Cuando Zabuza me encontró jadeando en aquel cuarto "sepultado" me pregunto ¿qué sucedió?

"Un Genjutsu la protegía" le respondí, nuestro blanco estaba muerto y el trabajo hecho, me saco de aquel cuarto que el llamo "cursi", no era más que un infierno para mí.

Muñecas hasta donde alcanza la vista, decenas... no, cientos de ojos mirándome, ojos sin vida, fríos y tétricos, a donde fuera que mirara, a su lado un muñeca bajo su brazo, mirándome fijamente, como si conociera mis intenciones, en las repisas decenas de ellas riéndose mi tembloroso cuerpo.

"Haku"…escuche mi nombre en medio de la noche, voltee y la vi, idéntica a mi madre, su de color blanco pálido como la nieve y cabello obscuro como la noche, quería correr…pero de hacerlo… no le sería más útil a Zabuza… reuní mis fuerzas y mate a mi blanco, no sin que antes esta me arrojase la muñeca en sus brazos.

Retrocedí del miedo, tropecé con un estante y decenas más cayeron sobre mí, el aliento se me escapaba, mi cuerpo no respondía, mi piel me ardía, cerré mis ojos, ahogue mis gritos y sentí que me desvanecía hasta que su voz me salvo.

Patético, yo, su mejor herramienta… se quiebra ante una simple muñeca, sin embargo por el hecho de estar a su lado, no importa si tenga entrar de nuevo a un infierno similar o peor, ahogare mis gritos, contendré mis espasmos y calmare mi corazón para serle útil en ese momento… y una vez que todo termine, podre desfallecer y cerrar mis ojos con tranquilidad, sabiendo que él está a mi lado…

Numero de palabras: 267

Disclaimer: Naruto es propiedad de Kishimoto, esta historia es hecha con el puro propósito de entretener.

Este fic Participa en el reto Fobias del Foro La Aldea Oculta entre las Hojas

Pediofobia:Así se llama la fobia a las muñecas de cualquier tipo, no solamente las que están diseñadas con intención de causarlo