SERIE: COMO UNA CANCION

(presentado en la GF 2011)

CANCIÓN # 1: GITANA

¡Aprovéchame!...
Que si llegué ayer me puedo ir mañana
…yo soy Gitana.
(Shakira)

¿A dónde vas ahora pequeña? Desde que te conozco no has parado.
Primero Chicago, luego Londres. New York, Florida.
¡Una mina!... Vaya barbaridad.
Y luego yo soy el vagabundo ¿Qué voy a hacer contigo?
¿Y si te quedas quieta un momento? Solo un momento querida mía, para poder disfrutar de tu presencia, de tu voz, de tu mirada…
A veces me pregunto de qué huyes… de quien huyes. Solo espero que no sea de mí.
De mí, que te quiero tanto.
De él tampoco, porque él ha hecho su vida ya; se ha establecido y rutila en ese firmamento que cubre un mundo al que nosotros dos, simplemente no pertenecemos.
Lo sabes ¿verdad? Sí; ahora sé que lo sabes, siempre lo supiste. Tú no ibas a encajar.
Porque tú eres así, así como las flores del bosque que no pueden controlar su color ni su aroma.
Como la hierba que no puede controlar moverse al son del viento.
Eres así tan tú que no puedes evitarlo, porque no sabes usar antifaces, ni disfraces.
Pero no, tú no huyes de nada ni de nadie. Sólo sigues el ritmo de tu vida, sigues tu vuelo por donde te lleve el viento.
¡Eres libre! Y yo que contribuí a ello, no puedo quejarme de que lo seas.

A veces me preguntan que habría sido de ti sin mí.
Pero yo me pregunto ¿qué habría sido de mi sin ti? Querida mía.
Aunque sé que no perteneces aquí, que no perteneces a mi lado. Que eres un ave de paso, que va y que viene a su antojo… yo solo te espero.
Yo, que fui libre como el viento, ahora soy sedentario y paciente. Porque siempre vuelves.
Siempre vuelves y yo te espero.
Alguna vez pensé en detenerte; en orillarte a detener tu caminar ¡Qué estúpido!

Tú, que no eres terrena, que eres como un ángel que solamente parece haber nacido para llevar consuelo y felicidad a todo el que la conoce.
Tú, que eres un rayo de sol, tu no caminas ¡Tu vuelas! Y eso, es imposible detenerlo.
Tu vida es esta, he llegado a pensar que tu misión en la vida es ir por el mundo, aclarándoles la vida a las personas, haciéndoles las cosas más fáciles. Enseñándoles a vivir de verdad.
Y te vas de nuevo, tan liviana como si jamás hubieras sufrido, como si no llevaras nada que te pesara en el alma. Como si cada día despertaras nueva y rehecha, para continuar andando y viviendo, dando y recibiendo, enseñando y aprendiendo…

A veces quisiera acompañarte, caminar contigo, vagar contigo, vivir contigo cada lugar, cada experiencia… pero mi tiempo ya no es el tuyo y tu vida y la mía, aunque me duela admitirlo, ya tienen derroteros diferentes.
Yo me he convertido en el guardián de esta familia y tú; tú sigues siendo un ave, pequeña ¡Y quiero verte volar alto… muy alto!

Hoy ya no estás aquí, pero no lo lamento porque sé que pronto volverás y yo voy a esperarte; aquí, en este mismo sitio donde me has dejado. Aquí, seré el árbol que inmutable espera a su primavera para que lo llene de color otra vez.
La próxima vez que vuelvas, recuérdame llevarte a la casa de campo. Hace mucho que no vamos allí.
Necesito un lugar donde pueda estar a solas con tu risa, con tu voz, con tu mirada, con tu presencia; porque luego te vas tan pronto como has llegado y yo no he tenido suficiente… Pero es que no. Jamás es suficiente.

¡Vuela mi ave! Vuela alto por donde te guíen tus alas; solo no olvides que yo estoy aquí esperando a que vuelvas.
Porque volverás ¿verdad?

Sí. Siempre vuelves y yo te espero.

Mi pequeña gitana…