Disclaimer:ninguno de los personajes que aparecen aquí son míos, solo los he utilizado para crear mi propia versión de la historia

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Steve estaba mas que agotado. Los últimos días habia estado entrenando al 110% todo el tiempo, y todo gracias al nuevo plan de entrenamiento de su jefe.

Cuando llego a su casa fue directo al sofá en el cual se sentó y recostó la cabeza sobre el respaldo de este.

Para decir la verdad, no estaba enfadado con Furia por el duro entrenamiento. Estaba seguro de que si él no lo hubiera propuesto, él mismo se habría obligado a realizarlo, pero de esa forma no solo se entrenaba él, sino que todos sus compañeros de equipo también luchaban por mejorar.

Todo este trabajo tenia un motivo oculto, tanto único como vital, no dejar que pasara lo mismo que cuando lucharon ese mismo año contra el ejercito de Loki. No estaba dispuesto por nada del mundo a perderle ahora que por fin lo habia encontrado, no por segunda vez, era lo que siempre se repetía a si mismo cada vez que regresaba tan cansado como lo estaba en esos momentos, aunque todo el cansancio se desvanecía cada vez que veía a ese hombre que tanto le gustaba y que en esos momentos estaba trasteando en el sótano convertido en taller. El agotamiento pudo con el y poco a poco se fue quedando dormido.

Unos meses antes

La gran guerra entre la humanidad y una especie extraterrestre se estaba dando lugar ahí y ahora.

Cuando Tony se dio cuenta de donde iba a actuar Loki, el no lo pensé dos veces antes de seguir al hombre de la armadura tan poco llamativa.

En cuanto el avión en el que íbamos fue atacado por fuego enemigo y tuvimos que bajarnos de el,

lo único en lo que pensaba era en regresar al cielo para ayudar a Tony, cada vez llegaban mas malos y el ahí arriba, solo, no iba a poder con todos ellos.

Pero como para mi era imposible volar decidí quedarme en tierra y ayudar a los que me necesitaran, necesitaba moverme y sentirme útil y lo mas importante no tener tiempo de pensar que el estaba ahí arriba protegiéndonos de los extraterrestres, pero sin perder la comunicación con el ni un solo instante.

Cuando Banner llego sentí que las cosas iban a mejorar un poco, no ya solo por que fuéramos uno mas para repelerlos, sino porque entre el y Thor podrían ayudarle a despejar el cielo y Tony, aunque se que es egoísta, no seria el único blanco ahí arriba.

Por primera vez estábamos actuando como un verdadero equipo y no como un conjunto de seres extraños pero fenomenales. Tony me dio la oportunidad para demostrar que no se le daba a cualquiera el titulo de capitán y comencé a coordinar el contraataque.

Mas tarde llego la asombrosa noticia de Natasha de que era capaz de cerrar el portal, le dije sin dudarlo que lo hiciera, de esa manera ya no seriamos heridos mas, pero mi felicidad solo duro hasta que Tony nos anuncio que un misil nuclear se acercaba a la ciudad y que el sabia donde iba a dejar que explotara.

Pero es que ese hombre no puede permitirme el lujo de pasar dos segundos sin preocuparme por su seguridad! Pues al parecer no tengo ese derecho porque veo como Iron Man sostiene entre sus manos una de las armas mas peligrosas y mortíferas creada nunca por el ser humano y lo veo acercarse al enorme agujero y perderse dentro de el.

- Sal, por amor de dios, sal ahora – gritaba Steve en su mente.

El tiempo a cada instante parecia ir mas lento, esos instantes le parecieron más largos que todo el tiempo que habia permanecido congelado bajo las aguas del mar.

Cuando esos seres extraños comenzaron a morir, al ver la bomba estallar en el espacio exterior y la amenaza de que la gran onda expansiva llegara a nosotros, y lo mas importante, al no ver a nadie de rojo y dorado salir volando del agujero, tome la decisión mas difícil de toda mi vida y que ahora pensándolo fríamente seria incapaz de volver siquiera a planteármelo.

"Ciérralo" le dije a Natasha aunque estaba deseando que alguien me detuviese.

Cuando el portal se cerro mire al cielo, milagrosamente el estaba volviendo, regresaba a mi lado, para poder pelearnos, discutir sobre tonterías mientras internamente me reía de las contestaciones tan rápidas que siempre guardaba, para escucharle cuando tuviese un problema o estuviera triste por algo, el volvía al lugar del que nunca tuvo que irse.

Mi gozo no duro mucho, de nuevo.

Thor estaba diciendo que Tony no estaba frenando en su caída libre, no podía apartar mis ojos de su cuerpo sometido a la gravedad terrestre. Toda mi vida estaré en deuda con Hulk por atrapar a Tony mientras caía y traerlo con "delicadeza" donde no encontrábamos Thor y yo.

Cuando lo dejo en el suelo, el primero en reaccionar fue Thor, yo no podía casi moverme.

No respiraba, por que demonios no respiraba. La respuesta la encontré cuando recorriendo con mis manos su pecho me fije en la luz del reactor, estaba apagada y con ella se habia llevado la vida de su creador. Había muerto.

En ese momento parte de mi quería imitarle, tumbarme junto a su pecho rodearle con mis brazos y morir con el, pero mi soldado interior me ordeno continuar con mi misión, al menos hasta que la lucha acabara, después nada ni nadie iba a poder decirme lo que tenia que hacer.

El grito de Hulk no solo hizo reaccionar a Tony, mi cuerpo paralizado por el dolor y mi mente aletargada de tantos recuerdos y pensamientos tristes, también reaccionaron con el.

Tony estaba vivo, si vivo, todavía hoy no me lo creo. Seguía diciendo los mismos comentarios graciosos que le caracterizaban y diciendo, pidiendo o exigiendo todo lo que quería en el momento en el que le pasaba por la cabeza.

El estaba hablando con alguien sobre algo, pero yo no le prestaba atención, me estaba haciendo una promesa a mi mismo, no iba a dejar que ese super héroe, genio, millonario, playboy, filántropo y sobre todo una gran persona se volviera a ir y me dejara solo, definitivamente no lo permitiría.

Y no lo hice.