El copyright y la Marca Registrada del nombre del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de sucesos no relacionados con lo antes mencionado.

Este fanfic ha sido basado en la canción SpeaK Now por Taylor Swift.

Esto es un Universo Alternativo.


Habla ahora o calla para siempre
1ra. Parte.

Ahí estaba ella, con los ojos anegados en lágrimas y las manos temblando sosteniendo aquella agraciada y elegante invitación que le había llegado esa misma mañana. No sabía que era peor, ver el nombre de los novios en dorado con una fina caligrafía o que le había pedido ser la dama de honor.

¿Pero qué se le podía hacer? Es la boda de su mejor amiga, pero también la de su ex novio y el amor de toda su vida.

Aún recuerda el día en el que su mundo se desbordó. Él la había llamado y no había sonado tan bien en el teléfono por lo que Rose asumió que se trataba de algo serio. Comenzó a reflexionar en todo lo que había hecho en los últimos días como para excusar una posible ruptura entre su noviazgo mas no encontró ninguna. Pasó más de dos horas yendo y viniendo por su habitación y hasta llamó a su prima para que la aconsejara y le diera un segundo significado a que tu novio te llame a las seis de la tarde para decirte que necesitan hablar, la oyó carraspear algo inquietada para después confirmarle sus sospechas.

Al escucharlo salir de los labios de su prima fue como si todo el peso se le viniera a la espalda. Su prima intentó calmarla diciéndole que podría estar equivocada, según ella había visto ambos estaban en el apogeo de su relación y no había motivo alguno para que él la terminara. Con eso pudo respirar con normalidad, dio las gracias y colgó el teléfono.

30 minutos después él llegó, ella se tomó más tiempo de lo normal en atender la puerta y al hacerlo lo recibió con una sonrisa que rápidamente desapareció de sus labios al verle el semblante que ahora se cargaba. La chica se inmutó un par de minutos hasta que sus músculos respondieron invitándolo a pasar con un movimiento de mano.

Él mantuvo la mirada baja, no se atrevía a mirarla a los ojos ¿Con qué cara lo haría después de decirle que la había jodido? Ni siquiera sabía cómo es que sus pies le permitieron conducir hasta la casa de ella. Suspiró con derrota, era ahora o nunca.

— Rose… —Ella se estremeció en su lugar en el momento que la miró a los ojos. Fue ahí cuando entendió lo que venía, él iba a romper con ella. Tragó saliva sintiendo extrañamente la garganta seca— Yo… yo lo siento —y dejó caer la bomba.

De todas las cosas que pensó esa era la última que pasaría por su mente. No podía creer lo que ese rubio egocéntrico del cual se había enamorado le dijera tal calamidad. Ella se enfureció y de alguna forma o otra mantuvo sus ansias de estrellarle su puño en el rostro y maldecirlo como nunca, pero sabía perfectamente que no valía la pena, el daño estaba hecho, él había cometido un error y ahora tenía que corresponder a él.

Lo único que de verdad le molestaba era el hecho que él se lo ocultó, si tan sólo se lo hubiera dicho antes, así las cosas hubiera tomado otro curso. Pero ya era tarde.

— Yo no sé porque lo hice… —y él quiso explicarse, pero ella no necesitaba oírlo, sinceramente no quería oírlo, se sentía traicionada, doblemente traicionada—… En verdad, sí pudiera… —ella levantó su palma a la altura de su rostro acotando su monologo.

— Vete —simplemente dijo, él la miró con aquellos ojos grisáceos tan profundos y que muchas veces le había robado el aliento. Rose frunció el ceño, nuevamente usaba ese truco con sus ojos para hipnotizarla, odiaba que hiciera eso.

— Pero… —Ahí iba de nuevo, pero ella no lo dejó terminar.

— Es tiempo de que aprendas a hacerte responsable de tus acciones —su voz sonó tan débil que si no lo echaba rápido de su casa él la vería llorar y eso era algo que no podía permitirse.

— Rose…

— Fuera —ella volvió a suspirar con derrota, bajó la mirada dirigiéndose a la puerta ya abierta por ella donde le echó un último vistazo.

— Te amo… tú siempre has sido la primera, siempre lo serás —y con eso se fue dejando a Rose con un nudo en la garganta maldiciendo su suerte y el hecho de que él siempre la dejara dudando.

