Los personajes no me pertenecen son de S.M. solo la historia es mía :)

POV EDWARD.

-Edward, Edwaaaard- voltee a ver de dónde provenía dicha voz, aunque ya sabía de quien era, corrí para encontrarme con ella.

-Dime Alice, en que puedo servirte- sonreí

-Ho vamos Ed, deja la ironía mira que puedo decirle a ya tu sabes quién que me has maltratado psicológica y verbalmente hablando- dijo riendo de forma malévola, arg mi hermana suele ser tan mendiga cuando se lo propone, aun no sé por qué mis padres simplemente no se conformaron con migo es decir ahora seriamos más felices, bien no seriamos más felices pero he aquí la causa de mis desgracias en carne y hueso, ¡realmente gracias padres!.

- ya bien, a que has venido?, sabes tengo trabajo que hacer, a vemos gente que si trabaja digo…- no dejo que terminara mi frase sobre como yo tengo obligaciones que cumplir y ella no, una sutil forma de molestar a mi adorada hermana, porque aunque lo negase la quiero y adoro inmensamente.

-si como quieras, vengo porque me he enterado de algo que no creo que te agrade Edward, antes que nada déjame decirte que no quiero que hagas alguna tontería o algo parecido, por favor hermano tómatelo con calma- dijo seriamente; eso solo quería decir 2 cosas, la primera esto era realmente importante, y la segunda me dolería en lo más profundo.

-Alice dime que pasa enana, que me estoy muriendo de la incertidumbre- dije casi histérico.

-bien, hoy fuimos a la iglesia mama y yo, entonces mientras esperaba a que mamá terminara sus rezos, pues escuche a Renee hablando con la mama de Jessica sobre un compromiso, sobre el compromiso entre bella y Jacob…- realmente no se que más siguió diciendo mi hermana por que al terminar esas palabras mi mente no dio paso a más, solo se repetían una y otra vez las mismas palabras, el compromiso entre bella y Jacob…

- que dices Alice eso no puede ser verdad tu sabes que entre bella y yo hay mucho más que una bonita amistad, nosotros, ¡diablos! Pero si la misma Renee dijo que si cuando mis padres le hablaron sobre una posible boda entre ella y yo, esto no… esto no puede estar pasando-lo ultimo casi lo grite la ira me estaba ganando, sentía todas mis emociones y sentimientos encontrados.

- lose Ed pero bueno… um tu... tu sabes que no le puedes dar lo que su mamá espera, en cambio este chico Jacob bueno acaba de llegar hace unos meces y sabes que podría mantener a la aldea entera, es el más codiciado yo no sé qué decirte solo creo que es mejor que hables con bella antes- dicho esto corrí hacia nuestro prado con todas mis fuerzas mientras llegaban a mi mente recuerdos, recuerdos de nosotros juntos, la primera vez que la vi, nuestra primer pelea, cuando la bese, todo, absolutamente todo paso por mi mente como si de una película se tratase.

Flash back

Mi nombre es Edward Anthony Cullen, vivo en una pequeña aldea junto a mis padres Esme y Carlisle Cullen, tengo una hermana es cuatro años más chica que yo, bueno mi vida es genial digo no me quejo, siempre he sido feliz tengo unos padres que se aman y que dan todo por mi hermana y yo, si bien no tenemos mucho dinero tampoco somos tan pobres solo lo esencial diría yo, tenemos una pequeña bueno muy pequeña granjita de eso es de lo que básicamente vivimos.

Mis días eran los mismos de siempre, levantarme a las primeras luces de la mañana y ayudar a mi padre en la granja y aprender un poco sobre forjadura de acero, mi padre solía forjar las herramientas para los soldados lo que le pagaban serbia para poner en pie la granja, aunque sea pequeña pues dio sus frutos y es de eso de lo que ahora vivimos modestamente.

Pero hoy, hoy fue un día diferente a los demás, me pare bien temprano con mi padre y arrié algunos animales para que pastasen, pero recordé que tenía que acompañar a mi madre a comprar algunos víveres así que me dirigí en su encuentro.

Mientras compraba yo estaba sentado en una roca viendo a la gente pasar cuando vi a una niña que corría hacía donde me encontraba de la nada tropezó, puff que mala suerte tiene pensé, pero entonces la niña empezó a hacer pucheros y me espante quizá estuviese herida o algo así.

-hey, te encuentras bien? Te duele algo,- pregunte frenético.

-um… no e… es que mi manzana… se… see… ya no sirve- apenas y podía hablar estaba sollozando y hasta hipando, rayos todo por una manzana, quise reír pero no creo que fuese buena idea.

