Nathaniel intento evitarlo, lo hizo con todas sus fuerzas hasta que sus ojos comenzaron a lagrimear, sabía lo que podía significar el hacerlo y más en presencia del director quien justo ese día había decidido presenciar la clase. Ni hablar de realizar tal acto con Miss Mendeleiev presente quien lo tenía en la mira desde la última vez que había interrumpido su clase. Era inevitable, ya que mientras más intentaba frenar aquello las consecuencias serían mayores. Se resigno, no pudo resistir un segundo más y finalmente se dejó llevar.

Chloé lo imitó sin siquiera resistirse, era bien sabido para todos, menos para el despistado de Nath que la vista de la rubia se situaba sobre el chico por lo menos tres veces al día, por lo que era comprensible también que no tuviera reparos en caer en ello. Sabrina quien estaba observándola tuvo la precaución de cubrir su boca, sabiendo lo que iba a ocurrir si no lo hacía, de nada sirvió ya que aquello fue imparable.

Max caminaba por la cuerda floja del amor, era su primera vez y aunque sabía que aquella pelirroja era la mayor aliada de Chloé no pudo evitar el posarsu mirada sobre ella, terminando rendido ante aquel mal. Kim miraba hacia la ventana entreabierta imaginando que si la lluvia llegaba más temprano esa tarde la competencia de básquet se cancelaria, más fue tan grande su mala suerte que al voltear se encontró con aquello de frente y eso tomó una víctima más por lo que sin tomar un recaudo siguió esparciendo aquella plaga.

Iván, lo hizo con Mylène como si estuviesen sincronizados, no podríamos afirmar quien cayó primero en el encantamiento. Rose quien suspiraba admirando a la pareja no pudo librarse de aquello, cuando ella lo obtuvo Juleka la siguió.

La clase acabo cuando Damocles cayó bajo aquel hipnótico mal, Alix quien se hallaba distraída tampoco pudo lograr escapar de aquello. Nino y Alya se observaron, sonrieron entregándose a el contagio.

Marinette corrió a la salida cuando la campana anunció el final de clases ya que no quería hacer esperar a su novio, Adrien la siguió puesto que ella había olvidado su bolso. El sonido característico debió advertirle que aquello había llegado a Adrien, sin embargo ella al verlo ya no pudo escapar. Cubrió su boca haciendo un armonioso sonido, Luka sonrió abrazándola e imitando aquel contagioso mal.

Al acabar beso sus labios; —¿Sabías que no hay nada más contagioso que un bostezo?

Ella rió levemente abrazándose a su costado; —Creeme, puedo darme una idea.


Me gustaría que tuviesen una idea de las veces que bostece mientras escribía esto, pero claro de seguro fue porque sabía de qué se trataba. Nunca imaginé a tantos personajes bostezar y creo que no fue bueno escribir esto mientras estaba trabajando… pero no pude evitarlo.