Carlisle & la dulce de Esme pertenecer a Meyer obviamente!

Escribiendo un nuevo fic! Pero esta vez con pequeñas historias que no se relacionan. Tengo varias ideas y cosas escritas que no tenían correlación con otras así que pienso subir varias situaciones de estos dos juntos en diferentes momentos de su vida.

Espero les guste el primero! Es algo típico que todos han imaginado cuando se tiene a terrible hombre de marido.

PLEASE! Necesito sus comentarios para ser feliz! ¿Qué les parece la idea?

CELOS

CARLISLE POV

No podía creer que estuviéramos peleando por semejante tontería! Estábamos en el auto sin dirigirnos palabra! Ella nunca me hablaba cuando estaba enojada, pero sabía que explotaría en cualquier momento.

-Te dije que estaba actuando pero tú fuiste igual!

-Que querías que hiciera! Estaba por desmayarse! O eso creíamos!

-Solo quería que la llevaras en brazos! Por favor! Carlisle porque eres tan ciego!

-Sabes que no puedo evitarlo! Si alguien se encuentra mal como medico debo ir!

Lo que había ocurrido era fácil de explicar: estábamos saliendo del hospital apurados ya que Rose y Emmett se iban de viaje y queríamos llegar a despedirlos cuando una de las enfermeras se descompenso detrás de nosotros. No pude evitar ir a ver qué ocurría era mi obligación no podía dejarla en esas circunstancias. Al principio Esme no dijo nada, tome a la enfermera y la cargue en mis brazos, hasta ahora todo estaba bien a pesar de su cara típica de "no toques a Carlisle es solo mío". En ese momento Edward llego, yo estaba con la enfermera en una de las camillas dentro de la sala de emergencias, y en pocos segundos Esme entraba con cara de pocos amigos diciéndome que la dejara que teníamos que irnos urgente!

-Pero Esme! No ves!- le dije seriamente.

-Si veo! Veo que buenas actrices se está perdiendo Hollywood en este momento! Me voy al auto!

No podía creer que dijera eso enfrente de los 3 que estábamos en la sala. La enfermera me miro y me dijo que todo estaba bien que ya se sentía mejor y que podía irme justamente y eso fue lo que hice! Fui detrás de Esme y Edward que habían salido fuera del hospital y estaban entrando al auto.

Una vez que entramos y nos sentamos le pregunte con cara de pocos amigos -Esme ¿me puedes explicar que fue eso?- ella por supuesto no me respondía. Por lo que me dirigí a mi hijo.

-¿Edward? – ya empezaba a entender todo - ¿Era mentira verdad?- Edward me miro riendo. –Claro que era mentira! El 50 % de las cosas que te hacen hacer las enfermeras son mentira Carlisle.- me dijo. Yo lo mire mientras le decía con mi mente que callara y no siguiera tirando más leña al fuego! Y siguió riendo. Esme estaba furiosa!

Afortunadamente logramos despedirnos de Emmett y Rose en el aeropuerto, no quería ni imaginarme si encima de todo hubiésemos llegado tarde. Edward decidió bajarse en la casa de Bella, se quedaría con para ver una película y disfrutar de la noche, por lo que me quede solo con Esme de camino a casa.

Coloque mi mano en una de sus piernas en un intento de reconcilia mentó pero no obtenía respuesta.

-¿no piensas hablarme? Oh Esme vamos! Si quieres que te pida perdón te pido perdón ¿listo?... Esme…

-¿Qué?

-como que que! Me estás haciendo una broma!?

-No te estoy haciendo ninguna broma!

-Entonces respóndeme! –Estaba volviéndome loco! Cuando se ponía así no había forma de entenderla.

-¿qué quieres que te responda!?

-Bueno basta me canse! Seguí conduciendo con la mirada fija en el camino tratando de ignorarla no le dije mas nada, si no quería hablar así seria no hablaríamos. Ella solo seguía sentada a mi lado mostrando los mismos síntomas que una piedra.

Llegamos a casa donde solamente estaba Alice y Jasper. Esme entro los saludo y subió a nuestra habitación. Yo me quede hablando con los chicos, les conté lo que había pasado ya que se habían dado cuenta por la cara de Esme, me dijeron que dejara las cosas como estaban que caería solita. Alice por supuesto sabía que pasaría, pero no me lo quiso decir completamente. Y eso hice, dejar las cosas como estaban a pesar que odiaba estar "peleado" con Esme. Subí a la habitación, ella estaba en el balcón cambiando unas macetas de lugar, como no quería molestarla me fui a tomar un baño seguramente así dejándola sola se le pasaría el enojo.

Después de varios minutos salí de ducharme, Esme estaba recostada en la cama leyendo uno de sus libros, busque la bata de raso que había dejado arriba de una de las sillas y me cambie. Esme ni me miraba a pesar que quería llamar su atención. Decidí acostarme a su lado a intentar leer esperando a que Esme dijera algo, y nada, nada, seguía sin decir nada minutos y minutos, yo ya estaba sacado, para todos era el hombre más paciente del mundo pero con ella era diferente Esme revolucionaba mi vida asique cuando estuve a punto de hablarle vi que se acercaba a mí. Recostó su cabeza en mi pecho y yo la abrace con uno de mis brazos tiernamente, por fin se había rendido.

–Que eres testaruda amor mío- le dije riéndome. Deposite un dulce beso en su cabello acaramelado y sin decir nada Esme levanto su rostro para besarme, uno, dos, tres, muchos hermosos besos.

– Soy una tonta - dijo apenada. – tú eres muy bueno y eso te juega en contra a veces, perdóname- Estaba arrepentida y a mi ya que me importaba! después de los besos que me había dado!

– No eres tonta! Eres una celosa sin control!- Esme sonrió muestras acariciaba mi pecho con una de sus manos.

– Imagínate a un hombre cualquiera alzándome como tú lo hiciste con ella!- me dijo. Y si tenía razón yo hubiese actuado de la misma forma.

– Mejor no lo imagino, ni quiero imaginármelo, amor prometo estudiar mejor la situación antes de actuar, pero bueno vamos soy doctor.

– Eso lo entiendo, perdóname, solo que de ahora en mas ni te acercaras a esa mujerzuela y con eso me harás feliz- Ella besaba mi cuello mientras soltaba cada una de las palabras, y yo caía tan rápidamente como un niño asentando mientras sonreía deleitándome con sus besos.

– No te preocupes la llevare a Hollywood para ver si consigue algún buen papel ¿quieres?- Empezamos a reírnos mientras miraba al amor de mi vida y no paraba de besarla, la amaba, nos amábamos, era imposible pasar mucho tiempo sin hablarnos, la necesitaba y me necesitaba, no había dudas de eso.

.