos para intervenir. Primero era la seguridad nacional de su país, además, Europa era problema de los europeos... la única opción que tenía Alfred era presionarlos desde la ONU y ver desde su asiento como el Reino Unido colapsaba.

"Un estado destruido por sus enemigos, resurgirá. Uno destruido desde adentro, se extinguirá."

USA lo sabía desde anterioridad, su Servicio de Inteligencia se lo advirtió pocos días antes que pasara. Alfred solicitó una junta con Inglaterra y le hizo llegar la información a Arthur, quién se burló diciendo que solo eran paranoias de americano que, de ser cierto, ¿a quién le interesaría hacer caer a Reino Unido teniendo a USA? El juego de espionaje se le estaba yendo de las manos al menor. Le devolvió el sobre mientras se levantaba de su asiento rumbo al aeropuerto, quejándose de la pérdida de tiempo que el de ojos azules le había ocasionado. Aun así, América estuvo al pendiente, desde las sombras, advirtiendo de la forma en que podía a su ex tutor pero, como era de esperarse, fue ignorado ampliamente.

Para cuando la Guerra Interna estalló, Estados Unidos presentó la solicitud para intervenir militarmente en el conflicto armado, siendo aplastado por los votos en contra de la mayoría de los presentes en la sala de la ONU. Los europeos se pusieron en contra, incluido Arthur, quién lo miraba con recelo. Ya existían los antecedentes de América invadiendo a otros territorios e Inglaterra temía terminar en una situación parecida, pensando que a fin de cuentas, los tratados serían irrespetados por USA y ocasionarían una inestabilidad aun mayor. Para cuando Escocia se separo de UK, Alfred presionó a la Unión Europea a involucrarse en la guerra, a través de un condicionamiento económico y político capaz de causar a un daño a la economía del bloque. Para cuando el Reino Unido se disolvió y se decidió por la intervención europea haciendo que USA se sienta más confiado, lo peor había sucedido: Inglaterra había caído.

Ya no importaba los tratados, las jerarquías, o las políticas existentes. Estados Unidos de América invadió Inglaterra abiertamente con Alfred F. Jones a la cabeza de las tropas, siendo él quien encontró a Arthur en un estado en el que jamás imagino verlo. La personificación de Inglaterra, inmóvil y sin respuesta alguna, sostenía el cuerpo casi frío de Gales, ambos rodeados de cientos de humanos con impactos de proyectil y heridas punzocortantes. Alfred levantó a Thomas y llamó al cuerpo de rescate para que lo evacuaran mientras el tomaba a Arthur entre sus brazos. Las lágrimas salían sin que el pudiera evitarlo y los recuerdos con el rubio que tenía entre sus brazos comenzaron a abrumarlo hasta casi derribarlo. Arthur había luchado hasta el final, sus cientos de heridas lo confirmaban. Conociéndolo como solo él podía hacerlo, sabía que Inglaterra había decidido pelear hasta caer incluso sabiendo que la ayuda jamás llegaría... Alfred cayó de rodillas al piso, abrazó su cuerpo y lloró culpándose por el final de su ex tutor.

"Quiero ser un héroe para proteger a Inglaterra"

"Seré un héroe para no verlo llorar más..."

"Nunca nadie más desaparecerá... porque soy un héroe y mi deber es cuidar del mundo"

¿De qué servía ser una potencia mundial, tener la economía que regía el planeta... si no pudo protegerlo a él?

El contra ataque había iniciado y Estados Unidos cazó a cada uno de los responsables y cobró en cada uno de ellos las heridas que el cuerpo de Inglaterra sufrió... los gritos de dolor que oía sólo alimentaban el quiebre de su mente, quien imaginaba el sufrimiento de Arthur y sentía que el dolor que les infligía no era suficiente. USA era un monstruo cuando se trataba de guerras... pero esta vez había sido aún más salvaje, más letal y menos humano, haciendo que la Unión Europea retrocediera y mantuviera un estado de indiferencia con la situación de las Islas Británicas. Para América, la rendición, el escape o el ofrecimiento de cooperación no fue suficiente para mantener a los responsables con vida...

La tiranía había caído en las Islas Británicas e Irlanda intervino apoyando a Estados Unidos. Dylan trabajó mano a mano con Alfred, quien sólo lo miraba con frialdad y coraje... si al menos el hubiera intervenido, podría haber llegado a tiempo y salvar a Arthur.

- ¿Crees que no conozco el peso que cargo, América? ¿Crees que al ver el cuerpo casi inerte de mis hermanos no siento la culpa sobre los hombros? -Dylan estaba de pie, mirando a través de un ventana enorme, la sala donde sus hermanos estaban conectados a las máquinas a las que los humanos dependían muchas veces por salud. El americano se encontraba de pie, a su lado.

