Una vez que el sonido del avión despegando resonó por todo el aeropuerto, supe que ya era demasiado tarde…
¿Qué pasaría después de todo esto? ¿Después de todos estos meses que estuvimos juntos…? ¿De verdad todo alcanzaba su fin ahora…?
"¡Niño! ¿¡A dónde vas!?" Un guardia de seguridad gritó a lo lejos
Logré burlar la seguridad, ignorando este último comentario. Ya no me importaba meterme en problemas, ya no me importaba nada ahora que no tendría la oportunidad de verlo nuevamente…
Afortunadamente, el avión seguía tomando velocidad. Corrí con una velocidad sobrehumana, más rápido de lo que nunca antes hubiera imaginado poder hacerlo, simplemente para ver su rostro de adonis por última vez.
"¡Antonio!" Llamé, sin embargo él estaba dado vuelta, imposible verme
Avancé unos metros más con lágrimas deslizándose una tras otra por mi mejilla violentamente, ininterrumpidamente. Hasta que, finalmente, el avión comenzó a tomar vuelo.
Fue entonces cuando perdí toda esperanza.
"¡Antonio!" Grité entre gemidos y lágrimas de sufrimiento
Mi ángel entonces se dio vuelta, el vehículo estaba sólo a unos metros de altura, por lo que pude divisar esos ojos verde esmeralda entre tantas ventanas. El español sonrió una de esas brillantes y puras sonrisas, de las que hacían que mi corazón se derritiera, y me miró con su vista jade llena de ternura, como tantas otras veces en el pasado había hecho. Luego, hizo un gesto llevándose una mano a la cabeza y despegándola de esta última en señal de adiós, para finalizar todas sus acciones con un guiño. Después de eso, el avión se tornó una raya en el cielo.
Me abracé a mí mismo y me agaché, el dolor que asaltaba mi alma era insoportable, tanto que me debilitaba. Nunca antes había llorado tan amargamente, nunca antes había experimentado tanto dolor. Ese dolor que helaba la sangre en mis venas, hasta un punto en que dejaba de fluir y todo mi cuerpo se adormecía. Ese dolor que punzaba mis ojos con lágrimas que amenazaban con caer, era imposible resistirse, caerían de todas formas para humedecer con cálido líquido mi rostro. Ese dolor que oprimía mi pecho al punto en el que sentía que mi corazón iba a estallar, respiraba dificultosamente y gemidos escapaban de mi garganta en forma de exhalación. Ese dolor el cuál sé que nunca sanará, con el cual tendré que aprender a convivir día a día.
"¡Niño! ¡Te tengo!" El guardia me tomó del torso y me arrastró fuera de la pista, yo permanecí estoico
…Porque este definitivamente era el final…
*voz del muñequito de Saw* Hola de nuevo (?) Bueno... me pregunto por qué subí esto sin siquiera haber terminado el primer capítulo... Pero bien, ahora que terminaron de leer (espero que hayan sufrido, muajaja (?) quiero garantizarles algo: esta historia es un Hurt/Comfort, por lo que habrá muchos eventos depresivos más adelante, sólo una advertencia para aquellas que padezcan los desencadenantes como yo... Y por si se lo están preguntando, sí, esta historia es Spamano (duh) y será clasificada como M más adelante porque... bleh... ya saben. Also, también habrá algo de GerIta, sólo que... bueno... mejor no les espoileo más *risa maléfica de Inglaterra* (?). No sé si se habrán dado cuenta, pero este es mi primer Spamano luego de que ciertas amigas buenas me contagiaran... así que no me linchen si no interpreto sus personalidades bien. Disclaimer: Hetalia le pertenece al awesome Hidekaz Himaruya (más awesome que Prusia biatches (?)
Tchau,
~Piper
