Eh, volví.

Pareja: Lev x Yaku

Disclaimer: Este mango/animu le pertenece a Furudate Haruichi. La historia vino de locura.


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"Debes estar bromeando."

Cuando ya había pasado una hora, Yaku comenzó a preocuparse por la ausencia de su pareja.

El próximo As de Nekoma era demasiado impaciente (algo que a veces hacía enfadar a Yaku), incluso para llegar temprano a sus citas. Morisuke era preciso para la hora, pero el peliblanco siempre se encontraba esperándole. Una vez que se encontraban, corría para estrecharle entre sus brazos sin noción de la gente a su alrededor.

Su inusual tardanza indudablemente logró inquietar al ex libero. Sin embargo, a la milésima vez de mirar el reloj en su celular, una persona le sacó de sus pensamientos. Yaku examinó al individuo de pies a cabeza; posteriormente, se quedó boquiabierto al culminar.

La tacones azules eran sencillos pero lo que le quitó el aliento a Yaku fue seguir con la vista aquellas blanquecinas piernas. La falda que quedaba un poco más arriba de las rodillas y era del mismo azulino. Cuando llegó hasta la blusa blanca, la cabellera griseada no pasó desapercibida. A pesar de todo ese maquillaje que había embelesado a los transeúntes anteriores, era imposible para el más bajo no reconocer el rostro.

"¿Por qué?" fue lo único que pudo soltar Morisuke.

Quien hubiera añorado por cruzar palabras con la bella doncella, habría soltado un grito al escuchar la voz de Lev Haiba. "Era lo único que me entraba de mi hermana" comentó incomodo justo cuando un pie casi le fallaba debido a la poca experiencia con tacones. "Aunque este color es algo…"

"No, idiota." Los meses de pareja le habían enseñado a mantener la calma, pese a que a veces fallaba su autocontrol. "¿Por qué llevas la ropa de tu hermana?"

"La última vez que estábamos en mi casa, Yaku-san estaba tan embobado con Alisa alrededor." Expresó malhumorado estirando la falda. "Tenemos la misma cara así que creí que ahora solo me verías a mí."

Si no estuvieran entre una multitud que no entendía la situación, Yaku no habría dudado en golpearle. No podía creer que estaba hablando en serio. ¿Esta persona iba a convertirse en el arma especial de Nekoma? Vaya futuro le deparaba. "Deberías usar tu cerebro para algo más útil." Antes de que Lev hiciera una mueca de decepción, Yaku le tendió una mano embozando una sonrisa. "Bueno, démosles un buen uso a tus tonterías."

Con los ojos iluminándose y algo tambaleante, el Haiba menor corrió al lado de su pareja, para estrechar su mano con fuerza.

No podría negar que Alisa era una despampanante belleza, como una modelo que solo parecen existir en las revistas. No obstante, era casi como una ilusión y lo que buscaba Yaku era la realidad que tenía enfrente. Este excéntrico era de quién se había enamorado.

"¿Sabes, Yaku-san? De esta manera parezco tu madre. "

Por supuesto que tardaría mucho en decírselo.


Canción del día: MØ - Kamikaze

¡Gracias por leer, adiositos!