¡Bienvenidos sean todos a mi historia! Es la primera de las (espero muchas) que pienso escribir y publicar, como lectora profesional (?) he decidido probar suerte como escritora en forma de contribuir con esta página que tantas alegrías de ha dado. Desde ya gracias por leerme.
Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, yo solo deseo tomar sus personajes prestados para el entretenimiento, así como la historia de Kaichou wa maid-sama es propiedad de Hiro fujiwara, esta no es una adaptación de la historia, solo me he inspirado en ella.
Esta historia va dedicada a todos los escritores de SasuHina! Muchas gracias a todos, los amo :3
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Chapter 1
-Te lo digo, no ha sido nada- dijo Kiba por enésima vez
-En serio kiba-kun, muchas gracias por llevarme a casa ayer, de no ser por ti jamás habría llegado a tiempo- Hinata, mirando hacia el suelo con una expresión un tanto preocupada, siguió esperando a su mejor amigo mientras éste sacaba sus libros de su casillero.
-Lo entiendo Miss "te debo la vida Kiba-kun", pero no necesitas agradecerme todo el tiempo, haría todo lo que este en mis manos para ayudarte, siempre- respondió mientras la miraba serio y cerraba el casillero.- Ahora vamos andando, que ya empezara la clase- lo dijo cambiando rápidamente a una expresión un tanto divertida y empezó a caminar seguido por una tímida Hinata que en sus adentros seguía agradeciendo.
¿Que no necesitaba agradecerle?- pensaba Hinata mientras avanzaba por el largo pasillo- A veces envidiaba la tranquilidad con que su mejor amigo tomaba las cosas.
Ayer había ido a la casa de kiba a terminar un trabajo para la clase de literatura, no era tan difícil, solo un simple resumen sobre un libro que debían de leer.
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Blash back
Lo había esperado a que termine con sus prácticas de futbol, el castaño era una persona muy activa así que no es de sorprenderse que este en un club de deportes, siempre era muy hablador pero a la vez muy amable, su primer día en el instituto Kiba fue el primero en hablarle y desde el principio le transmitió confianza, se hicieron amigos rápidamente y desde entonces le confiaba todo, era su mejor amigo y no se imaginaba que sería de ella sin él.
Una vez terminada la práctica no tardaron mucho en llegar a la casa de Kiba, ya que este tenía una motocicleta, pero su rapidez se terminó al llegar. Nunca espero que un trabajo les llevara tanto tiempo y sin darse cuenta, eran las 7:00 pm y el cielo ya se encontraba oscuro.
La alegría de haber terminado la tarea no le duro mucho, desesperada guardo sus cosas lo más rápido que pudo, bajo la mirada asustada de su compañero, que no necesito preguntar la razón de su prisa una vez que vio el reloj.
-Tranquila Hinata, puedes decirle a tu tío que no caminaras hasta casa sola, yo te llevo – Dijo el castaño con una sonrisa de costado mientras se ponía de pie y le tendía una mano para que pueda levantarse.
Poco a poco Hinata fue recuperando la calma y gracias al aventón que le ofreció su amigo fue capaz de llegar a casa sin que su tío mande a alguien a buscarla, sin que lo mande a…él.
Fin blash back
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Al llegar a la clase vio que ya todos sus compañeros se encontraban esperando al profesor, un poco cohibida, siguió a Kiba hasta sus asientos, se sentaban siempre juntos después de todo. Justo cuando se sentaron apareció el profesor Asuma, encantado de empezar su clase de Historia, genial para dormirse pensaron algunos, genial para perderme en mis pensamientos pensó Hinata a la vez que dirigía su mirada hacia la ventana que daba al patio del instituto.
Tan pronto el profesor empezó a hablar Hinata no pudo evitar pensar en cómo cambio todo, el término de su vieja vida y el inicio de la nueva.
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Con sus 15 años Hinata Hyuga, una chica de azules cabellos y ojos color plata, podía pensar que lo tenía todo. Sus padres se amaban y llevaban un estilo de vida bastante cómodo (para no decir que eran ricos) una comodidad que se habían ganado a base de esfuerzo y que hoy disfrutaba toda la familia, eran tan solo cuatro miembros, sus padres, su hermanita pequeña y ella.