- Sabías lo que vendría y decidiste no intervenir ¿eso no te hace culpable? -Se cruzó de brazos mientras cerraba los ojos. Le era difícil presenciar la escena frente a él.

- ¿Cómo a ti?

- Yo estaba atado de manos, pero se lo advertí a Arthur...

- Oh, vaya. Estados Unidos de América respetando los acuerdos mundiales

- No era mi hermano ¡era el tuyo! Y lo dejaste morir. -tomó el cuello de la chaqueta del irlandés para encararlo-

- Eran mis hermanos, Alfred ¡Como mierda no voy a sentirme culpable!... -miró los azules llenos de coraje del menor- ¿o es que sólo te involucraste cuando viste a Inglaterra caer? -Alfred lo soltó y se dirigió a la salida de la sala sin decir palabra alguna. Irlanda había dado con la misma pregunta que lo atormentaba por las noches.

Recuperar a Scott fue el inicio. Escocia se había convertido en el principal país donde residía el poder y la mayor cantidad de los derrocadores; invadirla fue un trabajo riguroso, metódico y con una labor de inteligencia tremenda... pero fue posible. Tomaron el Castillo de Balmoral y, al descender a los subterráneos, encontraron al mayor de los Kirkland encerrado en un calabozo apenas despierto. Su estado era deplorable y era considerado un milagro encontrarlo consciente... Alfred rompió los barrotes y sacó al escocés de allí, quién se rehusaba a verlo a los ojos. El orgullo era lo que lo mantenía en vigilia, era él quien debía proteger a sus hermanos... no un mocoso metiche que disfruta quedando como el héroe interrumpiendo pleitos ajenos. Sus ojos se cerraron, si él estaba allí... eso significaba que Arthur estaría a salvo ¿no?

Irlanda se había encargado de preparar instalaciones necesarias para tratar y ayudar a la regeneración del cuerpo de sus hermanos mientras Estados Unidos se encargaba de la recuperación del territorio de Gran Bretaña, asegurando que la estabilidad volviera pronto al país y las personificaciones pudieran despertar. Habían pasado 15 años para que los países volvieran a recobrar su autonomía: el primero en despertar había sido Irlanda del Norte, quién tuvo que asimilar la situación demasiado rápido para gusto de su gemelo y, prontamente colaboró con USA brindándole los medios y gente; el segundo fue Escocia, que, al abrir los ojos y ver al menor de sus hermanos, corrió a la camilla intentándolo hacer reaccionar. Pasaron largos minutos para que se detuviera y notara la presencia de Estados Unidos por el vidrio que los separaba; fue corriendo hasta él y goleó con furia la luna mientras miraba a los ojos al americano. Sus labios se movían y Alfred pudo entender el mensaje, fue incapaz de sostenerle la mirada, se dio media vuelta y salió del lugar dejando aún al escocés golpeando el vidrio.

5 años habían pasado y Arthur seguía sin despertar, fue retirado del hospital donde se hallaba y llevado hasta el palacio de Buckingham donde descansaría hasta recuperarse. Los británicos reconstruyeron sus países y firmaron una nueva Unión Act creando el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda Unificada con la esperanza de darle la suficiente estabilidad a Arthur para poder despertar pero no sirvió de mucho. Habían pasado 25 años desde la caída de Inglaterra, 25 años en los que el país había vuelto a reconstruirse, crecer y retomar el poder que había ostentado... el cuerpo de Arthur fue sanando, sus heridas se curaron y sus mejillas fueron tomando color pero sus ojos siguieron cerrados, no había despertado del coma y nadie sabía que mas hacer.

Estados Unidos venía devotamente todas las semanas en el mismo día y a la misma hora con la esperanza de que tal vez, cumpliendo con lo que siempre le reclamaba el de ojos verdes, despertaría para felicitarlo o golpearlo por esperar hasta un momento crítico para hacerlo. Le hablaba sobre como iban las cosas en el mundo, sobre como había salvado a todos, en especial a él... sobre lo bien que crecía su país y de lo irónico que resultaba que sus hermanos hayan suscrito un Tratado de Unión por voluntad propia...con una de sus manos, tomo la del británico mientras que con la otra tomaba su mejilla pidiéndole que despertara. Todos en el palacio habían aprendido a darle su espacio y tiempo al americano, incluso los hermanos británicos...

