DisclaimerLos personajes de Inazuma Eleven no me pertenecen, son propiedad de Level-5®. El diseño y adaptación de los personajes me pertenece.


Akane, escúchame, por favor.

Un par de manos se aferraron firmemente a sus brazos, siendo un toque extrañamente delicado si se comparaba con la desesperación y el dolor en la voz del que hablaba. Las palabras pronunciadas anteriormente comenzaban a traspasar lo poco que aún quedaba de aquellas murallas imaginarias que protegían los sentimientos de la chica de cabellos castaños, quien sentía como iban cayendo una a una, derribándose por completo sobre ella. Las primeras lágrimas comenzaron a caer, y el dolor en su pecho que llevaba ignorando desde tiempo atrás comenzaba a ser cada vez más fuerte.

—No llores, y escúchame por favor.

Pero ya no podía detenerse y mucho menos escucharlo, todo lo que había estado guardando para sí misma ahora salía, y de la peor forma posible. ¿Cómo era que faltando tan poco para que todo terminara se derrumbara de esa forma? ¿Por qué tuvo que ser en ese preciso momento y no después, cuando él ya no pudiera verla? Las manos pasaron de sus brazos a su espalda, rodeándola de aquella manera en que solo él podía hacerlo, pasando después a sus mejillas y tratando en vano de limpiar de ellas las lágrimas que no dejaban de caer.

—Akane, te amo, eso es algo que no cambiará jamás, sin importar cual sea tu decisión. No te odiaré, porque siempre he sabido que tu corazón le pertenece a él, siempre ha sido así. Y por favor, no te culpes por mi sufrimiento, que yo mismo me lo he buscado; yo he sido quien ha complicado las cosas en mi intento por que me ames, sabiendo que jamás podrás hacerlo. Sólo te pido una cosa, sea cual sea la decisión que tomes, sé feliz... Y espero que algún día puedas perdonarme por haber complicado tanto todo.

¿Pero cómo podía evitar sentir esa sensación de culpa qué tanto la aprisionaba después de oír aquellas palabras? ¿Cómo podía aceptar que él tuviera la culpa, cuando todo indicaba que ahí la única culpable era ella? Le estaba rompiendo el corazón de la peor forma posible al chico que se había empeñado en hacer cualquier cosa por que ella fuera feliz.

¿Acaso la decisión que iba a tomar era la correcta? ¿Acaso así de retorcido podía ser el amor? Destrozaría cruelmente a quien había hecho todo para ganarse un lugar en su corazón, y todo por el chico del que ella había estado enamorada desde el día que lo vio por primera vez en la ceremonia de ingreso a la secundaria. Era una total y terrible lastima que ella solo tuviera ojos para aquel cabello castaño cenizo y ojos cafés en aquel momento, ya que nunca pudo ver aquellos ojos azules que la seguían a todas partes y la miraban casi con adoración.

Akane siempre estuvo completamente segura de los sentimientos que mantenía hacia Shindou Takuto; si aquello que sentía no era amor, ¿Qué otra cosa podría ser? Con el paso del tiempo, se dio cuenta de que podría estar segura de otra cosa, ella no podría olvidar a Takuto y comenzar a amar a Ranmaru nunca, además de que había sido una completa estupidez haberlo intentado desde un principio. Pero si ella no lo amaba, ¿Por qué se sentía tan mal de tan sólo pensar en alejarse de él?

—Ranmaru...

—Solamente se feliz, Akane.

"Es doloroso no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más doloroso ser todavía amado cuando ya no se ama".