¿De verdad la amaba? Sí era así, ¿Por qué la engañó con su mejor amiga? Sí no la amara él no hubiera ido hasta su casa en Francia a decirle aquello, pero si lo hiciera le habría contado desde un principio lo que había hecho ¿No sé supone que las parejas se tienen confianza entre sí? Ella siempre le contó todo y cuando él también lo hacía esperaba que él no le ocultara nada, sin embargo se había equivocado del todo.

Después de aquel amargo recuerdo Rose se echó sobre su cama limpiándose las lágrimas y apartando aquella invitación. Era cierto que no sólo Scorpius Malfoy la había traicionado sino que Amanda Petterson también, pero no podía replicarle nada, no después de lo que hizo por ella. Rose era consciente que su amiga la había ayudado a conseguir una cita con él y no era un secreto el hecho de que Rose estuviera enamorada de Scorpius desde la secundaria, y ese gran detalle eran cosas que no se olvidaban agregando que Amanda fue su ex novia, así que eso era otro plus.

Empezó su relación con Scorpius desde hacer dos años cuando recién terminó la universidad, el hecho de que él se lo propusiera era todo un sueño, no obstante le trajo algunos desacuerdos con su familia ya que su padre no toleraba al padre del otro, pero con el paso del tiempo aprendió a ser un poco más paciente.

Su madre fue más compresiva en el asunto, si eso hacía feliz a Rose, por ella estaba bien.

Rose siempre fue una estudiante de 10, así que cuatro meses después de haber terminado la escuela y conseguido un trabajo de medio tiempo le llamaron desde Francia ofreciéndole un gran puesto de trabajo como Administradora. La paga más que buena para una recién graduada y Francia es más que encantador. Pero ahí estaba Scorpius y su familia, era más que consciente que no los vería por mucho tiempo, se acostumbró a crecer en multitud así que pensar que tendría que desenvolverse sola en otro país y sin su novio a que siempre había amando desde la secundaria era algo que no se podía permitir, pero él la alentó, la convenció de aceptar el puesto y que no se preocupara que él podría viajar cada fin de semana para verla.

Y así fue durante un año hasta que ambos tuvieron las agendas tan apretadas que tuvieron que posponer varios de sus encuentros, ahora él únicamente podía verla máximo una vez al mes si bien iban las cosas en el trabajo.

Sin embargo nunca creyó que él pudiera hacerle algo como eso, ella pensaba en regresarse a Londres el próximo Diciembre en busca de otro trabajo y era así como él le pagaba.

Tal vez el siempre estuvo enamorado de Amanda, tal vez nunca la pudo olvidar. ¿Quién no podría olvidar a la chica más guapa y popular del curso? Nadie, ni siquiera él reconocido como el más codiciado, atractivo y capitán del equipo de futbol de la escuela.

Pero la última vez que lo vio él le dijo Te amo…

OOO

Cuando Rose llegó a suelo Londinense era principios de Julio y el clima se encontraba de lo más agradable. La brisa era fresca con un cálido toque muestra de la recién entrada del verano. Respiró profundamente y siguió su camino en busca de un taxi.

En el momento que se fue de Londres fue la última vez que vio a su familia muestra de la falta de tiempo de su pesado trabajo. De vez en cuando llegaba Lily o su hermano pero ambos estudiaban y no podían darse esas libertades tan seguidas.

El taxi la llevo hasta su antigua casa donde sus padres habitaban y como debía suponer el entero clan Weasley la estaría esperando ahí adentro.

Como si no los conociera tan bien.

En el instante que incrustó las llaves en la cerradura e hizo girar la manija cientos de voces chillaron diciendo al unísono "Sorpresa". La pelirroja sonrió ante en detalle y dejó que la abrazaran, estrujaran y besaran sus mejillas.

— ¡Rose! —Una voz chilló sobre la multitud, la chica se apartó ligeramente del último familiar que acababa de abrazarla para buscar quien la había llamado. Una sonrisa se formó en sus labios. Sólo era voz podría pertenecer a…

— ¡Lily! —La chica corrió a abrazarla.

— ¿No piensas saludarme a mí? —Preguntó una voz ajena, Rose se separó de su primera para envolver a la segunda en otro abrazo.