Vivian en Inglaterra, aunque eran de origen japonés, se habían mudado por negocios de su padre un año después del nacimiento de su hermana, tenían una casa parecida a una mansión con un jardín lleno de árboles y flores que Hinata y su madre habían plantado, ambas adoraban las plantas y mantener ese jardín era más un pasatiempo que una obligación. Su pequeña hermana tenía el pelo castaño y aunque no era muy parecida a ella compartía sus ojos color plata, se llamaba Hanabi y tenía diez años, aunque ésta no era muy amante de las flores y los jardines, disfrutaba observarlas mientras regaban las plantas, las acomodaban de un lugar a otro o plantaban nuevas.
Su padre era un empresario muy estricto, no aceptaba menos que la excelencia por parte de ella, pero la peliazul sabía que era de esa forma porque quería que de lo mejor de sí misma, sabía que él amaba a su familia más que nada en el mundo y ella sentía lo mismo.
Los amaba y es por eso que su mundo se cayó a pedazos el día del accidente, el día que perdió a sus padres.
Todo paso en un abrir y cerrar de ojos, sus padres iban camino a una reunión de negocios, habían ido a cientas de esas reuniones y siempre volvían sin ningún rasguño, pero esta vez ya no iban a volver. Ko, el asistente de su padre, fue el encargado de darle la noticia, desesperada pensó que eso no podía estar pasando ¿qué harían su hermana y ella?
Estaba tan destrozada que no presto mucha atención al resto de las cosas que le decía Ko, solo entendió que debían irse a vivir con su tío Hizashi, el hermano gemelo de su papa, un tio al que apenas recordaba, que vivía en Japón, que era el familiar más cercano que tenían y que con gusto las recibiría, así que hecha un mar de lágrimas se dirigió hacia Hanabi que aún no se recuperaba del choque emocional.
-Hanabi, lo siento, pero debemos irnos- dijo mientras la abrazaba y reunía fuerzas para continuar hablando- mamá… mamá y papá no regresaran y yo no puedo cuidar de nosotras sola, el tío Hizashi…estoy segura de que él nos cuidara- con una triste sonrisa y los ojos llenos de lágrimas intento calmar a su hermanita y sin recordar más detalles se vio sentada en un avión camino a Japón.
Al llegar al aeropuerto de Japón se sintió descolocada, todo era diferente y sentía que cada vez extrañaba más su hogar pero eso cambio en cuanto vio a su tío esperando por ellas, lo reconoció aun cuando estaba rodeado de cientos de personas, físicamente era igual a su padre aunque se veía como un hombre mucho más relajado y tranquilo, él también las reconoció enseguida, después de todo los ojos color plata eran una característica de la familia Hyuga.
-Hinata! Hanabi!- corrió hacia ellas y las abrazo tan pronto llego a donde se encontraban.
Hinata nunca espero que alguien las recibiría con tanto cariño, ella no recordaba mucho sobre su tio Hizashi ya que lo conoció cuando apenas era una niña y luego no lo había vuelto a ver pero aparentemente el si las conocía muy bien ,cerró los ojos y dejo que las lágrimas hagan acto de presencia nuevamente, por un momento se sintió agradecida de tener a algún familiar que les brinde apoyo en esta situación tan horrible, por un momento sintió esperanzas mientras su tío la abrazaba, pero fue solo por un momento. Al abrir los ojos Hinata vio que alguien más estaba detrás de su tío, un joven alto de largos cabellos color marrón, se veía como si fuera unos pocos años mayor que ella y por el color de sus ojos dedujo que era su familiar, pero fue solo por el color, ya que su mirada expresaba…odio?
Poco a poco su tío las fue soltando y mientras, ella seguía observando al joven que se hallaba detrás, nunca antes nadie la había mirado de esa forma, sintió miedo y lo reflejo en su rostro, causando una sonrisa un tanto perversa en el joven.
-Soy Hizashi, el hermano de su padre- dijo su tío al ver la mirada de Hinata, ya que pensó que su susto se debía al repentino abrazo.-Y él es mi hijo, Neji. De verdad siento tanto lo que paso, pero quiero que sepan que las apoyaremos en todo lo que necesiten- Hinata confiaba en las palabras de su tío pero algo le decía que su primo no pensaba igual y con el tiempo comprobará que no se equivocaba.
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El sonido de un timbre y el escándalo de sus compañeros la hicieron despertar de su mundo.
-Quiero que lean las páginas 50 a la 82 para la siguiente clase y no se olviden de que tendremos un examen dentro de dos semanas- dijo el profesor mientras salía y sus compañeros lo seguían entusiasmados porque empezaba el receso.
Lo había vuelto a hacer, no era la primera vez que pensaba en lo mismo, había pasado casi un año y todavía… todavía esos recuerdos seguían invadiendo su mente sin que ella pudiera hacer nada.