- hoo todo por una manzana- sonreí- yo te puedo dar una acompáñame- dije medio riendo.

- no creo que sea buena idea mamá dice que no hable con extraños- me miro ceñuda.

- soy Edward, tengo 10 años y vivo aquí cerca, mi mamá se llama Esme está comprando justo ahora hay dentro y mi papa se llama Carlisle, tengo una hermana tiene 6 años es odiosa cuando quiere, ummm –pensé que mas podía decirle- tenemos una pequeña granjita, tengo un perro se llama Mike tiene apenas 5 meces, bueno creo que es todo lo que recuerdo.- hice una mueca al no poder contarle más de mí pero es que sus ojitos me ponían nervioso, es muy linda a decir verdad, se ve tan tierna sonrojada y con su pequeño rostro examinándome, quien hubiera pensado que alguna niña alguna vez llamara mi atención.

-y porque me contaste todo eso?- dijo confundida.

-ho bueno tu dijiste que no hablabas con extraños, creo que ya no lo soy no?, es decir ya sabes muchas cosas de mi- sonreí, y creo que le agrado porque se sonrojo más de lo que ya estaba

- sí creo que tienes razón, soy Isabella, pero dime bella, tengo 7 años, acabamos de llegar hace unos días mis padres y yo, y como veras no tengo mucha coordinación en mis pies, esa manzana era para mi mamá, está un poco enferma y le gustan mucho pero lo arruine- dijo con carita de tristeza y sus ojitos lleno de lagrimas sin ser derramadas a un, al verla así provoco un sentimiento de protección y cariño que ni yo mismo me espere.

-no llores ok, mira mi mama está saliendo justo ahora, es la de la bolsa, lo que haré será pedirle una manzana y así podremos llevarla a tu mamá- mi semblante era un poco serio pero a la vez preocupado.

- no tienes porque hacerlo…-no la deje terminar y puse un dedo sobre sus lindos labios.

-lo haré y ya dije, no puedes decir más ahora espérame aquí ya vuelvo- le dije a mi madre que necesitaba una manzana porque tenía hambre y que me quedaría a ver unas cosas más que tarde regresaba a la casa, sé que no me creyó ni una sola palabra pero aun así accedió, me tendió la manzana y dirigió su vista por encima de mi hombro encontrándose a una bella sonrojada y con su vista en sus manitas, me sonrío y me dijo.

-hay hijo mío crecerás tan rápido de ahora en adelante- me dijo tiernamente.

En ese tiempo yo no sabía de hablaba hasta hoy en día comprendo perfectamente, y es que si, desde ese día bella y yo fuimos inseparables, solía guardar el dinero que mi padre me daba para comprarle alguna flor, algún dulce lo que fuera, siempre que iba por ella a su casa le llevaba algo, no había día que yo no le comprase algo , aunque ella se quejase a mi me encantaba como se sonrojaba y sonreía cuando veía lo que le había comprado, ese era mi mejor regalo no me importaba no comer algún dulce yo mientras ella fuese feliz lo era, aun así ella siempre compartía con migo la mitad.

Llegue a nuestro prado y mire a todos lados, este lugar donde teníamos tantos recuerdos, suspire y me senté en medio de la hierba mire al cielo.

Recordé la vez que lo encontramos, nada peculiar, estábamos jugando cuando ella me pego en la espinilla sin querer, así que como venganza la corretee, fue muy fácil alcanzarla su torpeza jugaba a mi favor, así que cuando la atrape la puse en mi hombro como costal de papas; ella tenía 13 años y yo 16; en aquel tiempo yo ya sabía mis sentimientos hacia ella, la amaba, no había día en que no pensara en ella, ni siquiera salía de mi mente ni por un segundo, cuando mi padre se dio cuenta de mis sentimientos hacia bella me dio la "charla", fue lo mas vergonzoso de mi vida, y lo empeoro todo, solo consiguió alborotar a mis dormidas hormonas, dijo cosas sobre cuidarla, y que teníamos que estar casados antes de tener relaciones, dios fue tan a vergonzante que tenía mi cara totalmente roja, después de ahí siguió lo peor los famosos sueños húmedos, puff me sentía como una bomba a punto de explotar todo el tiempo que ella sin querer rosaba partes muy muy sensibles para mi, hasta que un día esa llama se fue controlando gracias a bella.

Volviendo a como encontramos este lugar bueno mientras corría con bella en mi hombro, riendo y pataleando, llegamos a este lugar sin querer, ella lo bautizo como nuestro lugar, lugar para escapar de las personas, para tener un tiempo juntos a solas, para besarnos y ser felices por unos momentos.

