Edward (POV)
Acababa de llegar a la ciudad estaba muy cansado y fatigado del viaje y del trabajo, ya quería llegar a casa había sido un mes de puro trabajo, la verdad que solo quería dormir en mi cama y desestresarme con una buena fiesta. Pero por lo mientras me conformaba con cenar, bañarme y dormir. Nadie sabía de mi llegada y ahorita que pienso así era mejor. Ya mañana le iria a ver a mi madre Esme. Ya era diciembre y ya empezaban las vacaciones de navidad así que había mucho tráfico y por mucho que quería que el taxista se apurara no se podía.
Mi nombre es Edward Masen Cullen, soy buzo industrial de 25 años, soltero, me gusta la fiesta, ganar dinero por ello había aceptado el mes saturando. Me gustaba lo que hacía, muy pocos lo hacen por el riesgo pero la verdad que a mi encanta y más la adrenalina que se siente y sobre todo el dinero que podía ganar con él.
E estado trabajando duramente los últimos tres años sin parar, claro que descanso pero si puedo agarrar más de tres guardias seguidas para mi mejor, por decisión de mis patrones hoy empezaban mis vacaciones ya que no e pedido descansó desde hace tres años, así que me dieron un mes. Realmente no se porque había aceptado pero pues la verdad ya tenía ganas de ver a mi madre, a mis abuelos y a mis tías, aunque realmente no lo decía en voz alta.
Hace unos días acababa de ser mi cumpleaños número 25, pero por estar trabajando no lo había celebrado bien. Por fin había llegado a mi departamento, me instale rápidamente. Me meti a bañar y me acosté a dormir profundamente.
Me desperté porque un rayo de luz de sol me daba directamente en la cara, me pare y me bañe para ir a casa de mi madre, antes de que me sermoneara por no a ver ido anoche, pero primero le hable por teléfono para saber si estaba.
-Bueno (contesto mi mamá)
-Hola madre, estás en tu casa? (le pregunte)
-Hijo, hola, como estas, donde estas, dios tenía tiempo sin saber de ti, que ingrato de tu parte que no me hayas hablado tiene tiempo….. (seguía hablando al por mayor hasta que la pare)
-Madre tranquila estoy bien, ya estoy aquí en Washington paso en un rato por ti para ir a la casa de los abuelos.
-Ok me apurare a arreglarme.
-Ok madre, hasta al rato. (Colgué antes de otra cosa)
Saque de mi pantalón mi celular y me di cuenta que ya era cerca de la una, asi que me di prisa porque la verdad ya tenía hambre, Salí de mi departamento el cual se encontraba en uno de los mejores edificios de la ciudad. Baje al estacionamiento y ahí se encontraba mi preciosa camioneta que una vez que empecé a trabajar me compre, era una TITAN negra del año.
Pase por mi madre estaba más que contenta por verme, cuando iba de camino hacia la casa de mis abuelos, me llego un mensaje de whats app, era de un grupo el cual se llamaba POSADA. Solo vi en la pantalla porque a mi madre la estresaba que yo ocupara el cel mientras conducía. Al llegar todos se alegraron de verme mi madre ya había regado la noticia de mi llegada. Comimos, platicamos de mi trabajo, de las vivencias de cada uno. Entre a mi antigua habitación pues yo había crecido en la casa de mis abuelos Cullen. Me acorde del mensaje que me había llegado y lo revise bien.
Era de unos amigos de la universidad que me invitaban a una posada en una disco muy popular de la ciudad que se llamaba "GAGA", el que lo estaba organizando era un colega mio que también había bajado de su guardia solamente que el había llegado hace unos dos días. Conteste que si asistiría, era hoy en la noche. Pase la tarde con mi familia y en cuanto empezó a caer la noche me fui a mi departamento. No antes sin decirles que mañana volvería a pasar.
