PRÓLOGO
En aquel momento, su mundo se fue cuesta abajo. Se había aferrado a una existencia que debió desaparecer desde el momento mismo en que pisó la tierra. Ahora cargaba en sus brazos el cuerpo moribundo de una joven inocente, aquella joven cuya brillante presencia luchó por devolverle una pizca de vida a su rostro.
Egoísta. Egoísta era la palabra que lo describiese mejor.
Mirando el pálido rostro que tenía entre sus manos, su alma se desgarró en mil pedazos.
Queriendo llorar y no pudiendo, profirió un grito desgarrador hacia el cielo oscuro.
................Haría lo que fuera por devolverle la vida, ahora tal vez sería demasiado tarde...................
