Oranqua18: ¡Saludos lectores/as y escritores/as de Fanfiction! De nuevo os traigo un drabble (aunque siempre pasan de las 100 palabras, es complicado T_T) Esta vez de nuestros queridos Dex Holders de Hoenn. Espero que les agrade.
"Pokemon" es propiedad de Nintendo y los personajes utilizados en este fic son propiedad de "Hidenori Kusaka" y "Yamamoto Satoshi"
© La imagen usada no es mía. La busqué en Google Imágenes y me gustó.
What if...
Ha pasado alrededor de un año desde la batalla entre Groudon y Kyogre. Sin embargo, parece haber sucedido ayer. Los recuerdos siguen demasiado vivos en mi cabeza y cada noche, cuando cierro los ojos, los revivo. Sobretodo esas cinco muertes que sucedieron: Steven, el antiguo campeón de Hoenn; Marge, miembro del Team Magma; Winona, líder de gimnasio de Ciudad Arborada y, por supuesto, mi mentora. Y por último, Wallace y Norman, mentor y padre de Ruby respectivamente. Ruby... él sin duda es quien peor lo está pasando.
Desde entonces, está distanciado y abstraído. Ya no participa en los concursos, de hecho, los ha abandonado por completo. Lo único que hace es encerrarse en el ex-gimnasio de su padre. Gimnasio que ahora es suyo. Me preguntaba porque había hecho todo eso, porque dejó de lado los concursos, porque aceptó el puesto cuando se lo ofrecieron. Y su respuesta fue la siguiente:
"Mi padre siempre quiso que lo heredara. Cumplir su deseo me hace sentir que su alma... descansa en paz. Además, así me siento más unido a él... aunque ya no este..."
Esas palabras fueron dichas con una sonrisa en el rostro. Sonrisa falsa. Pero no me importa. No me importa que el rostro de Ruby esté marcado por siempre por esa sonrisa. Yo estaré a su lado hasta que el tiempo cure nuestras heridas... y mucho más tiempo en adelante.
Oranqua18: ¡Gracias por leer! Bastante triste, ¿no creen? Pero no creo que pudiese ser de otra manera. Por suerte esto no ocurrió, si no el final de esa saga habría sido terriblemente triste. Y la idea de que Ruby recibiese la opción de ser líder de gimnasio me parece muy apta. Y que la aceptase para rememorar a su padre aun más. No se si pueden comprenderme. En fin, ¡gracias nuevamente! Y nos vemos otro día.