Aquí veníamos casi diario, recuerdo la vez que le confesé mi amor, esa tarde habían hecho una fiesta, para celebrar la fundación de la aldea y que dentro de 2 años llegarían a vivir unas personas adineradas que traerían aportaciones y prosperidad de la aldea.

Flash back

-bella, estas hermosa esta tarde- le puse mi mejor sonrisa, y no mentía se veía hermosísima hace unos días atrás había cumplido 15 años y cada día se ponía mas y mas hermosa, lo bueno es que todos los chicos ya estaban alertados por mi ninguno de ellos podía poner sus ojos en mi bella, aun que ella no lo sepa es mi bella desde el momento en que la conocí, esta noche tenía pensado decírselo, sé que no le soy indiferente pero esperaba que me aceptara del modo en que yo mas deseaba.

-que cosas dices Edward, aun así gracias por el cumplido no se qué aria sin mi mejor amigo- sonrió dulcemente.

Yo solo atine a sonreírle estaba muy nervioso y claro está que ella lo noto en algún momento de la fiesta.

-porque estas tan nervioso Edward ocurre algo?- me dijo temerosa y preocupada.

- no es solo que bueno si pienso hacer algo pero, bella podemos ir al prado ya me canse de estar aquí además desde haya podemos escuchar la música si quieres claro si no bueno yo puedo entenderlo quizá…-no me dejo terminar y me jalo de la mano caminamos en silencio hasta nuestro lugar sin soltar nuestras manos, algo que agradecí me encantaba sentir su piel junto a la mía, es tan cálida, tan suave deje seguir mis pensamientos mientras llegábamos.

-ya estamos aquí ahora me dirás que te ocurre no me trago el cuento de que solo estabas cansado, a ti te encantan las celebraciones, de hecho creo que todo el año esperas por ellas- rio

-bella que sientes por mi- no me andaría por las ramas así que fui directo al grano.

-um que pregunta tan mas rara Edward pues te quiero mucho que pensabas si eres mi mejor amigo, sabes una manzana nos unió deberíamos ponerle algún altar o algo así- siguió bromeando, pero no dijo lo que yo quería escuchar quizá después de todo solo sentía cariño de amigos y nada más.

-bella tengo algo que decirte y quiero que me escuches claramente yo no sé cómo empezar es difícil para mí sabes, estuve toda la semana pensando cómo expresarme pero bueno, escucha.- mis nervios estaban a flor de piel- siéntate aquí por favor lo que te diré quizá tome más tiempo del que quisiera- vi su rostros estaba preocupada podía verlo en sus ojos, también podía ver que no tenía ni idea de lo que le diría, solo esperaba que no me rechazara.

-dime-

-yo desde la primera vez que te vi supe que eras especial para mí, con el paso del tiempo yo aprendí a quererte a adorarte, hemos sido amigos desde ese que nos conocimos, pero en algún momento ese sentimiento de amistad se convirtió en algo más bella algo mas fuerte…- no podía dejar de mirarla a los ojos quería que viera cuanto la amaba a través de mis ojos, que lo que le decía era solo la verdad, la pura y sincera verdad.

-Edward yo…- no la deje terminar quería que lo supiera antes de quizá romper mi corazón.

-no déjame terminar, yo desde hace mucho te he amado bella, no hay momento en que no piense en ti, en tu lindos ojos, tu hermosa carita, esos bellos y apetecibles labios, sueño con tigo todas las noches, nos sueño juntos teniendo una familia siendo felices, cada vez que te veo bella yo, no puedo dejar de sonreír, amo tu forma de ser, adoro el que seas un poco torpe al caminar por que así puedo abrasarte, tu sonrisa, tu pelo, todo de amo, me gustas mucho bella, se que aun eres joven pero yo no te pido mucho solo que me des una oportunidad, una para amarte y hacer que te enamores de mi que aprendas a amarme de la misma forma que yo lo hago- vi su cara de sorpresa, sus ojos estaban más abiertos de lo normal y estaba totalmente sonrojada.

Pasaban los minutos y ella no decía nada así que tuve que intervenir.

-dime algo, aun que sea que no me amas, no sé lo que sea pero por favor di algo- suplique.

-es que yo… no sé… bueno si… a lo que me refiero es… dios- tartamudeo.

-solo di sí o no- presione.

-yo…- me vio fijamente no estoy muy seguro de que vio pero sonrió inmensamente y una pequeña lagrima corrió por su mejilla, que yo dulcemente retire con mis manos.