— ¡Por supuesto que sí, Dominique! —soltó una carcajada.

— ¡Rose, tienes que contarnos todo! —Dijo Lily en otro chillido—. Hace bastante tiempo que no sabemos nada de ti y no por añadir que nunca contestas mis mensajes.

— Oh, lo siento, he estado bastante ocupada estos últimos meses —la chica suspiró, claro que lo sentía, se había consumido por dos largos años alejada de toda su familia.

— Rose… —esta vez fue Dominique que tomó la palabra, su voz sonó bastante seria así que la señalada dejó de sonreír.

— ¿Sí? —preguntó con cautela, ya lo veía venir.

— ¿Qué ocurrió? —Tarde o temprano iba a llegar esa pregunta por no decir que ya no era secreto el hecho de que Amanda se iba a casar con Scorpius, su ex novio.

— Escucha… no quiero hablar sobre ello —quería pasar un buen rato rodeada con su familia y amigos a los cuales no había visto no para recordar el pasado, pero ellas no lo iban a dejar así de fácil.

— No, queremos saberlo, ¿Cómo se supone que me voy a presentar como dama de honor a la boda de mi "amiga" cuando su novio es el ex de mi prima y mejor amiga? —Rose abrió los ojos… así que Amanda había hecho a sus primas damas de honor por igual.

— Si somos sinceras, nunca me ha agradaba Amanda —admitió Lily y Dominique la apoyó asintiendo—. Y es bastante extraño que esté comprometiéndose con Scorpius cuando hace más de dos meses tenía entendido que seguía contigo.

— Es que… —la interrumpió Dominique.

— ¡Claro! ¡Es una arpía, me niego a ser su dama de honor! ¡Va en contra de mis principios! —la lealtad corría en la sangre de los Weasley además del coraje.

— ¡Lily, Dominique, escuchen! —alzó la voz Rose irritada—. Dominique, vas a ser su dama de honor ¡Por qué yo también lo seré! —volvió alzar la voz cuando Dominique se disponía a interrumpirla de nuevo—, y porque le debo mucho a Amanda, por ella pude estar con Scorpius cuando ellos acaban de terminar, creo que a final él siempre la prefirió antes que a mí… le debo esto….

— Pero Rose… no es justo, tú lo amas —Lily posó su mano sobre el hombro de ella, Rose tomó una larga bocanada sintiendo quemazón en los ojos.

— No, no es justo que deje a un niño sin padre… —sus primas soltaron un gemido mientras Rose bajaba la cabeza, sí, no era justo aquella, no podía ser tan egoísta, aunque lo amara, simplemente no podía.

— Qué… —fue lo único que pudo articular Lily. Dominique traía el ceño claramente fruncido.

— Esa no me la creo —Ambas voltearon a su dirección en busca de una explicación a lo que Dominique había soltado—. ¡Es Amanda de quien hablamos! ¡Por favor, ya olvidaron las cosas que hacían en la escuela! Está mintiendo, siempre quiso a Scorpius para ella.

— Sí pero… ¿Fingir un embarazo? Eso ya es mucho. Creo que es obvio que no conoce límites.

— Nunca lo hizo Lily, se acostumbró a tener a todos bajo sus pies.

— Amanda puede ser muchas cosas pero nunca mentiría a tales extremos, ¿Por qué razón lo haría? —Dominique comenzaba a irritarse ante la ceguera de su prima, la verdad estaba ahí frente a sus narices, sólo era cuestión de juntar las cartas y saber el por qué.

— Eso es algo que tenemos que averiguar —puntualizó Lily.

Rose soltó un gruñido. Sabía que ellas no se darían por vencidas.

— Tienes razón Rose, seré su dama de honor —sonrió taimadamente Dominique seguida por Lily. Descubrirían a Amanda porque lo harían.

OOO

No sabía que era más incomodo, tener que ir a la casa de Amanda donde ensayaría y haría pruebas de vestido junto con las demás damas de honor y la madre de ella o saber que lo vería en la cena.

Como deseó que ese día le doliera el estomago o que tuviera una buena excusa para poder faltar al ensayo, sin embargo así no ocurrieron las cosas.

