Capítulo 1

Ok, hola lectores! Este es un fic que escribí hace poco y decidí publicarlo. El juego y los personajes son propiedad de Scott Cawthon, uno de los personajes (el cual los verdaderos fans lo descubrirán) y el fic si son de mi propiedad pero no tiene fines de lucro y solo la publico para compartir mi trabajo ewe.

-Ha…ha…ha-una respiración agitada se escuchaba de fondo así como pisadas metálicas que se acercaban por los pasillos, tanto del este como del oeste. Las pisadas eran lentas, pero eso desquiciaba aún más al guardia que se encontraba en su oficina.

Dicho guardia, con una mirada aterrorizada y cuerpo tembloroso, miró al reloj del pequeño aparato con el que checaba las no muy eficientes cámaras del maldito establecimiento.

5:00 A.M.

Una hora. Una jodida hora más y podría ser libre del infernal lugar que se suponía antes era un lugar maravilloso.

Con un miedo extraordinario y una ansiedad que era difícil controlar, el guardia no se decidía entre si checar las luces, cerrar las puertas o checar las cámaras. Pasos. Esos malditos pasos ¿Cómo se suponía que pensara rápido con esos monstruos poniéndolo tan tenso? ¿En serio esas cosas alegraban a los niños?

Decidió checar rápidamente las cámaras. En la cocina se escuchaba a alguien haciendo ruido con los sartenes. Chica, una gallina animatronica que más bien le parecía un pato, seguro hacia eso a propósito, aunque al principio pensaba que lo hacía por accidente. Cambió la cámara al almacén donde se encontraba Bonnie, ese conejo lavanda que siempre le daba mala espina. Cambió nuevamente la cámara, esta vez a la cueva de pirata donde pudo observar a Foxy, el zorro pirata, mirando a la cámara desde entre las cortinas. Asustado, el guardia bajó las cámaras y cerró ambas puertas al escuchar las risas de Freddy Fazbear, el oso y mascota de la pizzería. Ese oso sin duda alguna era al que más odiaba.

47% de la batería.

Con las dos puertas cerradas, el guardia pensó que estaría más seguro y se dio otra oportunidad para mirar las cámaras. La cámara que estaba a su lado izquierdo fue la primera que visualizó, no había nadie, más sin embargo…

-¡¿Q-QUÉ?!-gritó exaltado el guardia al mirar el cartel de la pared. Una imagen de Freddy solía postrarse ahí, pero ahora había una imagen de un oso aún más terrorífico. Bajó las cámaras y se llevó una gran horrible sorpresa. Un animatronico se encontraba ahí delante de él.

¿Cómo? Las puertas estaban cerradas, no había manera de que entrara. Era un oso, muy parecido a Freddy, pero este era dorado. Era un Freddy dorado. Sin poder pensar nada más, el animatronico le atacó.

-¡AHAH!-sonó un horrible grito.

-¡GAA!-gritó el guardia con terror absoluto, más sus gritos y llantos fueron silenciados casi instantáneamente. Sangre se hallaba un poco salpicada en el animatronico que parecía sin vida, con esos ojos vacíos y negros.

6:00 A.M. Otro trabajo bien hecho.

-.-.-.-

Era un día en el que los policías e investigadores estaban volviéndose locos. La pizzería que había abierto la compañía con el nombre de "Fazbear" tenía mucha mala fama, y hoy nuevamente se encontraba bajo otro caso.

El jefe de los detectives se encontraba realmente pensante. Abatido y sorprendido por tener que tratar con otro caso de la pizzería ya estaba comenzando a hacerse a la idea de renunciar a su trabajo ¿Qué rayos sucedía con esta pizzería? ¿Acaso estaba embrujada o poseída?

El jefe se quedó pensante ante su pregunta, pero se regañó a si mismo por pensar esas tonterías. Debía investigar lo que sucedía dentro del recinto, alguien debía ser sus ojos y averiguar lo que pasaba ahí durante la madrugada. Entonces vio a su más esplendida agente. Cindy James. Esa chica era buena en las investigaciones y los ayudaba a resolver casos a los que a veces no le encontraban ni pies ni cabeza. Con una mirada esperanzada decidió llamar a Cindy para un trabajo del que deseaba saliera con bien.

-¡Cindy!

