Prefacio
No será la vida perfecta, no será el hombre perfecto, no será la casa perfecta y no será lo que siempre he aspirado, pero algo puedo decir…
Amo mi vida cómo nadie tiene idea.
Basta con que Peeta me ame; basta con que Johanna, Glimmer y Clove-mis mejores amigas, estén conmigo en las buenas y en las malas; basta con que mi casa sea acogedora y que pueda tener un techo donde dormir y basta con que trabaje en lo que amo hacer, ser pediatra.
Le tengo que agradecer a Dios por todo lo que me ha dado y por todo lo que me va a dar, porque hoy me han dado una noticia que me va a dar una felicidad absoluta.