- si- murmuro- yo también hace un tiempo, no quería darme cuenta sentía que nuestra amistad acabaría, pero me di cuenta que te quería más de lo que yo misma podía darme cuenta- murmuro muy bajito pero aun así pude escucharla, y por dios que fueron las palabras que le dieron sentido de nuevo a mi vida, había estado con el corazón en la mano rogando porque me dijera que si, y ahora que me ha aceptado no podía estar mas feliz.

-mi bella te amo- la abrase contra mi pecho.

-también te amo Edward- me dijo sonrojándose y dándome una tímida sonrisa. No espere mas ´para probar sus labios, los cuales apenas toque, aceleraron de sobremanera mi corazón. El beso en un principio fue lento, dulce, reconociéndonos, ninguno de los dos había besado nunca así que hasta un poco torpe fue, pero después se torno mas ansioso, pedí permiso con mi lengua para entrar en contacto con la suya, y así lo hiso me dio acceso total a su boca, nuestras leguas danzaban juntas en una lucha interminable, me separe de ella cuando la falta de aire nos paso factura, pegue mi frente a la suya mientras le daba pequeños besitos en sus labios, no podía ver mi cara pero mi sonrisa me daba un idea de cómo la tendría seguro parecía un idiota enamorado, pero nadie podía juzgarme lo estaba, éramos solo dos chicos enamorados.

Desde entonces bella y yo nos hicimos novios, teníamos ya 2 años de relación, 2 hermosos y maravillosos años, pero como siempre nada podía ser perfecto cuando mis padres se enteraron se pusieron sumamente felices, ellos sabían que algún día terminaríamos juntos, todos podían ver el amor que nos profanábamos menos nosotros.

Mis padres y yo fuimos a hablar con los Swan yo pedí oficialmente al señor Swan que me dejase tener una relación con bella, el solo dijo que hasta que bella tuviera 19 años entonces me presentase de nuevo, antes no, me enoje tanto que quise ahorcarlo, pero también lo respetaba era normal, cuando bella y yo tengamos hijos estoy seguro que a mis hijas no dejare que nadie, sin excepciones se les acerque; nos retiramos no sin antes, hacerle ver al señor Swan cuanto amaba a bella, el solo dijo que cuando ella cumpliese los 19 hablaríamos de una boda, eso ilumino mi cara, de cierto modo ellos aceptaron que bella y yo estemos juntos, no como novios, pero aceptaba mi idea de formar una familia con ella, así que cuando nos vimos en el prado,casi obligue a bella a que siguiéramos de novios pero a escondidas, mientras ella cumplía 19, en un principio se quiso negar diciendo que si su papá, se enteraba la castigaría y entonces nunca estaríamos juntos, pero yo como todo hombre posesivo y he de reconocer que demasiado posesivo, dije que aceptara que no dejaría que nadie creyese que pudiera tener una oportunidad con ella.

No le di más opción así que acepto, en un principio a regañadientes pero después, ella misma decía que era la mejor idea que pude tener, que no podía pensarse sin mí. Desvié mi mirada del cielo a los arboles esperando a que bella apareciera, ya casi era la hora en que nos veíamos diariamente, como no veía que apareciese seguí recordando.

Así paso el tiempo, hasta hace unos 3 meces que llegaron los Black , la familia adinerada que todo el pueblo esperaba, yo la verdad no los conocía, si acaso he visto al hijo mayos Jacob en un par de ocasiones, pero no sabía de su interés por mi mujer, si bella es mi mujer aunque solo pocas personas estén al tanto de mi relación con ella en secreto, ella me pertenece yo he el único en todo, todavía no hemos consumado totalmente nuestro amor, pero si tenemos nuestras prácticas, hace medio año que empezamos con ellas, así que ella es mía y de nadie más, pero ahora ese chiquillo quiere quitarme lo que me pertenece.

Lo que más me daba coraje es que bella no me haya dicho nada, porque para que la señora Renee ande divulgando una futura boda entre ellos eso quiere decir, que se han visto, que la ha cortejado; ese pensamiento solo provoco que viera todo rojo, apreté tanto los puños que hasta podía oler la sangre salir de mis manos pero tenía que calmarme, pensar claramente y no dejarme llevar por los celos, puede que todo sea solo un chisme y nada más, tenía que esperar a bella.

Estaba tan sumido en mis pensamientos que no sentí cuando alguien puso sus pequeñas y delicadas manos sobre mis ojos, sonreí sin poder evitarlo pero la felicidad no llego a mis ojos.