-¿Me llamó usted, jefe?-preguntó la chica castaña con una coleta alta y de ojos color canela.

-Escucha, James-la chica puso una mirada de disgusto, no le gustaba que la llamaran por su apellido-necesito que hagas un trabajo que tal vez sea peligroso más sin embargo confío en que tu podrás hacerlo.

-Dígame, jefe.

-Necesito que trabajes como guardia en esta pizzería durante algunos días. Sé que tú podrás ayudarnos a resolver estos extraños casos de desapariciones.

-Pero jefe, ¿está seguro de que podré colarme en la pizzería?

-Te aseguro que te contratarán. Las empresas gastaron mucho en las animatronicos y desean que permanezcan seguros y en buenas condiciones, por lo que contratarán guardias para cuidarlos. Aunque haya habido una gran cantidad de casos conectados a este lugar no podemos cerrarlo hasta tener evidencias. Y no te preocupes, no estarás sola; escuché que un chico experto en el lugar siempre viene cuando nadie está cubriendo el puesto de guardia durante la noche.

-Jefe, si este chico a logrado salir del lugar a salvo, ¿por qué no han intentado preguntarle algo sobre el lugar?

-Créeme, lo hemos intentado, pero simplemente se niega a hablar sobre ello. Es por eso que te doy este trabajo a ti, la mejor agente que tengo.

-Um…-Cindy se puso pensante. El trabajo lo aceptaría, no había problema puesto que siempre hacía los trabajos que su jefe le pedía ya que esa era su vocación, pero el guardia que mencionó su jefe… ¿podía fiarse de él? Después de todo, era el único que había logrado y lograba regresar a su casa luego de su turno… ¿no?

-.-.-.-

-¡Mierda!-gritó un chico luego de colgar su celular con un notable enojo, casi lanzándolo contra la pared, pero no podía hacer tal estupidez. Mike Schmidt, un joven que tenía el peor trabajo del mundo sin duda alguna. Esa pizzería era un infierno, pero necesitaba el dinero. Sí, el dinero que ganaba no era mucho, pero él no tenía ni un mísero centavo y ese puesto era el único trabajo que había conseguido.

Era como una pesadilla viviente. Le habían llamado puesto que el guardia que recientemente habían encontrado había desaparecido. No, él sabía lo que en verdad les sucedía, pero era demasiado horrible, inexplicable y difícil de creer.

Pero realmente necesitaba el dinero. No tenía familiares que lo ayudaran, no había más trabajos en la ciudad, no podía mudarse y no tenía amigos que lo ayudasen ya que no era muy sociable.

-*RING*-sonó su celular de nuevo.

-¿Hola? ¿Chico, estás ahí?

-Hola, ¿Bueno?

-¡Ah! Se me había olvidado darte otra noticia…No estarás trabajando solo esta vez, alguien más fue contratado para trabajar contigo.

-…-no hubo respuesta alguna. Mike estaba sorprendido, con la mirada perdida mientras aún sostenía el celular.

-¿Chico? ¿Chico, hola? ¿Sigues ahí? ¿Alguien?... ¿Hola?-la llamada colgó luego de unos segundos.

Alguien más sufriría ese calvario con él.

-.-.-.-

3:00 P.M.

La pizzería estaba desolada a excepción de los animatronicos que ya se habían hecho a la idea de que además de los guardias nocturnos nadie iba a visitar el recinto durante mucho tiempo.

Freddy Fazbear, la mascota de la antes famosa pizzería, se encontraba mirando el reloj que estaba cerca del escenario. Volteó para mirar a sus compañeros y amigos.

Bonnie se encontraba afinando su guitarra, su objeto más preciado empatando con su corbata roja que siempre llevaba amarrada en un moño. Chica se encontraba en la cocina, a juzgar por el sonido que hacía, cocinando una de sus pizzas que tanto le encantaban a todos, y Foxy…bueno, suponía que estaba en la cueva de pirata, casi nunca salía de ahí a menos que le llamasen.

Volvió a mirar el reloj el cual ahora marcaba las 3:12 P.M. El tiempo pasa algo rápido.

Se comenzaba a aburrir y por el ambiente que se encontraba, apostaba a que sus amigos también. Cuando todos hubiesen terminado lo que hacían, Freddy decidió llamarlos a una de sus "juntas".

