Bajo una Luna de Sangre es un fan-fic sin ánimo de lucro cuyos personajes usados pertenecen al manga y anime de Rurouni Kenshin, que pertenece al mangaka Nobuhiro Watsuki.
Prólogo
Bajo una Luna de Sangre
Abrí los ojos despacio, todo estaba oscuro y ni si quiera podía ver dónde estaba. Miré a mi alrededor, aunque no veía bien busqué con mis manos mis tres katanas, pero no las hallé.. Empecé a pensar que podrían haberme raptado en un grave descuido por mi parte y del cuál me avergoncé terriblemente, pero se disiparon esas ideas al acordarme de que, no tenía ataduras -eso quería decir qué, mis raptores eran muy tontos o no existían los raptores-.
Me levanté, y me moví a ciegas con temor a que hubiese alguien aparte de mí, cuándo de pronto escuché unas voces que hablaban sobre mi salud. Había una voz, que me recordaba a alguien, pero no se escuchaba con claridad y podría ser un error, así pues, me puse al lado de una puerta shōji que divisé y la abrí despacio y con cuidado de no hacer ningún ruido, empezó a entrar luz que me cegaba los ojos, pero para mi mala suerte, la puerta shōji, era antigua y se escuchó un "crash" a lo cuál creí que todos reaccionarían, pero me dí cuenta tarde de que ya no había nadie. Cuándo miré el pasillo, me recordó a la casa de Tokyo, pero eso era imposible ya que no estaba en Tokyo, si no en Kyoto. Volteé la cabeza en varias direcciones, había varias puertas las cuáles tenía que mirar pero que no me descubriesen. Con cautela me moví en dirección de la primera puerta que había al lado de la habitación donde me desperté, estaba abierta y no oía ningún tipo de ruido así que mire eché un vistazo lo más rápido posible. No había nadie, era una habitación desordenada, con libros por el suelo y un boken tirado sin cualquier consideración. Suspiré con cierto alivio, y moviéndome con cuidado, me dirigí hacía la segunda puerta, la cuál estaba cerrada y abrí con cuidado. Nada, al contrario de la antecesora habitación, esta estaba ordenada y parecía abandonada si no fuese porque estaba limpia. Me dí la vuelta y observé el cielo, lleno de estrellas. Me apoyé en un pilar, suspirando vi que la especie de "casucha-mansión" estaba en un estado de decadencia horrible, miré el centro, el patio, había como una especie de trastero blanco que parecía el de la casa de Tokyo, me limité a volver a suspirar, pasé de las habitaciones y me dirigí a lo que parecía el salón-se veía ya qué estaba abierto de par en par- había dos niñas durmiendo, así qué tenía que tener cuidado de no despertarlas.
Cuándo logré pasar todos los obstáculos y ya estaba en la puerta principal, mi desgracia cayó en una forma aterradora al averiguar que, la maldita, gran y medio rota puerta estaba cerrada. Bufé, mi suerte no podía ir a peor... ¿O sí? De repente, aparecieron dos hombres, un niño y tres mujeres, entre ellos se encontraba... ¡el Dr. Gensai!
