Disclaimer: Nada en este fic me pertenece, los personajes son de G. R.R. Martin, las canciones de sus respectivos autores, etc.
Nightswimming – R.E.M
Sabía que era una locura, estaba arriesgando el todo por el todo, y probablemente se fuera sin nada, pero tenía que intentarlo, debía regresar a Dorne y no podía hacerlo con las manos vacías, no podría ver a su padre a la cara.
"Ojalá no tuviera que estar pasando por esto", pensó Quent, con amargura. No quería morir, quería regresar a casa, a Palosanto, donde había crecido, donde pasaba las noches tranquilas nadando en el mar, con Gerris y Cletus.
Nadar de noche merece una noche tranquila.
La foto en el tablero tomada hace años,
volteada para que el parabrisas la muestre,
todas las luces de la calle se revelan en la foto,
aún así es más clara.
Entonces todo era hermoso y sencillo, no debía preocuparse por reinas, dragones ni mercenarios, quería ser un caballero, pero uno que nunca fuera a la guerra, que nunca probara la sangre; "pero ahora Cletus está muerto", pensó Quent, borrando la sonrisa que se le había formado con los recuerdos.
Y aunque dolía, siguió recordando su infancia y adolescencia, cuando se escapaban de noche del castillo y corrían a la playa y se desnudaban ahí, metiéndose a nadar abrigados por las estrellas y la luna.
Olvidé mi camisa al borde del agua,
la luna está baja hoy.
Nadar de noche, merece una noche tranquila,
no creo que toda esta gente entienda
Quería sentir el agua besándole la piel, a ella nunca le importaba su aspecto físico, si su frente era muy amplia o sus labios muy gruesos, el agua lo amaba como a todos, le besaba y lo rodeaba con su cálido abrazo, a veces frío, dependiendo del tiempo.
Era muy emocionante, escapar sin que nadie lo supiera, escabullirse por las ventanas de su habitación, correr por los pasillos.
No es como años atrás,
el miedo a que te atrapen,
de desenfreno y agua,
no me pueden ver desnudo.
Estas cosas se van,
reemplazadas por el día a día
"Y hoy Cletus está muerto", se repitió el príncipe, apretando los puños; tenía una mezcla terrible de sentimientos en el pecho: dolor, impotencia, abandono; se sentía como un muchachito de nuevo, nadando de noche en el mar de Dorne, corriendo desnudo con sus amigos, "al menos aún tengo a Gerris", pensó Quentyn, mordiéndose el labio, ¿cuándo habían brotado las lágrimas?
Nadar de noche, recordando esa noche,
septiembre llegará pronto,
y yo estoy llorando por la luna…
¿Y qué si fueran dos
nadando lado a lado en órbita,
alrededor del sol más brillante?
Ese brillo, fuerte y eterno
no podría describir el nadar de noche.
Pero no debía llorar, no debía ser débil, no podía, su padre le había encomendado una misión…su padre, un hombre al que apenas veía, un hombre al que amaba sin motivo aparente, ¿y su padre le amaba también?, ¿sabía qué había en el corazón de su hijo, a quien tan pequeño había apartado de su lado?
Tú, creí que te conocía,
Tú, no te puedo juzgar,
Tú, creí que me conocías,
Al que sonríe calladamente debajo de mi aliento.
Nadar de noche…
"Estoy aquí, no hay vuelta atrás", recordó Quentyn, mirando hacia afuera, Meeren estaba en aparente calma, ignorante de lo que sucedería en unas cuantas horas, suspiró, "y si fallo…al menos tendré un recuerdo hermoso". Una noche tranquila, nadando con un amigo ya difunto y con Gerris, quien aún latía muy cerca, "él regresará", se repitió Quentyn, "a nadar en la noche, va a regresar".
La fotografía refleja
cada luz de la calle, un recuerdo.
Nadar de noche, merece una noche tranquila, merece una noche tranquila…