Se convocó a una junta mundial con sede en el Reino Unido para discutir la situación de Inglaterra a petición de los Kirkland. Habían hecho cuanta medida fuera posible para influir en que Arthur pudiera despertar del coma pero nada había funcionado. Todos en la sala se miraban a las caras, no tenían otra idea ni sabían como explicar lo acontecido. Los latinoamericanos nunca habían terminado en una situación parecida pero sabían que podía pasarles a ellos, aun más por los conflictos que comenzaban a sacudir América Central y del Sur, mientras Estados Unidos sólo permanecía callado, para sorpresa de muchos pero se reservaron los comentarios. En esa sala, era de conocimiento publico que el más afectado fue el americano, después de los hermanos del inglés.

Los miembros de la Commonwealth junto con los países británicos esperaban una respuesta pronta, ansiosos y desesperados; los asiáticos habían brindado sugerencias también pero no sirvieron, situación que se había repetido con los nórdicos. El silencio gobernaba la sala hasta que una voz se alzó.

- Y si... ¿es Arthur quien no quiere despertar? -Los ojos de los presentes fueron directos al rostro del rumano, instándole a proseguir.- Es decir, se ha intentado todo. Su cuerpo se ha recuperado, sus signos vitales son estables y su actividad cerebral se registra normal ¿verdad? -Escocia afirmó con la cabeza- No hay razones para que permanezca en ese estado, entonces... ¿no podríamos decir que se encuentra así por voluntad propia?

- Somos personificaciones de países, algo como eso es inconcebible -Alemania se puso de pie apoyando sus manos sobre la mesa.

- Puede ser posible -el noruego siguió sentado mientras su rostro reflejaba su inexpresividad característica.- Si bien nunca ha habido un caso conocido, no quiere decir que este no fuera a ser el primero.

- Noru... -Dinamarca lo miraba asombrado, los ojos de Noruega estaban acuosos pero su rostro seguía sin inmutarse.

- Noruega tiene razón, es probable pero... ¿hay alguna forma de solucionarlo?- Irlanda miraba a los dos mejores amigos de su hermano, sabía que venía una solución poco ortodoxa.

- La hay -Rumanía acaparó la atención.- Noruega y yo podemos lograrla pero...

- No estarás hablando de..

- ¿Pueden dejarse de hacerse los interesantes y hablar para todos? -Escocia se levantó de su asiento con los brazos cruzados.

- Hay un hechizo -Noruega se tomaba su tiempo al hablar de ello- Pero, tiene sus condiciones.

- El conjuro puede hacer que una persona entre en el subconsciente de otra, obviamente con ciertas restricciones y peligros... y, la persona que ingresa tiene que cumplir ciertas condiciones.

- Iré yo -El mayor de los británicos alzó la voz caminando hacia el rumano.

- ¿Que parte de condiciones no entendiste, Alistair? -Vladimir dio unos pasos avanzando lentamente hasta llegar a la espalda de la silla del estadounidense, colocó la mano sobre sus hombros y se agachó para susurrarle al oído.- Y bien, Estados Unidos de América ¿sigues sin querer creer en la magia?

La intromisión despertó de su trance al americano, quién se giró bruscamente. El noruego cerró los ojos y empezó a hablar.

- América, si decides aceptar... tienes que saber que existe la posibilidad de que no regreses.

Alfred no dijo ni una palabra, sus ojos se ensancharon y trago saliva. Había una posibilidad de traerlo de vuelta, no le importaba el costo y tampoco si era algo que no creía. Quería intentarlo.

Los gemelos de Irlanda miraban con súplica al estadounidense mientras los ojos de Scott reflejaban amenaza e ira. Se sentía impotente al no poder intervenir y más aún, saber que el futuro de su hermano dependía del estúpido niño que ya había fallado una vez.

- Sólo dime que tengo que hacer -Vladimir retiró las manos de los hombros del menor mientras se le dibujaba una sonrisa. El también quería a su amigo de regreso y le aliviaba que el estadounidense haya aceptado.

- Ven conmigo, Alfred.

Salieron ambos de la sala, seguidos de Noruega y los británicos. Alfred estaba determinado en aferrarse a que esta vez funcionara, al igual que los hermanos de Arthur. Escocia hacía unas llamadas mientras los menores explicaban al rumano y al noruego sobre la situación actual de Arthur y el lugar donde se encontraba, Estados Unidos solo seguía el paso atrapado en sus propios pensamientos. Para cuando salieron del edificio, el vehículo oficial del Reino Unido ya estaba fuera esperandolos con las puertas abiertas; el grupo abordó la limusina y fueron rumbo hacia el palacio de Buckingham.

La habitación era iluminada por los candelabros que colgaban del techo y tenían los toques victorianos que siempre habían sido gusto del ingles. Los países entraron acercándose a la enorme cama donde descansaba la personificación de Inglaterra, quien solo parecía dormir... ya no habían cables conectados a su cuerpo ni botellas de suero alrededor de la cama, Arthur solo yacía cubierto por las mantas. Noruega, Rumania y Estados Unidos yacían de un lado mientras que Escocia, Irlanda e Irlanda del Norte se colocaron del otro lado.