-¿Qué sucede?-preguntó Bonnie colocando a su lado su guitarra. Normalmente las juntas eran para hablar sobre algo muy importante.

-Espera a que lleguen los otros dos-le dijo Freddy. Chica había ido a llamar a Foxy, y ahora los dos regresaban a donde sus amigos.

-¿Hay algo importante?-preguntó Foxy al llegar. Freddy negó levemente con la cabeza.

-No es algo de lo que haya que preocuparse, simplemente que…

-¿Últimamente ha habido un ambiente muy aburrido?-preguntaron al unísono sus tres amigos. El oso se quedó con una cara sorprendida. Chica, intuyendo los pensamientos de su compañero, habló.

-Era predecible, Freddy. El lugar es muy aburrido si no tenemos nada que hacer. Cuando la gente venía solía ser divertido. Esa esencia se ha perdido.

-Y digamos que asustar a los guardias comienza a perder el sentido-prosiguió Bonnie. Los 3 amigos del oso asintieron y este puso su mano en su mentón de manera pensante.

-Sí, lo sé, pero… no hay otra cosa que podamos hacer.

-¿Qué tal si solo hablamos con los guardias?-sugirió Chica luego de unos segundos en silencio. Freddy se sorprendió un poco por su sugerencia. Realmente no era una mala idea, valía la pena intentarlo, pero decidió tomar en cuenta las decisiones de sus otros amigos también.

-Yo concuerdo con ella, no debe ser tan malo. De todas formas no creo que nos puedan hacer nada malo-habló el zorro pirata.

-Creo que sí es una buena idea, pero ¿y si le dicen a las autoridades que estamos vivos?

-No creo que les vayan a creer.

-¿Cómo estás segura de eso, Chica?

-Bueno, porque… no lo sé, simplemente lo creo. Además, podríamos hacerlos jurar que no digan nada de nosotros.

-Pero ellos no confiarán, ¿o sí? Se aterran de nosotros-Bonnie parecía algo desanimado.

-Eso es porque lo único que hacemos es asustarlos-habló Foxy.

-Exacto-concluyó Chica.

-Bueno. Entonces creo que hemos llegado a un acuerdo. Hablaremos con el guardia de esta noche-todos asintieron ante lo dicho por el líder de su grupo-De acuerdo; fin de la junta. Pueden hacer lo que gusten y descansar para esta noche.

Los tres asintieron. Bonnie se había retirado para seguir con su guitarra, esta vez para tocar una canción, y Foxy se dirigía a la cueva de pirata como siempre acostumbraba. Chica miró a Freddy y puso una sonrisa alegre.

-Todo estará bien-había adivinado lo que su compañero pensaba. Se estaba preocupando por sus amigos sin recordar que son fuertes tanto ficica como mentalmente, y además, solo era un guardia.

-Gracias. Ahora ve a hacer algo que gustes en lo que cae la noche-Chica asintió y fue a donde su amigo zorro. Freddy suspiró.

Esta noche sería diferente.

-.-.-.-

-Al fin tengo la oportunidad…-una voz resonó en las sombras de una sala oscura. La figura de un oso animatronico que era difícil de distinguir observaba a los otros cuatro que rondaban por la pizzería.

Postró una expresión seria mientras analizaba lo que pasaba, o lo que pasaría.

Los cuatro animatronicos que solían ser amados, aquellos que se convirtieron en asesinos sin darse cuenta, ¿querían hacerse amigos del guardia de esta noche?

Sin duda eso no estaría bien para el "jefe", aquél que les dio vida para que obtuvieran una dichosa "justicia". Pero él sabía que los engañaba. "Él" quería venganza y solo usaba a los cuatro chicos como sus marionetas… irónicamente.

No podía juzgarlos, el mismo había sido su marioneta. Pero no más. Al fin tenía ante sus oscuros ojos una oportunidad para obtener lo que realmente necesitaban, tanto él como sus amigos, algo que su "jefe" no creía necesario más sin embargo era lo más esencial…

Ayuda.

Si desean preguntar, opinar o sugerirme algo pueden decírmelo a través de un review. Se los agradecería mucho y respondería las preguntas al principio de cada capítulo. Aceptare con gusto lo que me digan mientras no sea ofensivo o negativo.