Llegue y me bañe, me mire en el espejo. Mi cuerpo había cambiado ya no era el mismo que cuando salí de la universidad, había hecho ejercicio y mis músculos ya se marcaban, mi abdomen era plano, mi pelo seguía siendo un desorden, mis facciones se habían endurecido y madurado. Me acorde cuando había salido de la universidad y su recuerdo vino a mí, los últimos dos años de universidad junto a ella. Trate de olvidarme de eso, tenía tiempo que no recordaba esto, entre el trabajo y todo ello había sepultado mis recuerdos por mi bien, pero al final de cada día o después de un dado lapso de tiempo ella venía a mi mente. Mejor me apure y me fije y ya era hora de salir.
Llegue y vi que había mucha gente queriendo entrar pero como mis amigos habían hecho reservación rápido me dejaron entrar. Me llevaron a la mesa de ellos y ya estaban ahí Jasper y Alice al igual que Emmet y Rosalie, Tyler y Jessica, Laurent y Angela, todoas iban con sus novias gracias, era el único sin una. Bueno nimodo tendría que buscar algo para esta noche. Llegue y salude.
-Edward que milagraso compa, ya no te habías dejado ver (Me dio la mano y nos abrazamos)
-No exageres Em asi es el trabajo ya sabes.
-Tyler gracias por invitarme compa, no me habias dicho antes de baar nada de esto
-Si lose pero es que todo surgio por idea de Angela (Y ella salio de atrás de el y me saludo)
-Hey Ed.
-Hola Angie.
-Jass que onda que has hecho de tu vida eh, no había sabido mucho de ti. (Lo salude de mano y de abrazo)
-Pues e estado trabajando también, ya sabes todo relax.
Termine de saludar a Alice y a Rose y a otras amistades de Tyler que no conocía y otras que si pero solo de vista. Me serví una copa de buchanans master me lo serví algo cargado para empezar con todo esta noche, y me volví hacia la gente que me rodeaba, había muchas chavas bonitas, otras no tanto, otras de infarto, la mayoría con vestimenta provocativas, escotes, faldas cortas, vestidos cortos. Y en ese momento al pasar la vista hacia la entrada la cual era en la parte de arriba, la vi, regrese la vista y me centre en ella, me quede pasmado.
Dios era ella, mi recuerdo, mi tormento, por un momento no me la creía, había cambiado lo necesario como para titubear y estar seguro de que era ella, pero claro que era ella, pensé que estaba alucinando, se veía que estaba buscando a alguien y veía para todos lados, uno que otro a mi lado y a mi alrededor la observaban, y eso para ser sincero no me agradaba en los más absoluto, pero no me podía imaginar porque.
Ella Iba de un vestido azul marino con un escote generoso, podía apostar que no traía sostén pues con ese vestido se notaría si llevaba, era un de cuello halter y más de media espalda descubierta, pegado a su cuerpo como una segunda piel, y le llegaba como cinco dedos debajo de su trasero, el cual se veía muy redondo y firme. Se veía que ha había estado haciendo mucho ejercicio, había bajado de peso, no es que antes hubiera sido gorda pero si llenita, su cintura se había hecho más pequeña, su silueta estrecha, sus brazos y piernas muy tonificados y su cabello había crecido por debajo de sus hombros y lo traía suelto en ondas. Con sus ojos delineados de negros al igual que sus sombras era obscura. Traía un bolso de mano dorado haciendo juego con sus zapatillas mortales (ya que eran altísimas, antes ella no utilizaba este tipo de arma mortal) y brazaletes.
En ese momento de mi observación, volteo hacia mi mesa y saludo a alguien de mi mesa, Dios no podía ser ella venía con nosotros más bien con mis amigos, en más concreto con Alice y Rose sus amigas de la universidad, que chiquito era el mundo. Bajo por las escaleras y se dirigió hacia nosotros, los de las otras mesas se abrían a su paso, saludo a todos y en ese momento se percató de mi presencia, su rostro fue asombro por unos segundos, (se ve que no sabía que yo iba a estar aquí) por lo que me pude percatar, pero rápidamente cambio su expresión a una sonrisa coqueta y me saludo con un beso en la mejilla como si fuéramos conocidos.
-Hola Edward, como has estado?
Yo me quede pasmado unos segundos.