Al cuarto para las dos de la tarde, sus primas ya estaban afuera esperándola para llevarla a la mansión de Amanda, sí, su familia se jactaba de dinero y lujos, esa era una de las razones por las que era popular en la escuela además de tener clase, buena educación y una familia de lo más influyente.

Cuando Rose abandonaba su casa no dejó pasar las sonrisas demasiado taimadas que se traían en el rostro sus primas. Fuera lo que fuera no era bueno así que mejor les ponía un alto, ellas tampoco medían sus acciones.

— Lo que sea que estén tramando paren —dijo Rose en el instante que se subió al auto, Dominique roló los ojos y Lily soltó varias carcajadas.

— Rose, Rose, Rose —chistó Lily negando su cabeza—. No haremos nada malo o al menos nada que no se merece.

— Chicas, por favor. Amanda no es una mala persona, se que en el fondo no lo es…

— Tal vez muy en el fondo, a un nivel más pequeño que una partícula si lo quieres científicamente —dijo sarcásticamente Lily, Rose la fulminó con la mirada.

— De acuerdo, es tiempo para que dejen de decir cosas malas sobre ella —Dominique frunció el ceño, era increíble que alguien fuera tan inocente como Rose.

— Suficiente Rose. Más bien es tiempo para que te des cuenta que clase de persona es Amanda. Estuviste dos años fuera de Londres y las cosas han cambiado, no puedes seguir creyendo sus mentiras. Sí no vas a hacer nada al respecto, nosotras sí. Ella te lastimó al igual que Scorpius pero creo más en la inocencia de él que en la de ella y no es justo que abandones a quién has estado enamorada prácticamente la mitad de tu vida por una estúpida farsa. ¡Ella no está embarazada! —zarandeó a Rose por los hombros. La pelirroja no decía ni una palabra, estaba bastante choqueada como para reaccionar, pero es que era muy difícil de creerlo, le era prácticamente imposible.

— Somos tus primas, tus mejores amigas y más que eso, como hermanas… sabes que nosotras no mentimos… y si algo anda mal lo decimos… nos gusta defendernos entre nosotras… Es cierto lo que te decimos ¿Por qué dudas? Nos conoces desde que estamos en pañales y Amanda la conoces desde los 15 —-Rose tomó una larga bocanada de aire cansinamente.

— Sí me permites decir, si de alguien Scorpius está enamorado esa eres tú. Estuvo viniendo a la madriguera los fines de semana a comer con la familia y de paso nos decía algunas notica sobre ti ¿No es suficiente eso? —Dominique la miró compasivamente, era claro que Rose sufría y que su orgullo no dejaba verle en claro quién era el verdadero culpable.

— Pero eso no quita el hecho que me haya engañado con Amanda… —dijo en un hilo de voz, sus ojos comenzaban a escocerle y sabía que muy pronto se echaría a llorar.

— ¿Y sí Amanda lo forzó? Quizás no estaban en sus cinco sentidos cuando ocurrió —inquirió Lily, Dominique arqueó una ceja y después abrazó a Rose quién ya estaba hecha un mar de lágrimas.

— Tranquila Rose, tranquila —decía al mismo tiempo que mimaba su espalda— Le daremos su merecido, prometo que todo saldrá a la luz y podrás ser feliz con Scorpius de nuevo —Rose gimió en su hombro.

N/A: Me encanta, me encanta, me encanta la idea que se me vino a la mente. Bueno ya la tenía desde hace un par de meses escrita en una libreta pero le di un breve giro, principalmente le cambié los personajes principales, tenía en mente a Lily y a Lyssander, pero estos personajes no tienen tanta demanda como Rose y Scorpius. Además tenía planeado empezarlo desde el día de la boda pero mejor dejé las cosas que empezaran desde el principio. Esto se suponía que era un mini fic muy corto de un capitulo pero hasta el momento llevo 10 paginas en Word y eso es más que impresionante. Estoy inspirada con este fic.

Este capitulo ha sido corregido con la ayuda de Emmie Gin.

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Buen marzo se empieza con nuevo fic. Espero que les guste la primera parte por que la segunda y si es que me sale una tercera parte estarán mucho mejor. La segunda parte será sorprendente, conocerán a Amanda y sus planes. Por mientras estarían encantada si dejaras un review, de verdad que sí ;)

Hasta pronto y buen inicio de mes.