-Oi Hinata, nos vamos o qué? – Le pregunto Kiba desde la puerta del salón. Juntó sus cosas lo más rápido que pudo sin preocuparse de cerrar su mochila y casi corriendo se dirigió hacia su mejor amigo hasta que vio a alguien entrometerse en su camino, lamentablemente no era muy buena evitando accidentes así que termino chocando con esa persona y en consecuencia todas sus cosas cayeron al suelo.
- Tsk, evita correr en los salones y pasillos - De todas las personas a quienes podía atropellar había atropellado al presidente del consejo de estudiantes, Sasuke Uchiha, alto y de espalda ancha, de cabellos color azabache y ojos negros como el carbón, era el joven más popular de todo el instituto y también el menos agradable, tal vez incluso podía agregar que hasta daba un poco de miedo.- Y junta todas tus cosas antes de salir- agregó con una mirada tan fría que Hinata sintió que se había paralizado.
- Lo..lo siento Uchiha-san, no volverá a pasar- dijo la Hyuga mirando al suelo y con las mejillas teñidas de un suave color rosa por la vergüenza, ahora podía decir con seguridad que le daba miedo. El joven solo la observo un tanto enojado.
-"Joder, justo cuando tengo tanto trabajo en el consejo tengo que perder tiempo en estas cosas"- y sin agregar nada más salió del salón.
- Ya Hina- el castaño, quien fue testigo de la escena, caminaba a paso lento hacia su amiga. - no te preocupes ya sabes que Sasuke se la pasa regañando a todo el mundo- dijo con una sonrisa, dándose cuenta de que su amiga todavía estaba preocupada por lo que pasó y antes de que ésta pueda reaccionar se agachó para juntar todas las cosas, guardarlas en la mochila y luego llevársela a los hombros – Vamos.-
- Hai, gracias Kiba-kun- respondió mientras en sus labios se asomaba una pequeña sonrisa de agradecimiento y juntos se dirigían al patio.
"Sasuke Uchiha"- pensó a la vez que avanzaba, todavía avergonzada, había hecho el ridículo ante una persona tan importante, en verdad debía hacer algo con su torpeza, no quería ganarse más problemas.
Y así fue como el resto de la semana continuo tranquilamente, no sería hasta el viernes que Sasuke Uchiha se dirigiría hacia un lugar que desataría un cambio brusco en su vida y en la de Hinata.
Era un viernes por la tarde, el tan popular Sasuke Uchiha "heredero de la fortuna de las empresas Uchiha/presidente del consejo de estudiantes/el más codiciado por todas/me importa una mierda lo último" estaba buscando un lugar tranquilo en el cual pueda descansar de todas esas fans que lo perseguían día y noche para tener una cita con él.
Se había alejado bastante de Konoha ya, era eso lo que necesitaba, un lugar alejado. En las afueras de la ciudad visualizo un maid café al que entró, sintiendo algo de curiosidad por el lugar descubrió que no era muy espacioso, pero cabían unas 8 mesas, todas perfectamente alineadas, hechas de madera y cubiertas con manteles de diferentes colores, todos en tonos pasteles, aparte contaban con una pequeña terraza en la que entraban 3 mesas más.
Decidió permanecer en la planta baja y se sentó en una mesa que estaba al lado de una de las ventanas, éstas estaban rodeadas de blancas cortinas, lo que permitía que una gran cantidad de luz entre al local.
Sin mucho interés tomó un menú que se encontraba ya sobre la mesa y empezó a hojearlo.
-" Tsk, demasiados dulces, pero creo que necesito un café o me dormiré aquí mismo"- pensó, ser el presidente realmente era exhaustivo después de todo, tenía demasiado trabajo y en el consejo había muy pocas personas que hacían su trabajo como debían.
Justo cuando dejó de mirar el menú vio unos largos cabellos azules moverse enfrente de él y giró la cabeza con curiosidad hacia la persona que los poseía.
-Interesante- dijo un tanto sorprendido más para sí mismo que para alguien más.
Hinata, quien con un lindo traje de maid había terminado de tomar un pedido, no se imaginaba que sus días tranquilos se habían terminado.
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Antes que nada quiero pedirles disculpas por cualquier error ortográfico que pueda haber TnT soy una principiante a la hora de escribir, así que estaría de verdad muy agradecida si deciden ayudarme con sus comentarios :3
Sé que el capítulo es un poco corto, pero va siendo recién la introducción.
Gracias por leer hasta el final y espero que me sigan en este proyecto! Un abrazo :)
