Kairi abría los ojos algo aturdida, no lograba reconocer ese lugar, se sentía frío y oscuro, sin embargo bajo sus pies se encontraba un campo de flores, el único lugar alcanzado por la luz solar.

-Hola humano- *una flor te habla, aunque algo te dice que no sera lo mas raro que verás en ese lugar*- veo que has caído en el subsuelo, es una lastima, los niños humanos aquí no sobreviven- la flor parece pensar en algo, como si supiera algo mas- te dare un consejo, no mates a nadie y tendre una sorpresa para ti, mátalos y veras lo que te espera- sin decir nada mas se retiro, *La flor se fue, pero algo te dice que no sera la ultima vez que le veas por ahí*-

-Cielos, pobre niña, debiste caer por aquel agujero-*Una voz dulce te habla, una voz proveniente de aquella ratoncita* una ratoncita había visto a Kairi, pero no a la flor que ni siquiera se había presentado- acompáñame mi niña, no es seguro este lugar- la aventura de kairi estaba por comenzar-

Bien o mal, Oscuridad o Luz, eso ya no importaba, solo Kairi decidiría su camino.