Esto es lo que pasa cuando es la una de la madrugada, no puedo dormirme y no tengo internet.
Voy a irme al rincón a pensar en lo que he hecho.
Disclaimer: One Piece no me pertenece. Guardemos un minuto de silencio en agradecimiento por este hecho.
Advertencia: Posibles spoilers de Punk Hazard.
El verdadero enemigo
Trafalgar Law jadeaba pesadamente, con el rostro y buena parte del cuerpo ensangrentado y lleno de golpes, su nodachi, desenvainada y aun en alto debido al último ataque que había ejecutado, sostenida en la mano derecha y en la izquierda la vaina de su fiel compañera.
A escasos metros de distancia yacía, tendido en el suelo, Donquixote Doflamingo, igualmente ensangrentado y cubierto de golpes pero, a diferencia de Law, derrotado.
Por fin había terminado todo.
Envaino su arma y se disponía a hacer el comentario ingenioso que llevaba años preparando para aquella ocasión cuando comenzó a escuchar una risa. Una risa que ya conocía muy bien y que no debería estar escuchando, porque el hombre de quien era característica yacía medio inconsciente a sus pies y sus labios no se estaban moviendo.
La risa continuó y algo comenzó a moverse. No eran labios ni manos. Las gafas de sol de Donquixote Doflamingo se elevaron en el aire y se giraron para encararlo, todo el tiempo sin dejar de emitir aquella insufrible risa.
-Bah,- dijo Law,- llevo semanas con la tripulación de Sombrero de Paja, vas a tener que esforzarte más que eso.
Y las gafas casi se cayeron de la impresión mientras Law, sonriendo siniestramente, volvía a desenvainar su nodachi.