- Entonces, Vladimir. ¿Qué sigue? -Irlanda rompió el silencio mirando al menor de sus hermanos. Noruega levantó el rostro para primero dirigirse a los británicos y luego hacia el rumano.

- Van a tener que confiar en nosotros, primero. Para esto, no deberían estar aquí. -El mayor de los hermanos se enderezó con un gesto amenazante.

- No nos tomes por idiotas, vampirito. Sabemos de magia tanto como Arthur -El rumano se ofendió. Ambos amigos habían aprendido a mirar con recelo escocés, tenían resentimiento por las cosas que le había hecho pasar a Inglaterra además de lo grosero y antipático que resultaba ser.

- Alistair, este tipo de magia es aún más antigua y fuerte de la que alguna vez has visto, es peligrosa. Deberías oir a Rumania. -Vlad aplaudió el apoyo de su amigo, aunque odiaba de vez en cuando la indiferencia que tenía marcada en el rostro.

- Eso, Scott. Sólo necesitamos que Estados Unidos de América se quede aquí así que... -señalo la puerta de la habitación- Los invito a retirarse Escocia, Irlanda e Irlanda del Norte.

Ian fue en dirección a la puerta sin poner resistencia mientras que Dylan terminó arrastrando a Scott hacia la salida-

- Vlad -el rumano giró al oir la voz de Irlanda del Norte- Mi hermano confió en ti por alguna razón así que... estamos tratando de sentir lo mismo por ti y por Lukas ahora. No lo arruines... no por nosotros, si no por él.

- Yo también quiero que despierte, Ian. Con la misma intensidad que ustedes

Los británicos se habían retirado dejando solos a los tres involucrados. Estados Unidos había permanecido callado... había cambiado su comportamiento drásticamente desde que encontró a Inglaterra. Al principio fue mirado con escepticismo por los demás países y hasta convertirse en un punto de burla, pero el tiempo había demostrado que lo sucedido había calado en Alfred... ya no existían sus intervenciones sin sentido en las juntas, sus poco realistas ideas y su comportamiento infantil. El día que Inglaterra había cerrado los ojos, algo de Alfred se había ido con él...

- América,antes de que las cosas prosigan, necesito repetirte esto... existe la posibilidad que nunca vuelvas a despertar. -Noruega levantó las sabanas indicando a USA que se recostara al lado del ingles-

- En el peor de los casos... si las cosas no llegan a funcionar, quien sabe. Tal vez Arthur algún día despierte por sí sólo mientras que tú... quedarás atrapado como un fantasma dentro de su mente, sin posibilidad de volver a tu cuerpo... -Rumania se mordía los labios. Se debatía internamente, quería a Arthur de vuelta tanto como Noruega y temía que las advertencias intimidaran a Estados Unidos y lo hicieran retroceder pero, también era justo que América estuviera al tanto de las consecuencias. -¿Estás seguro de seguir?

- Lo estoy. -Se recostó en la cama y miró con decisión al rubio y al castaño.

- Y -continúo el rumano- veas lo que veas... no podrás cambiarlo. Las cosas que verás allá son sólo recuerdos y memorias, cosas que sucedieron ya y tuvieron una resolución. Recuérdalo y no pierdas el juicio...

- Está bien. -El americano miró a quién estaba recostado a su lado. Una sonrisa apagada se formó en sus labios... Lo traería de vuelta, así sea lo último que haga.

Vladimir sacó del bolsillo de su saco un pequeño relicario que, pronunciando las palabras correctas, se transformó en un enorme libro que colocó sobre el velador; Noruega, por su parte, se quitó el broche de cruz y se lo alcanzó al rumano. Vladimir comenzó con el hechizo mientras Lukas repetía las entonaciones en una lengua que hasta el desconocía, runas antiguas se formaron alrededor de la cama donde ambos angloparlantes estaban recostados.

Alfred tenía miedo pero no iba a retroceder. Prontamente, sintió los párpados pesados y las voces de los magos se hacían cada vez más lejanas. El fulgor verde que apareció alrededor suyo cuando inició el rito fue convirtiéndose en un negro denso que lo fue consumiendo hasta ser lo último que vió, Noruega y Rumania continuaron recitando el conjuro mientras sus pensamientos coincidían en una sola frase.

"Tú eres el único capaz de traer a Arthur de regreso, América."

Alfred siempre había creído ser un héroe... pues bien, esta era su oportunidad de probarlo.


Hola a todos! Sé que tengo un fic pendiente PERO... simplemente no podía escribir sobre esto. Prometo ponerme al día esta semana... o tal vez la que sigue. La universidad me esta quitando la juventud.